La Habana. Año XI.
20 al 26 de OCTUBRE
de 2012

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Premio Echo-Klassik para Digna Guerra

El canto que se hizo luz

A. S. Yhanes • La Habana

Foto: Kike (La Jiribilla)

La directora coral Digna Guerra, Premio Nacional de Música, acaba de sumar un nuevo reconocimiento a los muchos que ya acumula en su extensa carrera. Esta vez se trata del premio Echo-Klassik, el más importante que entrega la Academia Fonográfica Alemana a las mejores producciones discográficas de música de concierto en el año.

El disco El canto quiere ser luz —premiado junto a otros dos álbumes en la categoría de Música Coral— fue grabado por el Coro Nacional de Cuba, bajo la dirección de Digna Guerra, y producido por la discográfica alemana MDG en colaboración con el sello cubano Colibrí.

La Maestra —quien apenas unos días antes, durante el IV Festival Leo Brouwer, había recibido la Espiral Eterna por la obra coral de toda su vida—, compartió con La Jiribilla sus primeras impresiones poco después de regresar de Berlín:

“Dicen que nadie es profeta en su tierra, pero, en mi caso, primero he sido profeta en mi tierra y después en otras partes del mundo. Estoy muy feliz, pues siempre he tenido el reconocimiento de mi pueblo, de mis autoridades, de mis cantores, de mis contemporáneos. Ahí está la clave, porque a partir de ese gran reconocimiento de tu país, otros países del mundo comienzan a descubrir que más allá de sus fronteras también existe otra manera de ver y hacer la música que es tan válida como la de cualquier parte. Además, el nivel de los músicos en Cuba es altísimo y los resultados del movimiento coral cubano, específicamente, son de primer nivel en cualquier parte del mundo.

“Que el Coro Nacional de Cuba esté entre los tres mejores del año 2012, es algo muy grande para nuestro país, la música cubana y, en especial, para el movimiento coral cubano. En Europa hay una tradición milenaria en el campo de la música coral, mientras que en Cuba comenzamos a consolidarla a partir del triunfo de la Revolución. Primero, a través de un gran movimiento de aficionados, luego, con la creación de las escuelas de arte y, después, con la fundación del Instituto Superior de Arte, del cual soy profesor titular. Todo eso, por supuesto, ha influido considerablemente en el nivel y la formación de nuestros directores de coros.

“Por mi parte —reconoce—, estudié en el Conservatorio de La Habana con el profesor Manuel Ochoa y más tarde en la Escuela Superior de Música Hanns Eisler de Berlín con el profesor Horst Müller. Ambos me aportaron mucho, a los dos  en particular, así como a los otros profesores que he tenido en mi vida, les agradezco sus enseñanzas y todo lo que soy. Estoy muy feliz con esta altísima distinción del Premio Echo-Klassik”.

Dentro del álbum premiado se incluyen temas de emblemáticos compositores cubanos como Miguel Matamoros, Compay Segundo, Leo Brouwer, Frank Fernández y Silvio Rodríguez. Algunos fueron interpretados por el coro Entrevoces, pero la mayoría estuvieron a cargo del Coro Nacional.

“Estoy segura de que los títulos y las interpretaciones de varios de nuestros más prestigiosos compositores cubanos sedujeron al jurado y al público que ha comprado el disco —asegura Digna Guerra—, pues se dice que ha tenido grandes ventas. Obviamente, algunos de nuestros compositores serán descubiertos a través de la versión coral de sus obras. En cuanto a otros, ya conocidos internacionalmente, su obra tendrá mayor difusión gracias a este disco. Su título, El canto quiere ser luz, se debe a un ciclo que incluimos en el mismo de la joven compositora Wilma Alba Cal, con una entrega maravillosa de cinco canciones con texto de Federico García Lorca”.

Para entregar los Echo-Klassik —fundados en 1994— la Academia no solo tiene en cuenta la opinión de la crítica especializada, sino también las preferencias de los consumidores de la música de concierto. Por tanto, valora tanto la calidad artística de las obras como su éxito popular. En este caso, el jurado —integrado por prestigiosas figuras de la música a nivel mundial— basó su decisión en el alto nivel interpretativo y la solidez del repertorio coral.

En esa misma categoría, además de la Maestra, fueron premiados Elliot Gardiner —un director inglés a quien Digna Guerra admira mucho— y el Coro de la Radio Bayer de München. Mientras que en otros apartados se reconocieron artistas como la soprano Renée Fleming, el pianista Rudolf Buchbinder y la Filarmónica de Berlín, bajo la dirección de Simon Rattle.

Sin embargo, este no es el primer reconocimiento que la directora coral obtiene en Alemania. Por ejemplo, el pasado año, al mando del coro Entrevoces, ganó el primer premio y el premio del público en el concurso Marktoberdorf —el más competitivo de Europa—; así como el primer premio en música de cámara, segundo premio en jazz vocal, el premio del público y un premio especial en el festival-concurso de coros Harmonie, realizado en Linden Holzhausen.

Hace unos meses, a Digna Guerra le retuvieron la visa para entrar a EE.UU. y no pudo participar en la Convención de la American Choral Directors Association. Ahora, tras recibir este nuevo premio —que legitima una vez más la calidad de su trabajo— y en el contexto de las reformas migratorias que implementa el gobierno cubano, la Maestra tiene esperanzas en mayores posibilidades de intercambio cultural entre las dos orillas:

“Como aseguran los propios organizadores del Echo-Klassik, este premio también es difundido en EE.UU. y su gobierno no podrá seguir tapando el sol con un dedo, negando visas o retrasando la entrega de las mismas para que no se produzcan encuentros entre los músicos cubanos y los estadounidenses. Esta apertura del gobierno cubano con relación a su Ley Migratoria va a incrementar mucho más el intercambio entre artistas norteamericanos y cubanos. Todas las manifestaciones artísticas serán favorecidas. No hay justificación alguna para que los EE.UU. impidan que sus artistas vengan a Cuba o que los nuestros vayan a representar nuestro arte en sus tierras. Esta es una medida inteligente de nuestro Estado que, además, permitirá a los cubanos viajar libremente y ver las realidades de otros países, eso contribuirá a valorar mucho más lo que tenemos, la gran humanidad, la solidaridad, la sencillez,  la sinceridad, la  lealtad y la alegría del cubano”.

 
 
 
 
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.