La Habana. Año XI.
13 al 19 de OCTUBRE
de 2012

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

 

Artes plásticas en La Gaceta de Cuba
Una experiencia de 12 años
David Mateo • La Habana

Comencé a trabajar en La Gaceta de Cuba a inicios del nuevo siglo, después de concluir mi labor como editor ejecutivo de la revista Artecubano. Fui a esa publicación porque quería seguir vinculado al ámbito especializado de la culturadonde,  a mi juicio, se ha estado haciendo el mejor periodismo.

Venía de una revista menos pretensiosa  desde el punto de vista editorial, y me costó un poco de trabajo adaptarme  a la severidad y perspicacia con que los editores asumían su funciones y juzgaban el universo intelectual. “Una buena revista se hace diciendo que no”, le oí repetir a Norberto Codina en varias oportunidades, y con el tiempo he podido comprobar que tenía la razón. Esta es una máxima imprescindible, por la que debemos estar dispuestos a enfrentar cualquier tipo de riesgos e incomprensiones. Codina no solo me ayudó a superar la excesiva cautela de los inicios, sino que me ofreció toda la confianza para integrarme sin reservas al grupo y poder llevar a cabo mi asesoría en materia de artes plásticas. Norberto tiene una capacidad inusual para incentivar roles y niveles de responsabilidad, y para lidiar con los caracteres y las concepciones de los integrantes del equipo. Esta es una de las principales razones que ha hecho de La Gaceta de Cuba uno de los colectivos editoriales más cohesionados que conozco.

Durante los primeros 12 años del XXI, trabajamos en la organización de dosieres dedicados al pensamiento teórico sobre el arte contemporáneo y a la curaduría, una práctica que ha influido considerablemente en la producción artística cubana, a veces de manera beneficiosa y otras perjudicial. Participamos en la defensa de prácticas desestimadas como la arquitectura y el diseño gráfico; se trataron aspectos relacionados con el funcionamiento de las instituciones y los efectos del mercado foráneo, con el rol de la mujer en la producción artística y con el empleo simbólico de la iconografía martiana. Documentamos todos los premios nacionales que se otorgaron en ese periodo; publicamos ensayos y reseñas críticas sobre artistas, exposiciones, eventos y tendencias en boga a lo largo del país. No creo que haya existido asunto o acontecimiento de envergadura en ese periodo que el grupo de redacción no se haya preocupado por indagar y documentar. Contamos todo el tiempo con el respaldo incondicional de los creadores, emergentes y consagrados. No recuerdo que alguno haya declinado la invitación a colaborar con la publicación. Puedo dar fe, incluso, de que para ellos aparecer en La Gaceta… constituía casi un homenaje. Recuerdo de manera especial el caso del  maestro Manuel Mendive, quien a pesar de su apretada agenda de trabajo realizó todos los dibujos originales para ilustrar la revista que le dedicamos, y el de René Francisco, quien no solo se tomó muy serio la selección del texto y las imágenes que publicaríamos sobre su obra, sino que se involucró en la elección del artista con quien compartiría el número.

Trabajamos junto con los diseñadores para fortalecer la estructura visual, enriquecer la correspondencia, el diálogo, entre los códigos gráficos y los contenidos literarios y artísticos de cada número. Aunque se ha hablado poco de ello, La Gaceta de Cuba ha sido un espacio importante para la formación y madurez de varios diseñadores jóvenes. Diría que hasta ha sido una experiencia definitoria en la metodología de alguno de ellos. Fue tan efectivo lo que se hizo en el tema del diseño gráfico, que me atrevería a afirmar que la revista experimentó, hacia mediados del 2000, una verdadera transformación de su imagen, comparable en impacto con aquellas renovaciones, basadas en la tipografía, que llevó a cabo durante los años 60. Esta línea del diseño ha continuado fortaleciéndose con el trabajo de la editora y crítica de arte Mailyn Machado y con la actual directora de arte Michele Miyares.

Ante la falta de espacios en la prensa diaria, la ausencia de recursos e iniciativas editoriales, y la desidia de algunos medios a la hora de abordar determinados tópicos trascendentes y complejos, La Gaceta de Cuba ha mostrado su identificación y complicidad intelectual con el ámbito de las artes plásticas, ha estado brindando una cobertura objetiva de su quehacer e influencia en la cultura cubana durante los últimos años. No exagero si digo que, como lo ha sido para la literatura, también para esta manifestación ha constituido un auténtico catálogo de referencias.

 
 
 
 


GALERÍA de portadas

La Gaceta de Cuba
(2008 - 2012)

.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.