La Habana. Año XI.
22 al 28 de SEPTIEMBRE
de 2012

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III Taller de Gestión Cultural 

Misiones y retos de una profesión “desconocida”

Susel Gutiérrez y Xenia Reloba • La Habana

Fotos: Casa de las Américas

Por tercer año consecutivo, la Fundación Autor/SGAE y la Casa de las Américas se unen para llevar adelante el Taller de Gestión Cultural que, en esta ocasión, estuvo consagrado a Periodismo y Comunicación en el ámbito de la cultura cubana, sus carencias, logros y desafíos. Con la conferencia “Conflictos de legitimidad del comunicador en las organizaciones culturales”, de Lenay Blasón, asesora y consultante en Comunicación para el desarrollo, abrieron las sesiones del encuentro.

Blasón, egresada de la Universidad de La Habana y doctora en Comunicación e Información por la Universidad Católica de Louvain, Bélgica, puso sobre la mesa los resultados de una investigación que realizara en el país europeo, y que comprendió entrevistas con personas que ejercen esta profesión que, a su juicio, todavía no está debidamente legitimada.

Recordó que la Comunicación es una ciencia joven, surgida en el pasado siglo XX, y que quienes la ejercen como oficio cotidiano no siempre son reconocidos. A ellos suele acudirse en situaciones extremas, para garantizar la afluencia de público a determinados eventos, pero se ignora su valor central como mediador, por ejemplo, entre el público y la obra de arte.

A propósito de los resultados de su investigación, la estudiosa afirmó que observó un conflicto de crisis de identidad entre los comunicadores entrevistados, quienes se sentían más valorados por su “saber estar”, que por su “saber hacer”. Asimismo, abrió espacio para nuevas preguntas, entre ellas los desafíos que enfrentan los profesionales de esta área, los pocos recursos que se asignan a este tipo de actividad y la convicción generalizada de que se trata no de un personal creativo, sino de un equipo “de apoyo”.

La segunda conferencia de la primera jornada, “Consumo cultural en Cuba. Consumo de medios”, estuvo a cargo de Yisel Rivero y Cecilia Linares, del Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, y mostró algunos resultados de un estudio de público en dos partes que analizó el consumo audiovisual en adolescentes entre 12 y 14 años, y las prácticas relacionadas con los medios en una población a partir de 15 años.

Entre las conclusiones de la primera parte de la investigación, destacan la importancia de producir y promover contenidos audiovisuales que tengan calidad artística, así como garantizar el acceso del público a una oferta diversa y equilibrada que le brinde la oportunidad de contactar con la diversidad expresiva de cada pueblo.

Además, mostró la necesidad de proyectar espacios de formación de capacidades culturales y comunicativas que ofrezcan las condiciones y oportunidades necesarias para interactuar de manera crítica y creativa con el nuevo entorno audiovisual, y fortalecer estrategias para la formación y construcción de públicos, especialmente en los niños y adolescentes.

Entretanto, el segundo segmento de la investigación confirma a la escuela como un entorno difuso y descentrado, que apela a una realidad idealizada, mientras los medios representan los escenarios más crudos de la vida cotidiana.

Ambas investigadoras concluyeron que aunque la información acumulada hasta el momento permite conformar una especie de mapa del consumo cultural en Cuba, faltan por rellenar datos cualitativos y poner en práctica estudios como estos en un diálogo más efectivo con las instituciones y los organismos pertinentes.

A continuación tuvo lugar el panel de la primera jornada, dedicado al “Rol del periodismo cultural en la configuración de representaciones en torno al campo cultural cubano”, así como a las tensiones existentes entre la crítica cultural, el periodismo cultural y la promoción cultural. La sesión tuvo como ponentes a Norberto Codina (La Gaceta de Cuba), Yinett Polanco (La Jiribilla), Rafael Grillo (Isliada) y Joaquín Borges Triana (periodista y gestor cultural).

Codina se preguntó en qué medida publicaciones como la que encabeza contribuyen a la promoción y gestión culturales, y apuntó que estas pueden fomentar las jerarquías artístico-literarias porque “el tema de la gestión cultural debe estar asociado a un respeto por la jerarquía”, que permita visibilizar lo más relevante de la cultura desde todas las plataformas y soportes posibles.

Entretanto, Yinett se centró en La Jiribilla digital y su inserción en el mundo de la Internet, y llamó la atención sobre el hecho de que cada vez sea más difícil encontrar trabajos críticos y especialistas que se animen a llevarlos adelante, pues aparentemente priman en estos momentos la rapidez y lo visual, antes que la profundidad. Superar ese contexto es uno de los desafíos de este medio, señaló.

Por su parte, Rafael Grillo habló de la alternativa que constituye Isliada, una propuesta concebida como portal digital más que como revista, que ya cuenta con un año de vida y se encarga de promover hacia el exterior la literatura cubana contemporánea.

Joaquín Borges-Triana cerró el panel recomendando la lectura de sendos textos de Graziella Pogolotti y Esteban Morales sobre el papel de los intelectuales en Cuba, su desempeño y funciones a la altura del 2012, y aunque reconoció que en este momento hay muchas publicaciones culturales en la Isla se preguntó si son realmente eficientes y cumplen la función para la que fueron creadas.

Al cierre de la primera jornada, Rubén Darío Salazar, director de Teatro de las Estaciones, fue el invitado del espacio Del dicho al hecho, en el que narró el surgimiento y la evolución, desde el año 1993, del Taller Internacional de Títeres que se realiza en Matanzas.

El encuentro terminó con la exhibición del spot del pasado Taller, y la representación de un fragmento de la obra Burundanga, que recrea un encuentro en Nueva York entre la cantante cubana Celia Cruz y la española Lola Flores.

Con una mirada sociocultural a las transformaciones económicas que tienen lugar en Cuba hoy, a cargo del sociólogo y subdirector de la revista Casa de las Américas, Aurelio Alonso, se inició la segunda sesión del Taller de Gestión Cultural.

Alonso resumió las principales ideas de una conferencia realizada originalmente a petición de la Asociación Hermanos Saíz en marzo pasado, cuando se refirió a los desafíos actuales del país, y compartió sus criterios a partir del “reconocimiento decisivo” que a su juicio entraña la frase de Fidel Castro sobre la necesidad de “cambiar todo lo que deba ser cambiado”.

El sociólogo invitó al público a pensar la realidad económica cubana y apuntó que “salvar al socialismo, supone también un cambio de la política”, pues es mucho lo que debe ser cambiado: estructuras, procedimientos, normas, modelos, mentalidades.

A continuación, el panel “¿Cómo se hace comunicación cultural hoy en Cuba?: relaciones con la institucionalidad y la producción cultural, nuevos públicos, nuevos procesos, nuevos sujetos”, deparó un poco de todo, a partir de la primera intervención, a cargo del ensayista y crítico Víctor Fowler, quien habló desde su experiencia como comunicador, desde la institucionalidad y desde la individualidad.

Fowler retomó la idea de la novedad que acompaña a la figura del comunicador, que se inserta en un entorno complejo, pues intenta colocar un producto en el público y arrastra una tradición de consumo anterior, por lo que su labor se convierte en una especie de batalla por formar un gusto.

Por su parte, Danae Diéguez se refirió a sus experiencias en la Muestra Joven, desde sus inicios hasta su oncena edición, y explicó que aunque han trabajado de manera intuitiva muchas veces y se han enfrentado a contradicciones con las instituciones, sí han ganado
luego de largas sesiones y mucho diálogo alianzas con productores independientes y han tratado de crear nuevas formas de relación a pesar de las estructuras verticales que aún perduran en la mentalidad y en la práctica de muchas personas.

Hailem Carrasco, de Suenacubano, habló de este joven proyecto cultural que por lo pronto tiene su expresión en un portal consagrado a la música cubana, y señaló la necesidad de ser visibles, tener un contenido relevante y aprovechar mejor las redes sociales, como cuestiones elementales para que la presencia en este entorno de nuestros contenidos culturales sea realmente efectiva.

Como cierre del panel, Pepe Menéndez, director de diseño de la Casa de las Américas, mostró mediante el ejemplo práctico de la campaña de comunicación relacionada con el Coloquio “La América Latina y el Caribe entre la independencia de las metrópolis coloniales y la integración emancipatoria”, que tuvo lugar en la institución en noviembre de 2010, cómo se fue construyendo una identidad para el evento y sus aplicaciones.

Asimismo, se refirió a algunas novedades del trabajo de comunicación de la Casa, entre ellas la nueva imagen de su sitio web y el programa televisivo América en la Casa, dirigido por la periodista Esther Barroso, y que se trasmite por el momento en Cubavisión Internacional.

El espacio Del dicho al hecho de la segunda jornada estuvo a cargo de la 4ta Pragmática, un proyecto pedagógico que lleva adelante el artista René Francisco y que actualmente integran estudiantes de 4to. año del Instituto Superior de Arte. La productora Laura Marcos y los jóvenes Yami Socarrás y Fidel Jordán Castro, compartieron con los asistentes al Taller su visión acerca del impacto social de Ciudad Generosa, obra colectiva presentada en la pasada Bienal de La Habana.

Ellos se refirieron al funcionamiento interno, la dinámica de trabajo y perspectivas de ese proyecto, que trata de desligarse del aula y la institución para interactuar con lo cotidiano, y confirmaron lo mucho que aprendieron de la relación, tanto con los habitantes de la zona del Vedado donde estuvo enclavada la Ciudad…, como con los profesionales de otras ramas que colaboraron en la realización de las piezas.

Aunque reconocieron que hubo personas que no entendieron el por qué del proyecto, en gran medida sienten que lograron comunicarse, y, en términos de experiencia, comprenden que bebieron y se enriquecieron de la comunicación con los otros: dieron, pero también recibieron, y fue una gran retroalimentación.

Para la tercera jornada, y final, del Taller de Gestión Cultural dedicado a Periodismo y Comunicación, estaba prevista la conferencia “Medios de comunicación, esfera pública y música popular”, a cargo de la investigadora Nora Gámez, y a continuación el panel “El comunicador como gestor cultural y actor social”, con la presencia de Desiderio Navarro (Centro Cultural Criterios), Daniel Salas (Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana), Sandra Álvarez (blog Negra cubana tenía que ser) y Tamara Roselló (Centro Memorial Martin Luther King Jr.).

El espacio Del dicho al hecho se consagró a una iniciativa que ha cambiado el rostro del videoclip en Cuba, el Proyecto Lucas, cuyo creador, Orlando Cruzata, fue invitado a compartir sus experiencias sobre comunicación en la esfera de la cultura, y luego se presentó el libro Mi profesión a debate, de Mirta Muñiz.

Con un concierto de Danay Suárez y su grupo cerraron este viernes las sesiones del III Taller de Gestión Cultural.

La joven artista, que se mueve entre las sonoridades del rap, el jazz y la música tradicional cubana, colaboró durante años con X Alfonso y Roberto Fonseca, y con este concierto en la Sala Che Guevara de la Casa de las Américas realizó la primera gran presentación con su grupo para el público cubano.

 
 
 
 
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.