La Habana. Año XI.
22 al 28 de SEPTIEMBRE
de 2012

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Estreno de Los desastres de la guerra

Tomás Piard: “Mis películas están comprometidas
con la realidad que vive nuestro planeta”

P. Armas Fonseca • La Habana

Fotos: Cortesía del entrevistado

La sala Chaplin acogerá este 25 de septiembre el estreno de Los desastres de la guerra del prolífero y polémico director Tomás Piard. La obra, producto de un guion suyo —es una coproducción entre el ICRT, el ICAIC y la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual (FAMCA)— se desarrolla mientras siete sobrevivientes de la guerra mundial emprenden el camino hacia el mar, en busca de un nuevo ciclo evolutivo. Protagonizan esta nueva obra de Piard los jóvenes Orián Suárez, Edgar Valle, Dayron Moreno, Carlos Vives y Adrián Olivares, algunos recién egresados y otros estudiantes de la FAMCA, junto con actores de experiencia como Reny Arozarena. En formato 16,9 mm. y  con sonido digital 5.1. se exhibirá en toda Cuba a partir del cuatro de octubre.
 

Tu filmografía ha sido calificada por algunos de rara, por otros es un conjunto para estudiar ¿Por qué existe una evolución temática en tu cine?

¿No es normal que exista una evolución? El pensamiento es dialéctico. Todo cambia. Todo evoluciona. Yo formo parte de ese todo cambiante. Y dentro de esto existe la evolución temática, aparentemente. Alguien dijo que un gran pintor siempre pintaba el mismo cuadro.

En 1966, fecha muy lejana, cuando hice mi primer filme, Crónica del día agonizante, con los amigos de la secundaria básica, la cinta tuvo como argumento el destino de cuatro personajes durante el último día de la vida en este planeta. Esto sucedió mientras se hablaba que iban a fabricar bombas de neutrones. En 1979, un poco más acá, filmé La espiral relacionada con otra guerra final y el destino de los sobrevivientes. En 1997, en España, cuando no tuve trabajo aquí, rodé Dies Irae, otra versión apocalíptica del fin del mundo inspirada en la explosión de Chernobil. En el 2001 rodé una coproducción entre Galicia, Suiza y Cuba, Finis Terrae, inspirada en el filme soviético Cartas de un hombre muerto, de Lupochavski, que solo se proyectó un día en la Sala Varona de la Universidad. La noche del juicio fue la primera parte de un díptico, en este caso el posible fin de la vida a consecuencia del cambio climático. Y ahora, en el 2012, la segunda parte, Los desastres de la guerra, es la reafirmación de la vida después de la muerte producida por una guerra global atómica.

No son pocas las películas, especialmente hollywodenses, que tienen el catastrofismo como centro ¿Se emparentan algunas de tus películas con esa corriente?

No. Ellos hacen cine comercial, vacío, no comprometido. Mis películas están comprometidas con la realidad que vive nuestro planeta y que amenaza con extinguirlo.
 

¿Por qué tu preocupación por el fin  del mundo?

Todos los días y noches veo las noticias sobre lo que está sucediendo en el mundo; y, precisamente, no son noticias alentadoras. Realmente, siento que si las cosas siguen por donde van, no quedan muchas opciones de continuidad. El egoísmo humano está totalmente desbordado

¿Cree el terrícola Tomas Piard que sus coetáneos y coterráneos encontrarán la solución para no desaparecer?

No lo sé. Temo que no la encuentren en su descomunal ceguera.

¿Qué es  la Tierra para ti?

El milagro que una fuerza mayor nos entregó a los humanos.

¿Qué intentas decir con tu último filme?

Estén alertas. No sigan por donde van; pero si siguen insistiendo en destruir este milagro, a pesar de todo, tiene que haber una esperanza.
 

Y bueno: volviste al teatro y los difíciles personajes ¿Por qué filmarás Si vas a comer espera por Virgilio?

No filmaré. Ya está filmada y la semana que viene comenzaré a editar. Sí, me gusta complicarme la existencia. Y me felicito por esto. Eso quiere decir que sigo aquí, a pesar de todo y de todos los que me han puesto traspiés inútiles en mi camino.

 
 
 
 
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.