La Habana. Año XI.
15 al 21 de SEPTIEMBRE
de 2012

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

 

14 Festival Nacional de Teatro Camagüey 2012
Fuera de competencia...
Camagüey

Iván Camejo

Actor y director

En el año 1996 se invitó, por primera vez, una obra humorística al Festival Nacional de Teatro. Siempre se estrenaron comedias; pero era la primera vez que una obra del Centro Promotor del Humor se incluía. En aquella ocasión se presentaron Ciclos, del grupo Salamanca, y Marketing, de Humoris Causa, el grupo que yo tenía en aquel momento. Esta vez, con Reir es cosa muy seria, resulta un honor participar en el evento. La obra obtuvo el Premio Villanueva de la crítica, que para nosotros es también muy importante porque es la primera vez que una puesta producida por el Centro Promotor del Humor recibe este premio, y la estrenamos durante el Festival de La Habana. Gracias a esa coyuntura muchos dramaturgos, actores y directores, que usualmente no van a ver humor al teatro, asistieron a la función y recibimos muy buenas críticas. Por ese camino llegamos a Camagüey, que es estar con lo mejor de la producción teatral cubana de estos momentos. El hecho de que el Festival no sea competitivo me da igual, se trata de un evento de gran popularidad que las personas esperan. Más allá de los premios, que casi siempre están permeados por la subjetividad de un jurado, pienso que los valores esenciales que tiene una obra se los da el público cuando va a la sala y la disfruta.


Consuelo Duany

Actriz de Estudio Teatral Macubá

El teatro cubano está muy mezclado ahora. Hablar de teatro joven es complicado porque hay tres generaciones de artistas sobre las tablas; pero creo que tiene muy buena salud, que se ha ido recuperando y que la inserción de nuevos talentos ha sido importante para todos los que nos debemos al teatro en Cuba. Yo he tenido una formación bastante empírica, y para mí, el hecho de tener profesores activos y haberme formado sobre las tablas es una de las mejores cosas que me ha pasado, porque el trabajo de nuestro grupo es muy de la región donde vivimos y eso ya lo tenemos dentro. Me parece muy agradable el hecho de que el Festival no sea competitivo esta vez, porque nuestro trabajo es mirado y analizado desde otras perspectivas. No se trata de que uno le tenga miedo a la competencia o de que no se deseen los premios; pero, sin competencia, las personas se han conectado mejor y los intercambios han sido pasivos y respetuosos.


Fátima Patterson

Directora de Estudio Teatral Macubá

Como no existe la competencia en esta edición, se nota mucho más la fraternidad de la integración. Las personas están reconociéndose, leyendo obras, analizando con ojo crítico. No hay tensión; es un encuentro sano y un diálogo diáfano. Eso es bueno para los artistas, porque el teatro contemporáneo tiene que revisitar temas, tiene que ir a las esencias para trascender a la universalidad. A veces, nos olvidamos del contexto en el que estamos, quiénes somos o de dónde venimos; y el artista debe tener un ojo muy crítico ante su realidad para poder abordar todos los temas.


Julio César Ramírez

Actor y director de Teatro D´Dos

Soy uno de los abanderados (creo que desde el año 1996) de la idea de que el Festival no fuese competitivo, porque creo que eso en el teatro está en desuso desde hace mucho tiempo. Además, para nosotros tampoco es favorable porque, aun cuando hay encuentros fraternales, la competencia produce una disposición diferente en la gente. Es humano y natural que en la competencia se luche por ganar; pero particularmente en el teatro no tiene que tratarse de una emulación por ganarle a otras obras. El teatro cubano necesita tener un espacio para el encuentro porque es muy diverso y los niveles de esfuerzos personales por parte de los teatristas son tan intensos que no merecen competir, pero sí encontrarse para debatir y compartir estas experiencias. El teatro cubano está ahora en un buen momento, y no me propongo ser demasiado optimista, en tanto hay algunas zonas que son aun muy débiles, como es el trabajo del actor. Es necesario el entrenamiento y la preparación del actor en la escena, porque nosotros somos herederos de una escuela teatral de grandes actores que nos demostraron los niveles de preparación que podían alcanzar. Es por este momento del teatro cubano que pienso que la competencia no es necesaria.


Gina Caro

Actriz de Teatro D´Dos

A partir de todas las personas que nos antecedieron, creo que esta juventud que está haciendo teatro tiene una pujanza, una fuerza y una vitalidad extraordinaria que a mí como ser humano me contagia y me maravilla, porque veo el pensamiento cubano artístico presente en los jóvenes. Eso me reconforta, porque en definitiva todo en la vida es un proceso de nacimiento, desarrollo y luego perecer. Se llama relevo, no hay otra palabra. Ellos han asumido con una extraordinaria responsabilidad su trabajo. Pero también pienso que no es el momento para estar compitiendo por nada. Como isla estamos pasando por un momento muy difícil a partir de la situación de crisis mundial que existe; ese fenómeno afecta la espiritualidad del individuo, su sentido humanitario y filosófico. Competir aquí hubiera sido agresivo, porque no hubiéramos tenido la conciencia muy limpia que digamos como para establecer un criterio imparcial, sino que nos habríamos destrozado inconscientemente.


Armando Mora

Director de Guiñol Los Zahoríes

Existen compañías de teatro integradas por jóvenes que en su aval solo exhiben hasta ahora recortes de periódicos a los que les gustaría participar en la premiación de un festival como este; pero de todas maneras no creo que el Festival haya perdido su majestuosidad. Existe un comité organizador que ha hecho una selección rigurosa de las obras y es un tremendo placer para nosotros estar dentro de esa selección, que funciona como una elite teatral del país. Una de las cuestiones más importantes de Camagüey es el público que tiene, ya que los teatros se abarrotan. Y mejor que eso no hay nada.


Damaris Pacheco

Actriz de Guiñol Los Zahoríes

El hecho de que el Festival no sea competitivo en esta edición tiene aspectos positivos y negativos. No somos deportistas para estar compitiendo, pero los jóvenes artistas que recién comienzan su carrera no tienen premios, en tanto ya casi ningún festival es competitivo. En definitiva, los lauros son importantes porque de cierta forma hablan de tu trabajo; pero se hizo una selección por todo el país y se supone que si hay solo ocho obras de teatro para niños, entonces son las ocho mejores. Y que una de esas sea la nuestra nos llena de alegría y satisfacción.


Ariel Bouza

Director de Teatro Pálpito

El teatro contemporáneo siempre ha estado en crisis y siempre lo estará, porque es justamente de las crisis que sale lo nuevo. Los factores son muchos. En primer lugar que aparezcan buenos textos, que aparezcan buenas ideas y actores más talentosos. Por ejemplo, como director me preocupa la carencia de inteligencia de muchos de los jóvenes que están saliendo de las escuelas de arte, y a veces la falta de responsabilidad profesional en ellos. Por eso me parece que la decisión de que el Festival no fuera competitivo este año es lo más saludable que le podía haber pasado. Como siempre, se hizo una selección rigurosa, todos los que llegaban aquí creían con seguridad que su obra era la merecedora del premio y eso generaba una tensión que se estaba reflejando en las relaciones interpersonales. El hecho de la competencia funciona en algunos tiempos y en otros no. En casi ningún festival internacional se compite. El propio hecho de participar y compartir con otros colegas es el mejor premio que se pueda recibir. En Camagüey hay hoy cosas muy experimentales, frescas y bien logradas. Lo cierto es que por encima de todas las carencias hay muy buenos directores y compañías de teatro en nuestro país.


Glerys Garcés

Coreógrafo y actor de Teatro Pálpito

Cuba tiene una herencia teatral muy rica. Y lo que está pasando ahora en nuestro teatro, a pesar de todas las dificultades, es muy esperanzador. Como joven estoy empezando a conocer la realidad del movimiento teatral cubano, y en base a ella trabajo; pero aparte de esos problemas, hay que tener en cuenta un elemento importante, y es que los actores por lo general tenemos mucho ego. Es decir, que los premios nunca vienen mal. Se siente bien ser reconocido. Solo que si los resultados de un sistema de premiación traen muchos conflictos creo que la decisión de eliminarlos es acertada. El reconocimiento es bonito cuando se asume de la manera correcta.
 


Alexis Díaz de Villegas

Actor de El Público

Creo que se viene más tranquilo al Festival cuando se sabe que no se va a competir. De lo contrario es como una carrera de cien metros planos y hay que coger el oro. El hecho de que no sea competitivo le da un sentido más fraternal al encuentro. Al menos para nosotros los actores es mejor así, porque si no todos estuvieran más tensos. A mí particularmente me chocó la noticia de eliminar la competencia en el Festival, porque esta es la única vez que se premiaban las obras. Pero me he acostumbrado a la idea, y me agrada. No extraño las premiaciones.


Raúl Martín

Director de Teatro de la Luna

Siempre que se hable de teatro se habla de la crisis. Voy a citar a Roberto Blanco, quien decía que el teatro no está en crisis, sino que es la crisis. Porque siempre el teatrista está mirando atrás, a supuestos tiempos mejores. Pero después agregó que todo lo que es verdad en la cultura de un pueblo encuentra siempre la forma de ser, de expresarse. Cuantitativamente hay menos propuestas de calidad que hace unos años. Esto es en el teatro cubano en general, del cual de Festival de Camagüey es un reflejo. Es decir, que el que no está en un buen momento es el teatro cubano. Hay que decirlo porque el optimismo a ultranza tampoco es bueno para él. Incluso la selección del Festival es más pequeña en esta edición. Pero mientras los que tienen que ver con el teatro, los que lo viven, sigan trabajando con empeño se puede hablar de una buena salud. Creo que el teatro va a avanzar porque este país cuenta con muy buenos directores y actores, vivos y ausentes. Además hay público, que es la razón de ser del teatro. No sucede como en otros países, que las personas no van casi al teatro. Nosotros nos podemos parar en cualquier lugar a decir que Cuba a las personas le gusta el teatro y van al teatro. Desde el punto de vista “deportivo”, la supresión de la competencia en el Festival le quita emoción al evento con respecto al público, porque al público cubano le gusta ver las puestas y hacer sus propias votaciones, para luego esperar las premiaciones y criticar las “injusticias” del jurado. Pero la situación se estaba volviendo insostenible. Hace tiempo que debieron hacerlo y apoyo totalmente la decisión, incluso cuando extraño las premiaciones.

 
 
 
 


GALERÍA de Imágenes

14 Festival Nacional de Teatro, Camagüey 2012

ARTES ESCÉNICAS EN LA JIRIBILLA:

.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.