La Habana. Año XI.
15 al 21 de SEPTIEMBRE
de 2012

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Concurso de Periodismo Joven en TV

Una imagen que inquiete

Idania Trujillo de la Paz • La Habana

Travieso, como su apellido, es este hombre pequeño y de espejuelos que lleva el “ángel de la Jiribilla” en su espíritu. Graduado del Instituto Superior de Arte en 2002, trabajó desde los 17 años en Radio Camoa, en su natal San José de las Lajas, y luego de un largo andar entre micrófonos, estudios de grabación y edición, Juan Carlos decidió tirar el ancla en el Canal Habana.

El universo audiovisual terminó por seducirlo definitivamente. Para él la comunicación con los televidentes debe ser inquieta, atractiva, polémica, chispeante, aguda y muy cubana. Prolijo en la elaboración de la idea y el montaje, a Juan Carlos Travieso se deben excelentes programas televisivos como Coordenadas, El motor de arranque, Paréntesis, Entre manos, Secuencias…

Pero Juanca es también un avezado promotor y defensor de ideas frescas, atrevidas, arriesgadas. Así, desde hace dos años, junto con un grupo de mujeres y hombres realizadores, periodistas y comunicadores de Canal Habana, comenzó a soñar el Concurso de Periodismo Joven Ania Pino in memoriam que, en este 2012, tendrá su segunda edición.

La primera edición tuvo una buena participación. Entre sus intenciones estaba promover una búsqueda diferente no solo de los contenidos sino de las maneras de hacer y crear el audiovisual para la televisión. ¿Continúa siendo esta la propuesta en la segunda convocatoria?

Uno de los objetivos fundamentales del concurso es sumar a los jóvenes a esta idea de participar no solo desde los contenidos sino desde las propuestas estéticas; que sirva también para el intercambio, la confrontación, el descubrimiento de nuevas maneras de hacer. El periodismo que se hace en Cuba y en buena parte del mundo, a veces, tiende a caer en la rutina productiva, temática. Entonces el Ania Pino se propone motivar a los jóvenes para que puedan descubrir zonas menos articuladas dentro del periodismo o tal vez esas que sus medios de prensa no les encargan o no les dan posibilidad de hacer pero que están ahí en la realidad.

Las obras no necesariamente tienen que haber sido publicadas, lo cual da margen a la experimentación, al deseo de atreverse, sin el compromiso de que el material enviado tenga que ser avalado por un medio de prensa. En este sentido quienes concursen tienen plena libertad para seleccionar sus trabajos pues lo que nos interesa incentivar es, precisamente, la libertad de creación, de búsqueda, de experimentación.

¿Algunas experiencias de la primera edición?

Una primera edición siempre es un motor de arranque, un medidor para proponer cosas. En el certamen de 2011 el límite de edad era hasta 27 años. Muchos estudiantes enviaron lo que habían presentado para sus tesis de grado, otros materiales ya habían salido en algún que otro programa televisivo… Eso nos llevó a modificar un aspecto importante de la convocatoria: la recepción. En 2012 privilegiamos trabajos no publicados para que los jóvenes tengan la posibilidad de investigar a la hora de elaborar sus informaciones, reportajes, crónicas, documentales; es decir, que salgan de la rutina diaria y lo inédito sea motivación para profundizar en determinados temas que les inquieten, buscar otras aristas de la realidad cubana desde sus propias miradas.

Además del concurso organizaremos un evento teórico. Este año queremos propiciar los debates en torno a dos temas: periodismo participativo y la televisión y su relación con los nuevos medios (Web y Redes sociales). Esto viene a reforzar ciertos intereses en cuanto a determinados aspectos de la formación que, desde el punto de vista teórico y como resultado de la misma rutina productiva de los medios, han creado vacíos en la formación de las nuevas generaciones de periodistas. La particularidad es que se hará en forma de taller, una metodología que propone la educación y comunicación popular, ahora vinculada al medio audiovisual y a sus lenguajes y estética.

Pero el Ania Pino promueve también el diálogo entre especialistas y profesionales que recién acaban de graduarse. En este sentido, ¿seguirá apostando por combinar la práctica con la teoría o cuáles otras variantes han pensando sus organizadores? 

Uno de los propósitos del concurso es que el espacio teórico marque pautas por las cuales quienes se gradúen como periodistas y les interese el medio audiovisual puedan guiarse a partir del contacto con nuevas herramientas para enfocar su trabajo y también su vida, pues muchas cosas que intentamos discutir en el evento les servirán para sus prácticas profesionales.

Aspiramos a fomentar una cultura del diálogo y la participación desde un enfoque crítico con el medio, aprovechando también el talento joven y las ganas de hacer, los saberes que cada quien pueda aportar para democratizar el medio televisivo y lograr que se parezca más a la vida de las cubanas y los cubanos de ahora. El evento también quiere abrirse a las experiencias de otros territorios y no quedarse solo en La Habana; pero estamos en un proceso de soñarnos todavía y de ir armando más el cuerpo con el apoyo de muchas otras sensibilidades. Ahora nos hemos concentrado en estudiantes de Periodismo y en trabajos para la prensa televisiva pero no descartamos en el futuro a la prensa digital pues, como sabemos, el lenguaje multimedial se impone en el mundo contemporáneo. Nuestra apuesta es buscar otras maneras de proyectarlo y hacerlo público. En la primera convocatoria lo hicimos con el acápite de “periodismo ciudadano” para que cualquier persona pueda tomar parte de un hecho noticioso con su cámara digital o su móvil, es decir, contar una historia desde la gente común. Esta modalidad repite nuevamente este año.

Hacer foco en los contenidos pero también en los lenguajes es interés del comité organizador. Este año queremos hacer énfasis en el montaje como herramienta esencial para una buena comunicación periodística; para ello contamos con el apoyo de Manolito Iglesias, excelente editor del ICAIC que impartirá unas conferencias sobre el montaje para televisión lo cual, sin duda, aportará a la formación de los muchachos y las muchachas que están empezando en el medio.

El año pasado impulsamos la parte creativa. Fernando Pérez dio una conferencia espectacular que abrió el pensamiento a la manera de hacer y de soñar el audiovisual. Esta vez queremos enfocarnos en el montaje y otras cosas que irán saliendo en la medida que se vaya avanzando.

Ya que estamos hablando de sueños, ¿qué sueñan para esta nueva edición del Ania Pino sobre todo pensando en los modos de percibir una realidad que está ahí y a veces no vemos o pasamos por alto?

Entre los sueños de este año queremos hacer una especie de reportaje-memoria con la participación de los propios estudiantes que asistan y durante el tiempo que dure el evento (12-14 de octubre). Esta es una alternativa de aprendizaje que sirve como puente entre las discusiones que están teniendo lugar en el evento teórico y la manera de realizar un producto comunicativo que dé cuenta de todo el proceso. Para ello hemos previsto que salga un noticiero diario por el Canal Habana donde en cinco minutos se cuente lo que está ocurriendo pero hecho desde la óptica de los jóvenes periodistas o estudiantes.

¿Se ha pensado extender el concurso fuera de La Habana?

Quisiéramos poder llegar a las facultades de Periodismo del interior del país pero no tenemos recursos. El concurso se hace “a pulmón” como se hacen las cosas cuando son del alma. Por suerte hemos recibido la colaboración de mucha gente. Desde el primer momento el Centro Martin Luther King acogió la idea con un entusiasmo increíble y muchos de los logros que tuvimos fueron gracias a su apoyo. También este año se suma la oficina Proposiciones de PM Records, con lo cual se enriquece la parte tecnológica. Igual, nos mantenemos en la Casa del ALBA pues la gente de allí está dispuesta a seguir acogiendo el evento y han quedado muy satisfechos con los resultados.

La idea es que participen este año muchos más profesionales de todos los medios televisivos, no solo del Canal Habana, también de los telecentros, la corresponsalía de TeleSur, el Informativo y varias agencias de noticias.

Como colofón hemos organizado una muestra no competitiva de reportajes sobre temas latinoamericanos hecho por jóvenes que en distintos lugares del planeta hacen periodismo ciudadano.

Sé que eres un apasionado del mundo televisivo y de la temática juvenil en particular, pero me gustaría saber qué te mueve a seguir promoviendo este concurso desde los jóvenes y para los jóvenes.

Te confieso que ya me siento un poquito mayorcito aunque todavía mantengo mis ansias juveniles. Formar parte, junto con otros compañeros, de este evento de periodismo joven me ha dado la posibilidad de entrar en contacto con otros saberes, otras experiencias, incluso aquellas que no tuve o no me dieron en mi formación. En Cuba, como en otros lugares, las cosas están difíciles. A veces uno encuentra demasiados tropiezos para la vida cotidiana e incluso para realizar el propio trabajo. A veces esas situaciones pueden matar las ganas. Y eso, justamente, es lo que estamos tratando de salvar con el concurso: las ganas de hacer.

No se puede perder el entusiasmo. Los jóvenes deben encontrar su propio camino, su propio lenguaje para dejar constancia de lo que pasa hoy día porque de lo contrario quiénes contarán el hoy. Si ahora se nos apagan las ganas, qué va a pasar en el futuro. Entonces desde el Ania Pino, modestamente, estamos tratando de encenderles esa chispa, de avivarles las ganas, de darle la posibilidad para que creen. Este año pusimos una categoría de experimentación y no tenemos ningún inconveniente en que se presenten, por ejemplo, reportajes en animación o en stop motion que si cumplen los parámetros periodísticos, si son trabajos con las técnicas habituales pero que empleen inteligentemente el sonido, el montaje, podrán competir.

Lo que buscamos es que la gente sueñe pero que encuentren las herramientas para hacer realidad esos sueños, que se mantenga viva la llama de la creatividad, las ganas de hacer, de inventar, de revolucionar todo lo que sea posible y necesario. Esta es una buena palabra: revolucionar.


Concurso de Periodismo Joven Ania Pino in memoriam

La organización de Base de la Unión de Periodistas y Escritores de Cuba (UPEC), del Canal Habana, con el auspicio del Centro Memorial Martin Luther King Jr., y la Casa del Alba Cultural de La Habana convocan a todos los jóvenes periodistas a participar en el Segundo Concurso y Evento teórico de Periodismo Joven en Televisión Ania Pino in memoriam.

Los materiales a concursar pueden reflejar cualquier temática de actualidad y se aceptarán obras publicadas o no.

En la segunda edición del certamen podrán participar estudiantes de Periodismo o recién graduados hasta 35 años de edad.

Las categorías son reportaje, documental, entrevista, comentario y noticia. Se otorgará un premio único en cada apartado y hasta tres menciones, si el jurado lo considera necesario. Además, se entregará un galardón en cada una de las siguientes especialidades: fotografía, edición, sonido y experimentación.

Como parte del evento, también será entregado el Premio Ania Pino en Periodismo Ciudadano. En este acápite —para no profesionales del ramo— se aceptarán imágenes sin editar, de contenido noticioso que hayan sido filmadas con teléfonos móviles o cámaras fotográficas.

Todas las producciones se recibirán en la UPEC del Canal Habana antes del 1ro. de octubre de 2012.

"Es imposible olvidar a Ania Pino, aquella periodista de sentido depurado, ágil en sus decisiones, dispuesta, inmediata, era de esas personas que a su paso dejan una estela inconfundible, de esos seres que siembran con su buen hacer el ejemplo y la virtud". (Maricel González Suárez)

 
 
 
 
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.