La Habana. Año XI.
18 al 24 de AGOSTO
de 2012

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Síntesis de la reunión en la UNEAC, en relación con las Escuelas de Arte de Cubanacán

La Habana

El presidente de la UNEAC,  Miguel Barnet, hace una breve introducción en la que destaca que esta reunión ha sido convocada desde la Sección de Arquitectura de la Asociación de Artes Plásticas, al considerar que era necesario brindar una información más coherente y profunda sobre un tema que de alguna manera se ha manejado a través de correos electrónicos. Con ese fin se encontraban presentes el ministro de Cultura, Rafael Bernal; los viceministros Fernando Rojas y Julián González; la Directora del Consejo Nacional de Patrimonio, Gladys Collazo; la Directora de la Empresa de Proyectos y Servicios de Ingeniería de la Cultura (ATRIO), Vilma Rodríguez Tápanes, así como otros representantes del Ministerio de Cultura.

Seguidamente el viceministro Fernando Rojas le da lectura a una carta del reconocido bailarín cubano, Carlos Acosta, fechada en Londres el 5 de julio de 2012.

A continuación un resumen de las intervenciones:

Rafael Bernal: Todos recordamos la reunión que se realizó en el teatro de Comercio Exterior, a finales de los 90, en la que se le planteó al Comandante en Jefe la necesidad de atender el estado ruinoso en que se encontraba este conjunto de escuelas y acometer por alguna vía su recuperación. A partir de la decisión que el propio Fidel tomó allí, se comenzó por el trabajo de proyección.

Afortunadamente en ese momento se inicia todo el gran empuje constructivo dentro del concepto de Batalla de ideas, y se comenzó el trabajo allí con las dos escuelas que había proyectado Porro; la de Artes Plásticas y la de Danza. Las otras dos escuelas se pospusieron en el inicio de la ejecución para puntualizar un grupo de aspectos allí imprescindibles, porque esas nunca llegaron a terminarse y requerían de un grupo de proyectos. Entonces, Vittorio Garatti y Roberto Gottardi comenzaron a trabajar rápidamente en eso y se realizaron un grupo de proyectos importantes, incluso con ampliaciones de los espacios.

Pero lamentablemente la situación del país, las complicaciones de carácter económico y demás, determinaron que concluidas las dos de Porro, no se pudieran continuar realizando los trabajos para recuperar las otras dos. Amén de que todavía todos los proyectos no se habían concluido, estábamos en discusiones.

Con el propio Garatti siempre estábamos analizando temas financieros, los costos y lo que teníamos que hacer, porque había que ejecutar un grupo de ampliaciones allí, pero se tomó la decisión por la dirección del país, de que no podíamos continuar hasta que no tuviéramos una mejor situación.

Posteriormente llega entonces Carlos Acosta con su propuesta a la dirección del Ministerio y le explica a Abel sus ideas; que él tenía como interés principal lograr la recuperación de esta escuela de Garatti y, a partir de ahí, crear un Centro de Arte.  Sin hacer ninguna modificación al concepto arquitectónico y a la estructura de la escuela como tal, pero crear las condiciones para que se pudiera utilizar con esos fines.

Estuvo Garatti por acá, se vio todo esto con él, se realizó una reunión —varios de los compañeros que están aquí presentes estuvieron en ella— para puntualizar bien con qué concepto, objetivos y regulaciones se acometería  la restauración de esta escuela. A raíz de todo lo que en esa reunión se analizó y acordó, se hizo un Acta, que ustedes la deben conocer pues el Consejo Nacional de Patrimonio la circuló, en tanto tuvo el papel fundamental que le corresponde con las obras que son patrimonio del país, y estaban en ese momento en vías  de la declaración del complejo de escuelas como Monumento Nacional.

Este fue el camino que se recorrió. En esa propia reunión se designó a nuestra empresa de Proyectos e Ingeniería de la Cultura, a Vilma, su directora que está aquí con nosotros, para que dirigiera todo el trabajo del proyecto artístico. Señalando, y así está recogido en esa acta, que todo tenía que hacerse bajo la consulta y la aprobación del arquitecto Garatti. Estos son los antecedentes, desde la decisión tomada por la dirección del país de acometer la restauración de la escuela, hasta hoy.

Surge de pronto este tema, que nos sorprendió a todos, a partir de un artículo que sale publicado en el Sunday Times y después lo reproduce, creo que el New York Times, pero el New York Times lo utiliza. Entonces el Diario de Cuba, que sabemos todos lo que es, inmediatamente se monta en el tema, con una posición totalmente contra la Revolución, la dirección del país y todo lo que pueda servir para crear un estado de opinión desfavorable.

Creo que con toda lógica, ante semejante noticia que empezaron a circular, surgen las inquietudes entre los compañeros y empiezan a cruzarse informaciones entre sí, con el reclamo, que me parece muy justo, de que no se había dado la información necesaria de todo lo que se había estado haciendo, porque precisamente son ustedes los que más tienen que conocer cuando se toman decisiones de ese carácter sobre obras que constituyen patrimonio y que han sido obras muy reconocidas de la arquitectura cubana en su momento; y todo lo que se vaya a hacer en relación con esto, se debe conocer.

Es una experiencia muy válida para nosotros, a partir de que si no hay información, eso da lugar a todo tipo de especulación, de opiniones personales que no contribuyen a buscar la solución del problema. Nosotros mantenemos esa idea inicial, de darle a esta escuela la restauración correspondiente, de darle un destino de mayor utilidad.

Aparece también la posibilidad de que la fundación que patrocina el propio Carlos Acosta, en Londres, pues aporte el financiamiento, y que Foster como miembro de esa fundación, aporte también, sobre todo a nivel de gestión entre diferentes instituciones y los integrantes de la propia fundación, para lograr el financiamiento necesario.

Eso pasa por un camino, pues  una donación desde el exterior tiene regulaciones muy precisas, de pasos bastantes complejos, para que finalmente se logre que esta entidad exterior aporte el financiamiento que se requiere. Todavía estamos en ese proceso con el Ministerio de Comercio Exterior, que es el organismo encargado de otorgar las aprobaciones. Por eso la empresa no ha podido dar por concluidos todos los proyectos.

También hay un elemento muy importante, en relación con la propia instalación, que es todo lo que hay que hacer con el río. Todos ustedes seguramente han estado allí  y conocen que la ubicación que se le dio a la escuela, a la edificación como tal, no es la más favorable. Eso está ubicado en el meandro del río Quibú.

Siempre me viene a la mente que ningún campesino ubicó nunca su casa, su bohío, en el meandro del río, porque sabe que con la crecida se puede perder todo. Y fue lo que ocurrió; hubo tres inundaciones allí en la zona que afectaron seriamente las instalaciones en todos los aspectos.

Hay que decir que la escuela como tal y sus instalaciones, las redes, quedaron totalmente afectadas. Allí hay que levantar  las redes de todo tipo, para que eso pueda servir para algo. Allí lo que vemos ahora es la belleza de ese complejo arquitectónico, de esa estructura, que es una maravilla, pero ahí no hay más nada que pueda tener valor de uso inmediato. Ahí hay que hacer una gran inversión, una obra bien complicada.

Entonces, como les dije, por acuerdo de aquella reunión donde estaba presente Garatti, pusimos en manos de nuestra empresa de Ingeniería la responsabilidad de acometer lo que haya que hacer y concluir los proyectos, así como irle transmitiendo a Vittorio, paso por paso, las cosas que se proponen hacer.

Nosotros hubiéramos querido que Vittorio estuviera aquí con su equipo. Le dijimos Vittorio, mira, esto es nuestro deseo, pero nosotros no tenemos posibilidad, no tenemos financiamiento para asumir esto. Ni siquiera en este momento para un boleto aéreo para nadie. Tenemos una situación económica muy crítica; pero hay medios, hay vías para mantener una información fluida,  por el correo electrónico o a través de la Embajada nuestra en Italia.

No se ha mantenido este flujo, salvo algunas consultas puntuales, porque como ya expliqué, si no tenemos la aprobación correspondiente del Ministerio de Comercio Exterior, no se puede todavía comenzar a hacer nada de eso.

Esa es la situación que tenemos hoy. Le agradecemos mucho a Barnet que haya tomado la decisión de convocar esta reunión, porque considero que es muy conveniente para ustedes que las inquietudes, que muy lógicamente tienen a partir de lo que se empezó a publicar, queden bien esclarecidas, y estemos todos bien informados y en disposición de apoyar todo lo que se pueda hacer en este sentido.

Carlos Acosta nos envió esa carta que nos pareció interesante que ustedes la conocieran, porque en definitiva es la visión de él, que creo es muy justo  se le de esa oportunidad de  dar su criterio, porque  se le hacen acusaciones en dos o tres email de que se le va a entregar a él, para que se entregue a manos privada, a una fundación extranjera, una instalación que es patrimonio de la nación, pero no hay nada de eso.

Gladys Collazo: Yo no quiero ser reiterativa, porque creo que el haber comenzado con la carta de Carlos, en mi modesta opinión, esclarece muchos de los correos que han estado circulando.

En 1997 Patrimonio declaró zona de protección las escuelas,  para empezar a proteger los inmuebles, las escuelas. Y recientemente la declaratoria de Monumento Nacional. Si queremos que en un futuro sea Patrimonio de la Humanidad, tenemos que seguir esforzándonos.

Muchos compañeros que están aquí pertenecen a la Comisión Nacional de Monumentos y recordarán que en muchas ocasiones ha sido orden del día de la Comisión.

Todos los cambios, todas las adaptaciones, por ley van a pasar por la Comisión Nacional de Monumentos, y muchos de los que estamos aquí vamos a tener opiniones a favor o en contra, como ha pasado en muchas otras ocasiones. Es decir, no es nada nuevo.

Creo que lo que decía Bernal, es que nosotros posiblemente podríamos haber dado una información general. Patrimonio en su momento hizo una declaración en la que validaba el proyecto y lo sigue validando.

Entonces nosotros vamos a dar un poco más de información. La Comisión Nacional de Monumentos, por razones ajenas a nuestra voluntad, en este caso de Leal y mía, no se reunió el mes pasado, se efectuará el 19 a las 9 de la mañana en la casa de Las Tejas Verdes. Sería bueno invitar a dicha reunión a algunos compañeros más, que no pertenecen a la Comisión Nacional, para dar más explicaciones del proyecto.

Mario Coyula (Arquitecto): Pienso que el problema está claro. Surge por las informaciones que empiezan a circular sobre el papel de Foster, pues se dice que estaba involucrado, proyectando. Por otra parte, que no, que él ofrece su nombre para la campaña de recaudar fondos; pero de las cosas que yo he visto, no hay nada de idea de Foster para este conjunto.

Se habla también de un edificio nuevo, pero tampoco hay ninguna imagen de eso. La preocupación principal es un problema ético, es decir, para hablar claro; ¿Foster va a asumir el proyecto o sigue siendo de Garatti?

Pienso también que si las Escuelas de Arte no se hubieran paralizado, la de Ballet estaría  terminada y sería intocable. Igual que Artes Plásticas y  Danza Moderna, que  ni el propio autor podría cambiarlo si no es con el visto bueno de la Comisión de Monumentos. Porque ya ni sería una obra de él, sino una obra Patrimonio del país, y de la Humanidad. Lo que faltaba era lo que se destruyó por el tiempo, por el vandalismo, por el saqueo, por la inundación del río.

Las noticias estas del New York Times y del Sunday Times, son prácticamente las mismas, ya que  son sindicatos de noticias que se venden y las usan todo el que sea. No vi lo de Diario de Cuba. Lo que más me preocupa es un mensaje que recibí en que se habla del sitio de Carlos Acosta y se habla también de la intervención de Foster.

Pienso que es importante una declaración que fije,  sin lugar a confusión, cómo va a ser la autoría en lo que queda por hacer. Pienso también que el propio Vittorio tiene que reconocer que han pasado 50 años y hay que hacer algunos cambios.

Entonces a mi me parece muy importante el que esto se defina claramente. La carta de Carlos es muy interesante, pero hay aspectos emotivos, sentimentales.

Isabel Rigol (Arquitecta): A mí me da mucha tranquilidad saber que nuestra Comisión Nacional de Monumentos, que está presidida por Leal, va a aprobar cualquier cosa que se haga como ha sucedido hasta ahora. O sea, la Comisión no ha sido obviada nunca y me alegro mucho de que se ratifique aquí.

La otra cosa es con relación a la posible inscripción en el Patrimonio Mundial. Las escuelas, por decisión del Consejo Nacional de Patrimonio, están en unas listas, en las llamadas listas significativas que tiene la UNESCO. Que no es más que una lista de espera para una posible nominación para el Patrimonio Mundial. Esa lista es analizada por comisiones de expertos. Las escuelas están ahí por derecho propio, por considerarse un conjunto de tal valor y tan reconocido internacionalmente, que  se decidió hace algunos años, no sólo la condición de Monumento Nacional, sino ponerlas en esas listas.

El hecho de estar en esas listas, que es aprobado por la UNESCO, implica también otras posibles revisiones, pues  cualquier cosa que se haga tiene que ser informada a la UNESCO en París, por cuestiones éticas. Esa lista indicativa la pueden buscar en Internet en el sitio Web de Patrimonio Mundial de la UNESCO donde aparecen con su nombre, Escuelas de Arte, yo creo que dice Cubanacán. Pero está la descripción y eso se actualiza y fue ratificado recientemente, según  tengo entendido.

Selma Díaz (Arquitecta y urbanista). Para darles a ustedes algunos elementos. En el año 96, en que pasamos por París, nos reunimos con la Comisión de Monumentos de la UNESCO. Ya tenían conocimiento de nuestras Escuelas de Arte, pero además, nos estaban pidiendo en aquel momento que la declaráramos Monumento Nacional.

Cuando  regresé de uno de los viajes fui directamente a hablar con Marta Arjona y le planteé la necesidad de que fuera declarado Monumento Nacional, para que pudiéramos entrarlo dentro del Convenio Mundial de Patrimonio y que eso nos sirviera para buscar financiamiento. Yo estaba metida en aquel momento en todo este asunto de las sociedades y tenía la  posibilidad de traer dinero para Cuba.

En aquel momento Marta no estuvo de acuerdo y me dijo que mientras nosotros no resolviéramos el problema de mantener las escuelas, de que tengan otras cosas, no lo podía declarar Patrimonio. Lo que hizo inmediatamente fue declararlo sitio protegido.

Entonces me parece que el problema que nos preocupa a todos, lo dijo muy bien Mayito, no es en último término respetar el edificio tal como está, sino es respetar el derecho del autor, para que esa obra cumpla con todos los requisitos.

A mí me satisface mucho lo que se ha explicado aquí, y voy aceptar la invitación a la reunión del día 19.

Rafael Bernal: Debemos recordar que la Escuela no se usó nunca como Escuela de Ballet, porque la propia Alicia, tengo las informaciones por escrito, dijo que el diseño que tenía, la plataforma principal y demás, no servían para el ballet y  por tanto no se podía utilizar.

Entonces se decidió en su momento, estoy hablando de principios de los 90, ubicar allí la Escuela de Circo de la Escuela Nacional de Artes, pero llegó el primero de aquellos grandes huracanes, acabó con la escuela, y a partir de ahí  comienza todo el proceso este lamentable, depredador; hay que decirlo, por falta de protección allí.

Pero está a nuestro favor que  tenemos los proyectos que existieron cuando se comenzaron los trabajos de la Batalla de Ideas, los proyectos que se hicieron para la restauración de la escuela.

Se concluyeron, y fue con la participación de Garatti; es decir, no fue un proyecto que se hiciera independiente. Estaba Garatti aquí, era en la época en que podíamos convocar a todo el que necesitáramos. Son los proyectos que se van a utilizar por la empresa que dirige la compañera Vilma, como un referente, como una base de información. No quiere decir que sean exactamente estos los que van a servir para la restauración de la Escuela, porque hay que adecuarlo a las nuevas funciones que va a tener. Y lo dijo muy bien Mayito, las cosas no son eternas ni en su concepto inicial. La evolución te va determinando modificaciones, cambios, ajustes.

Ahí hay un tema vital, serio,  que es el del río, porque hay que profundizar su cauce, hay que ampliar su ancho, hay que hacer un malecón, un muro de contención para que las crecidas no lleguen a las escuelas. Este proyecto lo realizó Recursos Humanos en su momento.

Eduardo Luis Rodríguez (Arquitecto): Esta situación que se ha creado tiene varias aristas. Una de ellas tiene que ver no solamente con el hecho de que Vittorio ha estado trabajando por muchos años, sino además con la figura que es Vittorio respecto a Cuba, respecto a la Revolución, no hay que ahondar en eso, todos lo sabemos.

También con el hecho de que, después de muchos años trabajando desde que resurge la idea de terminar las escuelas, se ha dado la impresión con estas noticias y con los correos que circularon, como que él estaba un poco fuera de la realización de los proyectos y que no estaba de acuerdo con lo que se estaba haciendo.

En eso está me parece la base de todas estas inquietudes, de los emails, pero creo que ha quedado más o menos aclarado, o aclarado por completo, no sé si quedarán dudas con las intervenciones que se han hecho ya.

Creo que Bernal aclaró, dejó definido, que todos los proyectos que haga Vilma serán consultados, y empleó también la palabra  aprobados, y aprobados por Vittorio. Si se va a levantar un acta de esta reunión y se va a circular, creo que eso es definitorio; casi no habría más que discutir en eso, si realmente ese es el procedimiento que se ha establecido. Así la parte ética queda salvada.

En cuanto a la parte legal, que es muy fuerte en este caso, estoy seguro que el Consejo Nacional de Patrimonio, todos los miembros de la Comisión de Monumentos, tienen conocimientos de esas regulaciones y van a luchar porque se cumplan, porque todos queremos que se declaren las escuelas como Patrimonio de la Humanidad.

Dentro de la parte legal, también está la cuestión del derecho de autor. O sea, la Ley de Derecho de Autor de Cuba, la Ley No. 14, todos la conocemos, que se aplica igualmente a los arquitectos, o sea, tiene un inciso donde dice claramente que esta ley se aplica a trabajos musicales, trabajos de literatura y a la arquitectura. Implica y dice, específicamente, que todo creador tiene derecho a oponerse a que su obra sea modificada, deformada, afectada, etc. Eso lo tenemos claro también, Vittorio me imagino que lo tenga claro, es la parte legal. De nuevo digo lo mismo, ha quedado claro en esta reunión, que Vittorio va a tener participación en ese tema.

A mí me parece que lo que queda pendiente entonces es la parte práctica del asunto, la parte del proyecto. Que desde mi punto de vista es la parte más dura y difícil de aceptar,  y es como dijo Coyula, la modificación de las aulas teóricas.

La modificación del teatro es entendible, la modificación de las aulas teóricas no, porque con ese nombre o con otro, ese tipo de espacio y ese tipo de función, todos los que sabemos un poco de arquitectura y de cómo funcionan esos centros culturales hoy en día, sabemos que ese centro si se hace en algún momento, Carlos Acosta va a necesitar espacio para reuniones, para presentaciones, para pequeñas conferencias.

No son muchas las aulas, son seis u ocho, son pocas y tienen una conformación muy agradable, muy difícil de adaptar a hospedajes, extremadamente difícil de adaptar a hospedaje.

Miguel Barnet (Presidente de la UNEAC. Poeta, narrador, ensayista y etnólogo): Esta es una reunión que se hizo para aclararles a ustedes, hasta donde han podido, y creo que lo han hecho bien el Ministro, el Viceministro y Gladys, la situación general, global, de este asunto. De todas maneras estas especificidades,  de si las aulas sirven para una cosa u otra, se debe discutir en otro ámbito.

Yo conozco mucho a Carlos Acosta y conozco mejor a Vittorio Garatti, de muchos años. Me sorprende sin embargo, hablando de cuestiones éticas, que Vittorio, quien ha sido siempre un hombre tan afín a nosotros, y todos hemos tenido contradicciones de alguna manera u otra a través del tiempo, haya fallado dándole una entrevista al Diario de Cuba.

Estoy seguro que Vittorio no sabe cuál es la proyección del Diario de Cuba; porque no creo que si a Vittorio se le explica qué cosa es Diario de Cuba, le de una entrevista.

Y por otra parte, en el caso de Carlos Acosta, hemos tenido conversaciones Abel y yo con él, en muchas ocasiones, y tiene realmente posibilidades de colectar sumas importantes de dinero. Porque es el primer bailarín en estos momentos del mundo, reconocido por toda la prensa; es un hombre que tiene la mejor intención y sus raíces están muy profundas; que quiere vivir en Cuba y desarrollar en su país lo que sabe de ballet y de danza. Entonces nosotros tenemos que tener mucho cuidado también en no herir, ni a Vittorio ni a Carlos Acosta. Y hablar con los dos; ya ellos se pusieron en una ocasión de acuerdo.

Luisa Marisy: Yo no soy arquitecta, soy curadora y crítica de arte y estoy aquí un poco para esclarecer algunas cosas.

Pienso que a lo mejor por cierta manipulación de la prensa, o cierta falta de transparencia en cuanto a informaciones que fluyeron desde la Fundación Carlos Acosta al mundo, él puede decir que el Sunday Times, el New York Times y el Diario de Cuba, manipularon ese reportaje.

Pero en las páginas oficiales de la Fundación Carlos Acosta, sigue apareciendo que Norman Foster está rediseñando la Escuela de Ballet. Está haciendo el diseño para el Centro Cultural Carlos Acosta, y justamente esto es lo que hace que Vittorio Garatti salte.

Efectivamente, Vittorio Garatti es un hombre de la Revolución, es un comunista, un soñador, una persona que lamentablemente en los años 70 tuvo una dificultad en Cuba, que se subsanó, por cierto, que se aclaró, que fue por ingenuidad, y creo que ahora mismo ha pecado de ingenuo, porque es fatal que la declaración de Vittorio Garatti haya aparecido justamente en Diario de Cuba.

Independientemente de que haya aparecido allí, no juzga, no dice cosas indebidas contra la Revolución, porque Vittorio sigue siendo un fiel admirador de la Revolución Cubana, y sigue soñando con terminar la Escuela de Ballet, al punto de que  ha vendido su casa en Milán, para poder financiarse los viajes a Cuba, para poder financiar la producción de los proyectos, de las maquetas, etc.

¿Dónde surge toda esta situación? En primer lugar, en conversaciones informales de Carlos Acosta y Vittorio Garatti, aunque este último haya firmado esa Acta. Cuando fueron a la Escuela de Ballet, Vittorio Garatti le habló a Carlos Acosta de que no estaba de acuerdo en esto mismo que está planteando Eduardo, o sea, de que las aulas de ballet teóricas se transformaran en dormitorios, porque él como proyectista de esa obra, como autor de esa obra, consideraba que violentaba la estructura de la misma.

También le planteó que al teatro de coreografía, en vez de una transformación fija, para que se mantuviera esa posibilidad de teatro arena experimental, etc., se le hicieran estructuras móviles, que no se modificara sustancialmente.

Esas son las cosas que él le dijo a Carlos Acosta personalmente y que Carlos Acosta con el sueño de su Centro Cultural, y con la intención de adecuarlo a sus intereses, quiere cambiar. Eso es un problema ético sustancial, donde Vittorio Garatti considera que se le están irrespetando sus derechos.

Luego aparece en las páginas de Carlos Acosta, un dibujo hecho por Norman Foster, con una transformación sustancial del teatro. Aparece una maqueta que nadie sabe de dónde salió, en una de esas páginas, donde las aulas subterráneas, sumergidas, aparecen sacadas a la superficie, con una techumbre que no tiene nada que ver con las formas orgánicas y las cúpulas de la Escuela de Arte,  y Garatti se alarma. Como es lógico,  está lejos y no tiene una información cierta, y sigue la aparición de esta información en las páginas de Carlos Acosta.

Esto es justamente lo que ha suscitado todo este conflicto y todo este intercambio de correos, y el apasionamiento de algunas personas que se han puesto a juzgar. No creo que haya que juzgar ni calificar.

Tranquilo todo el mundo  pues vamos a resolver esto nosotros, entre cubanos, si somos capaces de encontrar el punto medio para que la escuela se salve, para que esa escuela se restaure, para que esto no conlleve un cambio de función importante de cómo fue concebida.

Vilma Rodríguez: Yo dirijo la Empresa de Proyectos del Ministerio de Cultura, que a diferencia del resto de las empresas de proyectos del país, no se parece a ninguna. Es una empresa de otra escala, que además, tiene la posibilidad de poder ejecutar lo que tiene permitido ese objeto social, con artistas y artesanos.

Esta es una empresa reciente pues tiene seis años de creada, y ha surgido de una manera diferente a otras empresas de proyecto; incluso, trabaja de una manera diferente. A pesar de ser una empresa pequeña, tiene en su plantilla profesionales calificados, sobre todo en el campo de la rehabilitación y la restauración de edificios.

Desde el punto de vista ético y profesional, más que desde el punto de vista de dirección, no voy a permitir en ningún momento que se haga algo que no esté amparado por las regulaciones que están vigentes para la restauración, rehabilitación, recuperación, en el término que lo hagamos.

En lo particular de este proyecto, no se ha hecho la primera línea, ni se ha aprobado el programa arquitectónico, no se ha aprobado. Hasta ahora son ideas de Carlos Acosta.

Todos los que estamos aquí somos arquitectos, sabemos que uno escucha lo que el cliente quiere, y cuáles son sus aspiraciones y sus sueños y lo deja que se lo explique, pero nos corresponde a los arquitectos buscar ese equilibrio en que él salga satisfecho y  a su vez, en una obra de restauración,  prevalezcan los valores que la hacen singular, en ese caso las escuelas.

O sea, esa solución es la que tiene que dar la empresa, es la que yo voy a fiscalizar, es la que voy a someter a la consideración de la Comisión Nacional de Monumentos, que es la que aprueba el proyecto.  Me he leído todas las legislaciones; la de derecho de autor, y tanto la nacional como  la internacional de conservación del Patrimonio; sé que le corresponde a la Comisión Nacional de Monumentos aprobar cualquier intervención que se vaya a hacer en ella.

Soy miembro del Consejo de Dirección del Ministerio, puedo tener alcance a cualquier consulta. No conocía personalmente a Carlos Acosta, lo conocía bailando, pero no personalmente. En ese último año sí he tenido la posibilidad. Para nada es una persona cerrada a entender lo que pasa. Tiene sus ideas, y las ideas son para considerarlas, pero reitero que no se ha hecho la primera línea de este proyecto por lo que explicaba Bernal, porque todavía no ha sido aprobado por el Ministerio de Comercio Exterior,  para aceptarlo como donativo.

Julián González: Fui de los que trató de quitarle la idea a Carlos Acosta sobre el lugar, por dos razones: por los litigios que conllevaba, y porque cuando empezamos a sacar cuenta en términos de factibilidad, los números eran monstruosos para mi razonamiento contable. Siempre defendió la idea de que si él hacía su compañía, su complejo cultural, la sede de su compañía en Cuba, no quería un proyecto regular ni bueno, pues si lo hacía era para que fuera excelente.

Es un lugar que finalmente no fue ni Escuela de Ballet ni Escuela de Circo. El se apropió de la idea con su sueño, que es también la de rescatar ese lugar como Patrimonio Cultural, o sea, que está defendiendo la búsqueda de ese entendimiento porque sabe que además de la gran compañía que puede haber para el país y para el mundo, puede rescatar un espacio que de otra manera casi lo estamos perdiendo ya.

La idea de la Fundación no existía; la Fundación se crea para buscar fondos para esto. Lo digo simplemente para que se den cuenta, que él está obsesionado con la idea de tener su sede en La Habana, y rescatar un espacio para la ciudad.

Estoy de acuerdo que tenemos que verlo en términos jurídicos,  que sería una institución  no privada, y todas estas donaciones son sin ánimo de lucro y eso habrá que dejarlo bien claro.

Ángela Rojas: Es una sugerencia a Vilma y a Gladis, de no esperar a que esté el proyecto,  porque la Comisión tiene una Subcomisión de Arquitectura, a la que se puede ir llevando desde una tarea de proyección, desde los conceptos, programas, etc. También en una forma sistemática  informar al Centro de Patrimonio Mundial, para mantener nuestra credibilidad por estar en la lista indicativa.

José Villa (Vicepresidente de la UNEAC. Escultor): Quería nada más que apuntar una idea con relación al sueño de la Escuela de Artes del Tercer Mundo. Los que soñaron en los principios de la década del 60, los que formaron la Escuela de Artes, decirles que ese sueño de alguna manera se realizó, y aunque desgraciadamente algunas no se terminaron, la Escuela de Artes es una realidad hoy, absoluta, dentro de la cultura nacional.

De la idea inicial de cinco escuelas, hoy coinciden en ese espacio varias escuelas de arte; algunas que no se pensaron, incluso en su momento inicial. Hoy tenemos en el ISA hasta la escuela de Cine, Radio y Televisión, o sea, hay un proceso natural de desarrollo del propio pensamiento, del propio arte, que nos obliga permanentemente a ir evolucionando sobre aquel proyecto que tuvo en sus orígenes.

La misma práctica artística, en alguna medida, ya no es una concepción tan académica como en sus inicios. Hoy en los espacios  del ISA se realizan permanentemente diferentes festivales de arte, tanto de teatro como de música, conciertos de música. Desde hace varios años es una de las sedes principales de la Bienal de La Habana. Eso nos permite darnos cuenta que posiblemente la concepción que tengamos hoy, 50 años después, no será la misma dentro de 20 años.

Solo quería apuntar eso, porque creo que la idea de que se pueda añadir un Centro Cultural nuevo, a esa especie de ciudad de las artes que es el Instituto Superior de Arte, no entra en  contradicción con los sueños que tuvieron los fundadores de las Escuelas de Arte.

Julia León: Quiero agradecer el esclarecimiento que han brindado todos los que están en la mesa. Pienso que a partir de ahora se va a calmar toda esta situación,  que no parecía clara, sobre todo por falta de información por parte de las instituciones  del Ministerio de Cultura.

Aquí se han dicho cosas muy importantes; la magnifica intención de Carlos Acosta de volver a su país, de establecer aquí la ayuda que pueda haber, etc.

Roberto Gottardi (Arquitecto de la Facultad de Arte Teatral de las Escuelas de Arte de Cubanacán): Lo que está ocurriendo con Vittorio me hizo ver como imprescindible hablar de algo que me ocurrió a mí, auque nunca lo haya manifestado, a no ser a la más allegada de mis amistades.

Es decir, la falta de respeto, de ética y de confianza en mi trabajo. Por ejemplo, en julio del 2010 se me entregó una unificación de un nuevo proyecto por parte de la dirección del ISA, elaborado por la Facultad de Teatro, para que lo revisara, lo aprobara y se construyera.

Una cosa inconcebible, absurda e inaceptable. Esto por arriba de mi proyecto elaborado en todos estos años, incluyendo un proyecto constructivo, completo, terminado pocos meses antes. Todo terminó con la excusa por parte de la Dirección del ISA de que eso había sido un error, que me olvidara del asunto y que siguiera con mi proyecto de siempre.

Pero eso no fue lo único, esto ocurrió a los 10 años de retomar el proyecto de los 60. En esos 10 años habían elaborado otro proyecto más, debido a cambios sustanciales del programa, evidentemente confeccionado sin mucha profundidad.

No se puede ver la escuela como un proyecto común, sino como uno que nació hace 50 años en condiciones excepcionales, circunstancia única, con aceptación alterna, con los arquitectos aun vivos, muy amados y muy odiados, como decía Consuegra, pero todavía dispuestos a prestar colaboración, experiencia, pasión y entusiasmo.

Yo expuse, de la forma más breve posible, lo que espero sirva para marcar una  nueva etapa,  con más respeto, comprensión y colaboración mutua.

José Choy (Arquitecto): En primer lugar quiero agradecer esta reunión, porque ha sido muy esclarecedora.

Quiero referirme a dos aspectos, el primero es que está claro que esta obra tiene la autoría de Vittorio Garatti,  y se respetará su derecho de autor, como ha sido aclarado y  reafirmado ahora; que se contará con él como asesor, consultor,  y aprobará cualquier decisión que se tome en esta escuela. Me parece que el tema ético es fundamental.

Ahora me quiero referir más a lo que ya pasó y lo que viene en el futuro inmediato. Yo participé con Vittorio y con Carlos Acosta en esa visita, creo que fue en febrero, a la Escuela de Ballet. Estuvimos dos horas, lástima que no se pudo filmar, fue ver a dos personas geniales.

Vittorio en sus sueños del pasado, y Carlos Acosta proyectado en sus sueños de futuro, un poco lo establece  en su carta. Y creo que allí se habló de todo, pero realmente no hubo entendimiento entre  estas dos sensibilidades y genialidades. Traté de mediar pero me fue muy difícil, porque estaban hablando en dos dimensiones totalmente diferentes.

Creo realmente, que el Ministerio de Cultura, la UNEAC y todos los amigos, tanto de Carlos como de Vittorio, tenemos la responsabilidad de reconciliar a estas dos personas.

Esa entrevista de Vittorio es fatal. Es un hombre inocente a pesar de todo, porque a veces actúa ingenuamente. Es un hombre extraordinariamente ético, extraordinariamente generoso, un revolucionario, un comunista cabal, pero a veces tiene su problema de que no aterriza.

Indiscutiblemente todos sabemos que Vittorio  tiene que seguir junto a nosotros en esta batalla, o en esta tarea de las Escuelas de Arte y de la cultura de la revolución.

Pero Carlos Acosta tiene algo muy singular, que me lo decía el otro día Villa. Es el primer artista cubano de  talla internacional que quiere poner su patrimonio en función del  futuro de Cuba. Y eso va a tener un camino futuro, porque hay una estela de artistas brillantes, de la diáspora, que quieren venir a Cuba, pero no lo han materializado ni saben cómo hacerlo, y Carlos Acosta lo está materializando.

Cumpliéndose las leyes, cumpliéndose lo que dice el país, se pueden acometer acciones que realmente ayuden, como esa de Carlos Acosta, a salvar y buscar los recursos para la escuela. No podemos ser rígidos, ni dogmáticos, yo creo que eso es lo primero que tiene que entender Vittorio y toda la gente que está en contra de esta idea. Que se puede ser respetuoso con el patrimonio, respetuoso con el bien cultural, pero también que se pueden buscar otras vías y otras formas renovadoras para “refuncionalizar” esas escuelas.

Sugiero, para lograr esa reconciliación, que además de ser asesor, consultor, como se menciona en el Acta de diciembre, que Atrio considere a Garatti como parte del equipo del proyecto.

Es verdad lo que dice Bernal, que no hay dinero, todo el mundo lo sabe. Pero cuando Vittorio ha tenido que venir aquí en los últimos tiempos, se ha sacado su pasaje.  Yo mantengo mi disposición de que si él tiene que venir a una reunión, se queda en mi casa, no tiene que pagar hotel el Ministerio.

Creo que esa reconciliación, que es necesaria e histórica para la cultura de este país,  puede ser posible, porque Carlos es un hombre que entiende y además  fue muy respetuoso con Vittorio en aquella visita; sabe lo que es esa obra, porque es un artista, un hombre sensible. No tengo en cuenta a Foster porque el Ministerio de Cultura no le ha dado ningún papel, ni se le ha pedido ninguna participación, ni que haga ningún proyecto.

José Fornés (Arquitecto): Me he sentido de lo más contento desde el momento inicial en que Rojas y Bernal nos ofrecieron una serie de aclaraciones, leyendo una carta y aportando una serie de informaciones adicionales. Por ello decimos,  bueno,  las cosas están por un camino que nos parece correcto que vayan.

En vez de decir algo nuevo, que no lo puedo decir porque ya lo han dicho todos los demás, sí quiero recalcar algunas cosas. Y me voy a referir específicamente a la intervención de Vilma, porque creo que lo más importante no es únicamente que ella está perfectamente identificada con el problema, con la situación, con lo que se tiene que hacer, con lo que hay que enfrentar, sino  que tenemos que garantizar también que las personas que asumen esto, esas personas que hoy seguro tienen toda la capacidad como para llevar esto adelante, se identifiquen plena, total, definitiva y completamente con todas estas cuestiones que hemos estado planteando aquí.

Es obvio que puede ser ese Centro Cultural en general más amplio, pero para eso tiene que haber personas bien persuadidas con estas ideas, y que cuando enfrenten cualquier problema de estos, se busquen también opiniones, criterios en que se utilicen a todos los que estamos aquí, si fuera necesario, tanto individual como colectivamente.

Porque todos los arquitectos tenemos nuestro corazoncito y decimos, esto que estoy desarrollando ahora es algo maravilloso y no hay quien pueda cambiarme la idea, pero siempre hay cosas que se pueden discutir.

La arquitectura es una de las bellas artes, como decía una planilla que Mario Coyula y yo hicimos durante nuestra etapa estudiantil, una de las bellas artes como la pintura y como la escultura, pero tiene también sus características muy específicas, porque es un arte que tiene un factor utilitario extraordinario. Y no podemos olvidarnos de eso tampoco.

Para concluir, pienso que la Comisión Nacional de Monumentos tiene que jugar un papel extraordinariamente importante aquí; y la Subcomisión de Arquitectura, y eventualmente otras Subcomisiones que existen en la propia Comisión Nacional, tienen también que estar interviniendo.

Todos tenemos que estar bien persuadidos de qué es lo que se está haciendo. En otras palabras, que hay que incorporarse, e incorporar en uno mismo, todo esto que ahora vamos a comenzar a hacer, porque es uno de los proyectos más importantes que se puedan acometer en estos momentos.

Mario Coyula: Estaría muy contento de que haya una obra de Foster aquí en La Habana, pero no sentada arriba de la obra de Vittorio, sino en otro lugar; y a lo mejor, porqué no, en la misma área, porque en definitiva Roberto Gottardi que es veneciano lo sabe, como se hizo la Plaza de San Marcos, poco a poco, pero cada uno respetando a los que habían llegado antes.

Con la definición que hizo Fornés, yo inmediatamente pensé en otra que me gusta más; la de Fernando Salinas que decía: la arquitectura es la madre de todas las artes, pero también es un arte de madre.

No pienso que sea justo cargarle a este proyecto el resolver lo del río Quibú, eso es un problema de la ciudad. Hay que resolverlo con el trasvase ese; todas esas obras hidráulicas que se están haciendo constantemente y que se acometieron para cuando se inauguró el Palacio de Convenciones; hay que reactivar esa planta que haría que el Quibú sea más o menos tolerable y que se desactivó por no darle mantenimiento.

Hoy Vittorio me llamó temprano por la mañana. Estuvo muy enfermo, una neumonía, pero felizmente ya salió de eso y está muy pendiente de esta reunión. Así que yo confío que ese compromiso se pueda lograr como decía Choy, entre Carlos Acosta y Vittorio, lo que hay que tratar es que no se sigan acumulando incomprensiones.

Isabel y Ángela han hecho un libro que espero  salga pronto. Así que yo creo que es un momento bueno, es un momento en que podemos de verdad resolver este problema y caminar, movernos adelante.

Rómulo Fernández: Con las intervenciones del Ministro, de Fernando y de las directoras, creo que se han aclarado las cosas. Me quedaba como punto decir que para mí era muy importante, bueno para todos nosotros, el resultado de esto; porque  lo bueno o malo que pudiera salir de aquí, que por suerte todo ha sido bueno, está un poco en función del destino de nuestra maltrecha arquitectura.

Mirna Leyva: Solamente quería enfocar dos o tres cosas: decirle a Choy que en la reunión del 15 de diciembre, a Vittorio se le dijo que él era parte de este equipo del proyecto, que por supuesto, dirige Vilma. Pero además, Vittorio comenta que uno de los constructores de esa Facultad estaba vivo.

Lo otro es que la Comisión Nacional de Monumentos no estaba ajena a esta situación en ningún momento. En el 97, como dijo Gladys, se declara zona de protección. En el 2000 se comienza el proceso de rehabilitación del conjunto de las escuelas, que se culmina en el 2011. En este caso Artes Plásticas y Danza Moderna y Folclore, ya están para volverlas a intervenir, porque se encuentran en un estado bastante deplorable.

En el 2008 se inicia el trabajo de rehabilitación de Arte Teatral, que por supuesto todo eso ha estado siempre consultándose con sus autores, gracias  a que están todavía dispuestos a seguir dando lo máximo.

En el 2009 la Comisión Nacional de Monumentos visita las Escuelas de Arte, un poco para validar todo esto que se había analizado en las diferentes comisiones, en la provincial y en la nacional.

En ese propio año se revisó por parte de la Comisión Nacional de Monumentos el proyecto de la Facultad de Ballet, de la que tanto estamos hablando ahora. Existe un proyecto aprobado por la Comisión Nacional de Monumentos, consultado en todos los momentos con Garatti y pasó, como dice la ley, por todas sus subcomisiones. Y existe también, aprobado en ese mismo año, el plan general de las Escuelas de Arte.

Este Plan general  incluye lo que se hablaba, o salió en uno de los correos, que entre la Escuela de Ballet y la Escuela de Danza van a crear un centro de tres D. Lo que está aprobado por la Comisión Nacional de Monumentos, es que en ese espacio van a estar los talleres, que supuestamente deben ser los talleres de mantenimiento, para que no vuelvan a caer en ese estado en que están las Escuelas de Arte.

Me llama la atención una cosa, y quiero dejarlo bien claro, que  en otras Facultades se siguen haciendo trabajos de proyectos que no están pasando por la Comisión. Por eso quiero hacer un llamado de alerta a la dirección del ISA, al Ministerio de Cultura, porque realmente todas tienen que pasar por la CNM, como bien dice la ley.

Lohania Aruca (Investigadora, especialista en Urbanismo): Voy a hacer una intervención muy breve. Ante todo agradecer la convocatoria de esta reunión y que me haya invitado el Ministerio de Cultura personalmente.

Me parece que sería muy conveniente, primero que todo, pensar en los procedimientos que realmente no funcionan, crean estos malos entendidos y  trascienden, inclusive, a la prensa internacional y a todos aquellos  que tienen intereses en contra de Cuba.

Creo que esta es una experiencia para mí muy valiosa, sobre la cual hay que pensar más y que el tema de Patrimonio Nacional, de Monumento Nacional, inclusive hasta de monumentos locales, es un tema que les concierne a todos los cubanos. Todos los cubanos debemos estar informados de qué pasa con nuestros monumentos y debemos estar informados por esa vía, una vía oficial, la vía que debe utilizarse en este caso por nuestras instituciones.

Considero que estos temas son asuntos públicos, y como tales deben tratarse, con el mayor respeto hacia toda la población; porque a toda la población le interesa este Patrimonio Nacional y también le interesa el destino que pueda tener ese Patrimonio de la Cultura Nacional. Esa es la reflexión que les quería exponer.

Miguel Barnet: Creo que ha sido una reunión muy útil. Que en gran medida es la función de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba llegar a estos acuerdos, a esta conciliación, a este diálogo, colegiar las cosas, porque para eso existimos también.

Creo que lo que planteó Choy es lo más importante: que lleguemos a un acuerdo con una persona tan autorizada y tan prestigiosa como Vittorio Garatti, cuya Escuela nadie la debe adulterar. En caso de que haya una adulteración, o una modificación, tiene que ser con acuerdo de Garatti y de los realizadores, los asesores que puedan contribuir a esa obra.

Se avecinan unos días muy promisorios porque Carlos Acosta viene 
pronto y seguramente el Ministro, el Viceministro y nosotros vamos a tener un diálogo con él. Nosotros vamos a hacer todo lo posible, estoy seguro que el compañero Ministro también está en esa línea,  para llegar a un diálogo y a una comunicación real, profunda, y creo que él y Garatti se van a entender, estoy convencido y soy optimista en ese sentido.

Les agradezco a todos su presencia aquí. No sé si Bernal quiere decir algo.

Rafael Bernal: Corroborar lo que tú acabas de decir en todos los aspectos y agradecerles a ustedes su presencia aquí y todas las intervenciones que han hecho, que son de mucho valor.

 14 de julio de 2012

 
 
 
 
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.