La Habana. Año XI.
11 al 17 de AGOSTO
de 2012

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

Arte cubano en las Olimpiadas
a través de cuatro pintores nuestros

Marta Rojas • La Habana

Fotos: Cortesía de Li Domínguez Fong


Para los pintores cubanos que concurrieron con sus obras a las Olimpiadas de Londres 2012, el evento deportivo tuvo una significación más allá de las competencias donde Cuba alcanzó el lugar 15 en el medallero. Flora Fong, Ever Fonseca, Rigoberto Mena y Luis Enrique Estrada fueron los artistas de la plástica que representaron una vertiente significativa de nuestra cultura. Con independencia de la valía de sus obras, las experiencias en las visitas programadas, a las cuales había sido invitado también el joven pintor Li Domínguez Fong, comprendieron famosos museos y castillos de Londres que atesoran arte británico y universal. 

Flora Fong, quien llevó una gran marina de estreno, declaró entre sus impresiones más fuertes la posibilidad de apreciar la obra del contemporáneo Damien Hirst (Bristol, 1965), y asume que también tuvo semejante significación para sus compañeros en Londres. Resumió Flora que este pintor utiliza elementos tecnológicos con un resultado artístico  “deslumbrante”, involucrando a las ciencias naturales, la medicina, la flora y la fauna. Según la artista, Hirst al parecer se ha propuesto atrapar el presente para la posteridad, como una especie de Arca de Noé en momentos en que las guerras y la desertificación del mundo pueden conducir  a la desaparición de la Tierra que habitamos. 

Para Damien Hirst, quien expuso en el Tate Modern, uno de los elementos más frágiles y hermosos son las mariposas que, según Flora, él ha sabido atrapar en un lienzo que simbólicamente representa un vidrio de alguna ventana medieval en forma de círculo, en el cual están, como vivas, las mariposas más variadas que alguien pudiera imaginar, efecto que se logró con el uso de la química y otros elementos de la ciencia con el propósito de conservarlas para seres del mañana, si desapareciéramos. Al igual que la inmortalización de las mariposas, Damien Hirts plasmó en una obra de arte, con idéntico propósito, por ejemplo, una inmensa vaca, real, mediante un meticuloso trabajo. 

“Esas obras, entre muchas del mismo género, representan en la exposición de Londres la confrontación entre la mortalidad y la inmortalidad. Para Hirst ha sido una novedosa forma de plasmar la naturaleza” —señala Flora.

Para lograr su obra, el autor estudió profundamente Anatomía, ciencia que utiliza en sus obras, a partir del dibujo que fue su iniciación como artista. 

Como contraste, a los artistas cubanos les llamó también poderosamente la atención la obra de Edvard Munch (Noruega, 1863-1944), pintor noruego de extraordinaria importancia, cuya obra trascendió en el siglo XX y mantiene la fuerza de lo imperecedero.    

Obras artísticas atesoradas en los palacios de Buckingham, en el Castillo de Windsor y el Museo de Londres, entre otros sitios, formaron parte de los eventos paralelos al certamen deportivo como parte del Capítulo Creative Cities Collection and Fine Arts y Ollympic Fine Arts: Londres 2012. A través de este proyecto cual pintores de todo el mundo fueron invitados a participar por el Comité de Artes de las Olimpiadas. 

Decenas de artistas chinos colmaron un pabellón con temas inspirados en la naturaleza. Flora Fong, conocedora del arte de sus ancestros, explicó a La Jiribilla que los artistas chinos hicieron gala de su virtuosismo en el dibujo, una de las formas más tradicionales, cuya técnica es casi inimitable; aunque también expusieron obras contemporáneas de singular belleza y rigor técnico deslumbrantes. 

La muestra central que acogió a los pintores invitados de todos los países asistentes ocupó áreas del London Barbican Centre. La Exposición fue organizada por el Reino Unido y la República Popular China, como anfitriona de los juegos olímpicos del 2012 y sede de las olimpiadas precedentes, respectivamente. 

La selección de los pintores respondió a lo singular de sus estilos. Ever Fonseca llevó su huella de áreas rurales; Luis Camejo, su intenso realismo “con pinceladas líricas”, paisaje cubano y asiático, ya que ha estado en China; mientras Roberto Mena, cultor del abstraccionismo, con un lenguaje personal, mostró su temple. De ese modo diversos estilos se abrazaron bajo el lema de la muestra: El Río Támesis y la Gran Muralla China, y les valieron medallas de oro olímpicas a los expositores.

 
 
 
 
.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.