La Habana. Año XI.
20 al 27 de JULIO de 2012

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

 

Los estudios anatómicos de Leonardo da Vinci
Tras la luz de la verdad
Carlos Duarte • La Habana
Dibujos: Cortesía del autor

Leonardo da Vinci fue una de las figuras más geniales de la humanidad. Ya lo sería por derecho propio si solo tuviéramos en cuenta sus cualidades artísticas como pintor y escultor: la “Mona Lisa”, el retrato más famoso y enigmático en la historia de la pintura; “La última cena”; “La dama del armiño”, o la estatua ecuestre de Francesco Sforza, así lo demuestran. Pero lo realmente sorprendente de Leonardo es su naturaleza multifacética, la conjugación en una misma persona de la mente curiosa y ordenada de un científico con la sensibilidad poética del artista, ambas al más alto nivel, sobresaliendo un buen palmo sobre el resto de sus contemporáneos.

Sin embargo, los méritos de da Vinci, el científico, son mucho menos conocidos que los del artista. Esto difícilmente debe sorprendernos. Vivimos en un mundo donde un buen deportista o un cantante, no solo reciben mucha más retribución material, sino también más notoriedad que un buen científico. Era así en los siglos XV y XVI en los que vivió Leonardo y lo sigue siendo en el XXI.

Dentro del quehacer científico del genio florentino lo más popular quizá se corresponda con su labor ingenieril; desde los novedosos artefactos de guerra diseñados para Ludovico Sforza —Leonardo, incluso, puso su genio al servicio de la muerte—, hasta los ingenuos prototipos de máquinas voladoras, helicópteros, tanques, concentradores de energía solar y calculadoras, todos proyectos sin concretar y demasiado avanzados para la ciencia de su época. Sin embargo, sus estudios de anatomía han sido, mucho menos divulgados y puestos en relieve.

De la mirada del artista a la búsqueda de “la luz de la verdad”

El interés anatómico de Leonardo surge en el taller de Verrocchio, donde se formó como pintor y escultor. El maestro Verrocchio incentivaba en sus pupilos el conocimiento profundo de la anatomía humana como forma de perfeccionar sus pinturas. Sin embargo, en algún punto de su vida estos estudios iniciales dejaron de ser para Leonardo una exigencia meramente artística y se convirtieron en una necesidad epistemológica. Según sus propias palabras, a Leonardo lo sedujo “la luz de la verdad”; quería buscar el conocimiento, descifrar los enigmas que encerraba el cuerpo humano. Y solo había una forma de hacerlo: disecando cadáveres. Los trabajos de anatomía de Leonardo se concentran alrededor de 1490 y entre los años 1507 y 1513, período en el que llegó a disecar alrededor de 30 cadáveres.

La herejía de la disección 

En aquella época aun bastante oscura, donde la peste negra campeaba por sus respetos, Leonardo se jugó la vida constantemente en sus meticulosas disecciones. No hubo parte de la anatomía humana que escapara a su curiosidad científica. Sus extraordinarios bocetos iban acompañados de notas muy precisas y metódicas, siempre junto a los dibujos, de izquierda a derecha y en escritura especular. ¿Por qué escribir de esta forma tan bizarra? Algunos estudiosos consideran que con el afán de ocultar sus observaciones de miradas indiscretas, quizá del Vaticano; otros opinan que al ser zurdo le era más fácil hacerlo así para ganar tiempo. Sea cual sea la razón es coherente con el sello de su genialidad. 

Los dibujos de Leonardo representan de forma tan perfecta y detallada la disección del cuerpo humano que muchos de ellos son usados hoy en ilustraciones científicas. Siempre prefirió la imagen acuciosa a la palabra escrita para exponer sus hallazgos. Sus cuadernos y apuntes, olvidados por sus contemporáneos, son objeto de análisis en la actualidad, cinco siglos después de su muerte.

Ochenta y siete de los dibujos y manuscritos resultantes de los estudios anatómicos de Leonardo han sido exhibidos este año en la Galería de la Reina en Londres, en lo que constituye la mayor presentación de sus trabajos de anatomía celebrada hasta la fecha.

Bajo el manto del oscurantismo eclesiástico

En 1514, Leonardo fue acusado de brujería y necromancia a causa de sus estudios de anatomía con cadáveres. Sus cuadernos fueron requisados y estudiados por el Vaticano. Le ordenaron detener sus pesquisas o enfrentaría las consecuencias directas. Es muy posible que solo su reconocida genialidad como artista lo salvara de la muerte en aquellas circunstancias.

Pero Leonardo estaba orgulloso de su trunca carrera como anatomista. “Los 120 capítulos compuestos por mí, darán fe de que no he sido impedido por la avaricia o la negligencia sino solo por el tiempo. Adiós.” Escribió después de la Prohibición. Y más o menos sobre la misma fecha exponía este inquietante pensamiento: “Díganme, ¿habré hecho yo algo que valga la pena? Díganme si alguien ha hecho en realidad algo alguna vez.” Si una persona tan extraordinaria como Leonardo da Vinci acunó semejantes dudas, ¿qué podríamos esperar nosotros? El pintor cubano Ignacio Nazábal Cowan expresó en el texto que acompañó su exposición Las alas del polvo que los seres humanos somos polvo con alas. Aplicando su metáfora a Leonardo da Vinci diríamos: “Descansa en paz, Maestro, son contados quienes en estos cinco siglos se han acercado al vuelo de tus alas”.

 

El hombre de Vitruvio

Este es uno de sus dibujos más famosos y donde mejor se expresa la naturaleza dual de Leonardo. Construido para representar las dimensiones ideales del cuerpo humano, este hombre fue estampado a partir de los textos de Vitruvio, un arquitecto de la antigua Roma. Su figura ha pasado ha ser uno de los símbolos del Renacimiento como movimiento sociocultural que vuelve a colocar al ser humano en el centro de la atención, desplazando el largo predominio de Dios. Las dimensiones del hombre de Vitruvio no son producto del mero capricho del artista, sino el resultado de una profunda investigación anatómica que lo llevó a exponer las proporciones entre las diferentes partes del cuerpo en forma de fórmulas matemáticas. Por esta razón también se le ha llamado el Canon de las Proporciones Humanas.

Corazón

A partir de los estudios anatómicos del músculo cardiaco, Leonardo llegó a descubrir que la causa principal de esta enfermedad era el estrechamiento de las arterias por la acumulación de material en sus paredes. De haber sido publicados estos hallazgos y tomados en serio por sus contemporáneos, se habrían salvado millones de vidas desde el siglo XV hasta el XX.  También dejó dibujos muy exactos de las válvulas cardíacas y notas que permiten suponer que interpretó de forma correcta su funcionamiento y se acercó bastante a la comprensión de la circulación sanguínea.

Hígado

A Leonardo se debe también la primera descripción de lo que fue sin duda un caso de cirrosis mediante la observación del hígado de uno de los cadáveres estudiados.

Huesos y Músculos

En colaboración con Marcantonio della Torre, profesor de anatomía de la Universidad de Pavia, Leonardo emprendió un profuso estudio de todos los huesos del cuerpo excepto los del cráneo y una buena parte de la musculatura. En uno de los dibujos el genio anotó que para 1510 pensaba culminar estas investigaciones pero la guerra y la muerte prematura de Marcantonio por la peste lo impidieron. Su tratado de anatomía nunca llegó a publicarse.

Embriología

La sed de conocimientos de Leonardo lo llevo al área por aquel tiempo tabú de la embriología. Fue el primero en estudiar el feto humano y registrar sistemáticamente sus observaciones. Los hallazgos de este padre informal de la embriología se perdieron para las generaciones posteriores y fueron redescubiertos por los científicos del siglo XX.

 

 

Bibliografía consultada:


-
Anónimo. Leonardo da Vinci. En: http://en.wikipedia.org/wiki/Leonardo_da_Vinci

- Clayton M. Medicine: Leonardo's anatomy years. Nature, 484: 314–316. Gómez N. Anatomía Humana. En: http://www.upf.edu/pdi/dcom/xavierberenguer/recursos/fig_calc/_4_/estampes/3_3.htm

- Pappas S. The Human Body Parts that Stumped Leonardo da Vinci. Discovery News. En:   http://www.livescience.com/20157-anatomy-drawings-leonardo-da-vinci.html

 
 
 
 


GALERÍA de IMÁGENES

El genio de Leonardo
da Vinci

 
 
 
 
.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.