La Habana. Año X.
18 al 24 de FEBRERO
de 2012

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NORMAN GIRVAN
El Caribe del siglo XXI
necesita una teoría del cambio
Mabel Machado • La Habana
Fotos: Yohandry Leyva (La Jiribilla)

Desde los inicios de la formación de una conciencia pancaribeña a partir de los años 30 del siglo pasado, pasando por los estudios sobre la dependencia surgidos a partir del período poscolonial, los economistas han desempeñado un papel preponderante en la comprensión de los procesos del área. El doctor Norman Girvan, natural de Trinidad y Tobago, ha hilvanado la mayoría de sus investigaciones sobre el Caribe apostando por la descolonización mental y cultural de la región.

Convencido de que el proceso descolonizador no tiene solución única y definitiva, el investigador, presente en la 21a Feria Internacional del Libro, señala que la realidad del área al iniciarse el siglo XXI ofrece nuevas oportunidades para el acercamiento de sus pueblos. “El descrédito del marxismo dogmático enarbolado por la URSS y el del neoliberalismo son eventos recientes —señala Girvan—. Sin embargo, sientan las bases para el surgimiento de nuevas teorías y prácticas que se ven en América Latina con el surgimiento de movimientos sociales y políticos  no ortodoxos”.

Según el profesor del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad de West Indies, es hora de atender a los aportes de los movimientos y personalidades que durante la evolución histórica del Caribe han insistido en desarrollar la filosofía del conocimiento y la cuestión epistemológica fundamental de “cómo la gente aprende y cómo se alcanza la movilización”.

Usted ha insistido aquí sobre la necesidad de fortalecer y unificar el pensamiento teórico del Caribe, ¿cuáles son las líneas de indagación sociopolítica, filosófica o económica que despuntan en la actualidad como las fundamentales para estudiar la región?

Son difíciles de identificar o clasificar. Antes hubo varias corrientes internas como el Grupo Nuevo Mundo, que elevaron la necesidad de desarrollar nuestras perspectivas teóricas y epistemológicas desde adentro. Ese intento en el Caribe angloparlante declinó después de un tiempo de florecimiento, y desapareció finalmente. Una parte desprendida de este movimiento asumió el marxismo, pero desde una perspectiva muy ortodoxa y mecánica, derivada del modelo de la URSS. Esa línea fue desacreditada con la implosión trágica de la Revolución en Granada. Por lo cual, el neoliberalismo y el individualismo metodológico y político y la falta de conciencia de  la necesidad de organización colectiva ha prevalecido.

No obstante, esto también está cambiando porque el neoliberalismo está en crisis a partir de la hecatombe económica y financiera actual en los países desarrollados. Por eso, cuando nos reunimos en foros como este de la Feria del Libro de La Habana, los estudiosos del Caribe enfatizamos la necesidad y la posibilidad de nuevos espacios para desarrollar nuestros conceptos en función de un análisis de la crisis mundial, la crisis económica, la crisis ecológica y la coyuntura política en que se encuentra la región del Caribe.

¿La experiencia de los movimientos sociales en América Latina podría “transportarse” de alguna manera hacia el área del Caribe?

Este es un tema sobre el cual he meditado mucho últimamente. No sería fácil, pero creo que es posible. Hay posibilidades y múltiples experiencias que podemos utilizar de los movimientos sociales en Latinoamérica. No obstante, nuestra realidad política es un poco diferente, porque en la mayor parte de los países angloparlantes del Caribe la vida en esa esfera está monopolizada por partidos que alternan en las elecciones para el gobierno. Esto sirve como una medida de movilización de las masas populares, aunque está declinando considerablemente la confianza en esos procesos políticos.

Lo que podemos hacer en los países angloparlantes —yo mismo lo sigo intentado— es difundir la experiencia y el pensamiento de esos movimientos sociales, y analizar su relevancia para nuestra realidad.

Se ha comentado por estos días en la Feria la importancia que jugó la intelectualidad cubana en la formación de ideológica de pensadores de la región como Eric Williams. Se sabe, además, que la Revolución de los rebeldes definió rutas clave para la orientación política del Caribe en los años 60. A su juicio, ¿puede continuar Cuba siendo considerada hoy como un eje importante, como referente y aglutinador de los pueblos caribeños?

Cuba tiene una imagen muy positiva para el resto del Caribe. Esto se deriva de la amplia cooperación educacional, técnica y de salud que el pueblo de la Isla ha entregado a otros pueblos del área, dentro de lo que destaca la cooperación con Haití. Puede decirse que existe una gran oposición en el resto del Caribe hacia el bloqueo criminal contra el pueblo cubano.

De manera general, considero que son excelentes las posibilidades y perspectivas para el fortalecimiento de relaciones políticas, económicas y culturales entre Cuba y el resto de los territorios caribeños, especialmente los angloparlantes.

 
 
 
 



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La Feria en La Cabaña


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Inauguración de la 21 Feria Internacional del Libro

LA JIRIBILLA EN LAS FERIAS DEL LIBRO

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.