La Habana. Año IX.
30 de ABRIL
al 6 de MAYO de 2011

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

Premio UNEAC de Diseño Gráfico Eduardo Muñoz Bachs

Éxtasis por el diseño

Helen Hernández Hormilla • La Habana

Fotos: Kike (La Jiribilla)

Para el diseño cubano el nombre de Eduardo Muñoz Bachs se ha convertido en paradigma. La obra de este polifacético creador acompaña la historia del arte nacional en los últimos 50 años con el sello de una estética genuina.
 

Bajo la invocación de este imprescindible de las artes visuales, fue celebrado el pasado 27 de abril el día Mundial del Diseño, con la presentación en la Sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) del Premio UNEAC de Diseño Gráfico Eduardo Muñoz Bachs 2011. A ello acompañó la inauguración de Éxtasis, exposición retrospectiva de Rafael Morante, ganador del año anterior.

 

Considerando su larga trayectoria en el diseño gráfico, “la que ha aportado y continúa aportando destacadas muestras de originalidad y constancia, propias de quien considera esta profesión un arte para hacer más claro y hermoso nuestro entorno”, el galardón fue conferido a Francisco Juan Masvidal Gómez, por un jurado presidido por Morante, junto a su colegas Roberto Chávez y Pedro Contreras.
 

 

Un comunicador de ideas

 

Masvidal es reconocido como uno de los más importantes diseñadores cubanos, especialmente en el área del diseño editorial. Su desempeño por más de cuatro décadas ha venido acumulando reconocimientos como la Medalla de Oro en el Concurso Internacional del Cartel Turístico en Manila, Filipinas, 1975; la Medalla de Oro del Concurso El Libro más Bello, celebrado en Moscú, 1980; el Premio Nacional de Diseño Editorial Raúl Martínez 2002; la Medalla Alejo Carpentier; la distinción por la Cultura Nacional y la Raúl Gómez García; además de otros premios y reconocimientos dentro y fuera de fronteras.

 

Ha realizado exposiciones en Alemania, Rusia, Argelia, Bulgaria, España, Cuba, entre otros; sus obras forman parte del fondo permanente del Museo del Cartel en Varsovia, en Lahti, y del Poster Museum de Oregon. Ha sido colaborador de la Revista de Ediciones Infantiles, de Colombia; la Interpress Graphic, de Hungría y Graphis, de Suiza, y en el ámbito nacional, publicaciones como Unión, La Gaceta de Cuba, Revolución y Cultura y el diario Juventud Rebelde incluyen sus ilustraciones.

 

Pero para el creador el camino recorrido y los reconocimientos no quitan las ganas de seguir trabajando. “Lo más importante de este premio es que lleva el nombre de Muñoz Bachs, un diseñador que admiro mucho, que fue mi maestro, porque veíamos el mundo del diseño de la misma manera. Él reunía las facetas de artista-pintor-diseñador. Era un hombre de un talento excelente. Cogía el cabo del pincel, lo mojaba en tinta china, empezaba a hacer garabatos y de ahí sacaba una obra de arte”, recordó.
 

 

Para Masvidal, la calidad del diseño gráfico en Cuba tiene asegurada su continuidad, aunque considera que los jóvenes deben “soltarse más”, hacerse de su propio espacio y sobreponerse a las carencias de recursos, en especial en un momento en el cual las nuevas tecnologías han democratizado, en apariencia, la posibilidad de diseñar.

 

“Todo el que maneja una computadora cree que es diseñador; pero la máquina no te sopla. Nosotros somos comunicadores de ideas, comunicadores visuales, solo que usamos el arte para comunicar. Debemos tener muy claro quién es el destinatario de ese arte. Le comunico a mi población, no a una entelequia. Por eso el cartel tiene que estar en la calle, y no ser un objeto de coleccionistas”, opinó.

 

Éxtasis, de Morante

 

Como Muñoz Bachs, fue Rafael Morante otro de los revolucionadores de la gráfica en Cuba en la década de los 60. El madrileño-cubano es uno de los referentes de la cartelística cinematográfica en la Isla, pero también se ha destacado en la publicidad, la ilustración, el diseño editorial, la historieta; ha colaborado con el Instituto del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) en la producción de dibujos animados; ha sido profesor en escuelas de arte y diseño; escribe literatura y compone piezas musicales.


 

Entre sus lauros resaltan el Premio del Cartel de Cine de Moscú; Premio de Comics de la Revista Bohemia; reconocimiento del Movimiento Sioux de los EE.UU.; Premio de la Asociación Cubana de Publicitarios y Propagandistas por la obra de la vida; Premio Raúl Martínez del diseño del libro 2001 y Muñoz Bachs en 2010.

 

Su vocación renacentista lo ha distinguido también como escritor. Ganó el Premio David de la UNEAC, de Ciencia Ficción, en 1984, y tiene dos novelas y un volumen de cuentos publicados en Cuba.

 

En sus casi 60 años de trabajo, Morante ha transitado por todas las facetas de la gráfica, sobre todo la ilustración, el diseño editorial y el cartel. La exposición Éxtasis, en la sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC (hasta el 27 de mayo), resulta un recorrido sintético por estas zonas de su obra, incluyendo algunos de sus trabajos más recientes.


 

Como aclara José Luis Rodríguez Aguilar, curador de la muestra, “Morante es una persona que no ha dejado de incluir nuevas herramientas de la tecnología en su trabajo, porque sigue siendo para los más jóvenes un faro que nos enriquece, que nos mantiene el puntero alto, y nos demuestra hasta dónde puede llegar un diseñador”.

 

En el catálogo de la expo, Rodríguez define a Morante como “síntesis de lo que para muchos representa la constancia y el saber”. Su estilo recorre “un amplio diapasón de posibilidades estéticas y formales, entre las que se encuentran las manchas a tinta y tempera, el dominio de la figura y sus detalles, los brazos y manos, las selvas suntuosas, eróticos ángeles y “ángelas”, la explosión de colores o sus síntesis, blanco, negro y rojo, las tipografías entrelazadas, la geometricidad estructural y la ilustración a partir de líneas contorneantes, finas y sinuosas, en la cuales muchas veces se niega y se retoma, se inventa y se aleja, como quien busca intensamente subvertirse, ampliarse y ganarse”.

 

Como en éxtasis, con el alma dominada por la admiración y algún que otro sentido suspendido ante la fuerza de la visualidad, habrán de quedar quienes se personen ante esta muestra, fascinados ante la calidad formal y la síntesis al atrapar los conceptos en imágenes, trazos, líneas o pequeñas figuras, que distingue la obra de Morante.

 

Queda ahora esperar el año próximo, para que la misma sala se habite con las piezas de Francisco Juan Masvidal y el diseño gráfico cubano siga dando muestras de vitalidad y tradición.

 
 
 
 
.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.