La Habana. Año IX.
16 al 22 de ABRIL de 2011

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Eduardo heras león (parte ii)
No sabíamos que sería una epopeya
Marianela González • La Habana
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VIDEO: Fragmentos de una entrevista concedida a La Jiribilla
con motivo del aniversario 50 de la Victoria en Playa Girón (3.02)

Edición: Pedro Julio Miranda, Cámara: David González
Se utilizaron imágenes de los materiales Cuba, caminos de la Revolución,
del ICAIC y 66 horas, de Mundo Latino.
Centro de Comunicación Cultural, La Jiribilla
, 2011
 

Eran mercenarios, cubanos, que estuvieron preparados en EE.UU., en campamentos en Guatemala, Nicaragua, y apoyados con toda la logística norteamericana y de la CIA. Ese era el grupo fundamental de la brigada. Traían armamentos para resistir meses, pero el empuje de las milicias y del Ejército Rebelde fue muy fuerte.

(…)

Los hombres no son conscientes de los momentos históricos que viven. Ninguno de nosotros sabía, cuando se terminaron los combates, que habíamos estado en la primera derrota del imperialismo en América, que habíamos estado en una epopeya. 

(…)

Seguimos hasta llegar al lugar donde estaban los tanques. Se desplegaron los mapas en la carretera, y el cadete que venía al frente nos explicó las rutas por donde había que seguir. De pronto, me encontré a un compañero, el oficial Aldo, muy amigo mío, que me habían dicho que estaba herido y que había combatido mucho con su unidad donde habían matado un hombre. Llegué un poco angustiado y le pregunté: “¿dónde te hirieron, dónde te hirieron? […] me dijo, sí, aquí”; y se bajó el calzoncillo y me enseñó en una nalga, un pedacito de metralla. En medio de aquel maremagno de gente, debajo de los tiros, del fuego —en ese momento pasaron dos F-86 norteamericanos y tiraron roquets— en la carretera, mi amigo me enseñó la herida. Me ha dicho que me va a matar si lo cuento, pero es una cosa notable; para mí Aldo era un héroe porque se había batido tremendamente.

(…)

Siempre pensé que debía escribir algo a partir de esa experiencia, y lo hice. Tuvieron que pasar años. Lógicamente, cuando se tienen todas las emociones del momento, toda la pasión es imposible evocar los acontecimientos de una forma reflexiva y objetiva. Se necesita que pase un poco el tiempo y se asienten esas emociones.

(…)

Estaba en la base de Baracoa, mirando por televisión el entierro, y Fidel dijo: “hemos hecho una revolución socialista…”, recuerdo a un viejo militante del antiguo Partido Comunista que me abrazó llorando y me dijo: “¡Tú no sabes lo que es eso, tú no sabes lo que es eso!” Por supuesto, yo tenía una idea bastante clara de qué cosa era la Revolución y qué había traído para este país, pero no éramos en lo absoluto conscientes, ideológicamente, de lo que estaba sucediendo. Sin embargo, Girón nos ayudó también a madurar políticamente. Se vio qué era lo que estábamos defendiendo y qué era lo que defendía el enemigo y nos hizo madurar desde todo punto de vista: desde el humano y el ideológico. Creo que la cultura política de este país aumentó considerablemente porque se dio cuenta entonces de que lo que se denunciaba y lo que a diario aparecía en la prensa, no era juego de muchachos, no era mentira, sino absoluta verdad.

Por otra parte, ayudó enormemente a la unidad del pueblo, a la unidad de este país alrededor de la Revolución. Los mercenarios pensaban que ellos desembarcaban, tomaban izquierda en la Carretera Central y tomaban el poder. Lo que les ocurrió, ya se sabe: destruidos en menos de 72 horas, más de mil cien prisioneros que fueron cambiados después por compota y, sobre todo, la unidad del pueblo alrededor de sus dirigentes y alrededor de la Revolución.
 

Transcripción de algunos fragmentos de la entrevista concedida a La Jiribilla con motivo del aniversario 50 de la Victoria en Playa Girón.

 
 
 
 


galerÍa de imágenes

Aniversario 50 del ataque
a Playa Girón

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.