Año IX
La Habana
18 al 24 
de SEPTIEMBRE
de 2010

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Hasta siempre, Zenia

Esther Suárez Durán • La Habana

 

“Destacada actriz del teatro musical y dramático cubano” es todo lo que dice en la web cubana dedicada a las artes escénicas, mientras su nombre no figura en la lista de creadores de la web del Centro Nacional de Investigaciones de las Artes Escénicas, más conocida por Actualidad Escénica.

Sin embargo, acaba de fallecer en La Habana que tanto amó una mujer que no cabe en palabras, al igual que sucede con las grandes, verdaderas y legendarias divas de la escena cubana María de los Ángeles Santana y Rosa Fornés.

Zenia Marabal, quien recibiera en el 2009 el Premio Nacional del Humor, nació el 11 de octubre de 1928. Se inició en los escenarios como cantante de tangos, lo cual la ayudó para realizar su debut en el teatro en los años 40, en las variadas compañías vernáculas de la época. Intervino en numerosas obras de todo tipo dentro del género junto con Candita Quintana, Alicia Rico, Enrique Arredondo y su querido Carlos Pous. Integró la Compañía de Pous-Sanabria en el teatro Martí (1961-1965), donde también interpretó la Carmita, de Amalia Batista en el homenaje que en 1960 se le hiciera al Maestro Rodrigo Prats. Fue  integrante del Grupo Jorge Anckermann, que tuvo una ingente labor en el Teatro Martí, hasta 1975 en que fuera cerrado por necesidades de reparación del inmueble y se extinguiera paulatinamente la agrupación, y reaparece años después en el Teatro Musical de La Habana, durante la segunda etapa de esta compañía, que comienza en 1978, bajo la dirección general del dramaturgo y director Héctor Quintero.

Entre los títulos en los que participa se encuentran Pachencho vivo o muerto, en versión de Abelardo  Estorino (1982), dirigido por Alicia Bustamante y Héctor Veitía; Canción de Rachel, bajo la dirección del Maestro Roberto Blanco (1982), donde alternó el papel protagónico con Rosita Fornés; El caballero de Pogolotti, de Héctor Quintero (1984). Para esta agrupación  dirigió, además, la puesta de Bartolo tenía una falta, de Pepín Rodríguez, un texto vernacular que se rescató en 1980. Por esta época también intervino en el aclamado estreno de Sábado corto, de Héctor Quintero (1986, Sala Covarrubias del Teatro Nacional) en el papel de Socorro Porro, que volvió a interpretar hace breves años cuando la exitosa obra colmó de público el Teatro Mella de esta capital. Durante la última y más compleja etapa del Teatro Musical de La Habana, que culminó al inicio de la década de los 90, Zenia estuvo al frente, intentando defender el género hasta el último instante en que ya fue imposible continuar, dadas las circunstancias propias del contexto.

Posteriormente, además de seguir actuando en la Televisión Cubana, donde tuvo una actividad intensa en muy diversos espacios humorísticos (el más recordado es Pateando la lata, del año 2000), integró el elenco del grupo Musical Habana, que tiene su sede en el Teatro América; allí se le recuerda en Gaviota con aroma de Suchel, (1999); Habana-Miramar (2004), Mi barrio es un vacilón (2005), todas de Alexis Vázquez.

Con casi 82 años de edad (los cumpliría este 11 de octubre venidero) Zenia poseía una poderosa voz que llenaba todos los escenarios sin importar sus dimensiones, y una energía que la mantenía desarrollando, a la vez, actividades en medios tan disímiles como la radio (donde tenía un programa de difusión cultural en Radio Rebelde), la televisión, el cabaret y los escenarios teatrales.

Será recordada siempre por su profesionalidad ejemplarísima, su solidaridad con sus compañeros —a quienes supo siempre ayudar con los medios a su alcance y su autoridad moral y guiar con su experiencia—, su sentido de justicia y su enorme modestia. También por su honestidad, su palabra recta y su risa franca, por su desbordante y contagiosa alegría de vivir, por su amor inmenso al arte y al pueblo que hoy la llora y la aclama, porque Zenia Marabal, quien tanto nos hizo reír y pensar, es hoy por hoy, con su ingente trayectoria artística, una de las portentosas figuras del arte cubano.

 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2010.
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