Año IX
La Habana
19 al 25
 de JUNIO
de 2010

 

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UNA CONVERSACIÓN CON ROBERTO FERNÁNDEZ RETAMAR
"Pertenezco a la familia de los dudadores"
Xenia Reloba y Maité Hernández Lorenzo
La Habana
Antonio Machado escribió que “se hace camino al andar”. No tengo metas prefijadas, pero al ir andando van apareciendo esas metas. Ochenta años es una edad muy numerosa. Cuando era un muchacho y pensaba, no ya en los 80 años, sino en el año 2000, no se me ocurría que iba a estar en él. Pero las tareas sobre las que se me preguntó me obligan constantemente a estar estableciendo nuevos criterios, nuevas metas. Es difícil señalarlas desde ahora, antes de que yo haga camino al andar.
Antonio Maceo entre nosotros
Lidia Turner Martí
• La Habana
Es necesario mostrar cómo el deber y el amor a la patria, a la lucha revolucionaria se integran con los deberes familiares y sociales; cómo en medio de las angustias de la vida se entremezclan la amistad, la preocupación por los demás, la respuesta inmediata. Esas son lecciones de nuestros héroes ante la cotidianidad de la vida.
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No hay peor ciego que
Hillary Clinton

Según su modo de ver las cosas la señora Clinton acaba de afirmar...

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"Haydée Santamaría puso los cimientos de la Casa de las Américas. Y los ladrillos fueron colocados, uno tras otro, día tras día, por muchas manos. Y fue el poeta Retamar quien convirtió la Casa en barco, para que navegara, velas al viento, por las tierras nuestras."
Eduardo Galeano
Roberto Fernández Retamar a través del lente
Y así empezó mi vida
Adelaida de Juan
• La Habana
Cuando yo tenía diecisiete años matriculé en la Universidad de La Habana la carrera de Filosofía y Letras. Allí conocí a un joven de dieciocho que se convirtió en la primera persona de mi generación con la cual podía hablar de mis lecturas y que me prestó libros de autores que desconocía. También me abrió al mundo del arte contemporáneo, que yo rechazaba.
Roberto, tu nombre es amar
Frei Betto
• Brasil
Toda la obra poética de Retamar revela una pasión revolucionaria despojada de conceptos cartesianos, y revestida de un sublime vigor estético. Visceralmente entrañado en su cubanidad, hermanado con Martí, Guillén, Eliseo Diego, Cintio Vitier y Fina García Marruz, en la obra poética de Retamar prima un tono coloquial que a veces tiene un acento voluptuoso y en no pocas ocasiones está impregnado de evocaciones e indignaciones.
Cena en casa de Retamar
Ernesto Cardenal
• Nicaragua
Retamar cuenta que el Che, poco antes de irse de Cuba, le pidió prestado un libro de Neruda para copiar un poema. Después de la desaparición del Che lo llamaron del Ministerio de Industrias para devolverle el libro y él le preguntó al secretario qué poema había copiado el comandante Guevara: y era el sentimental poema de adiós de Neruda, “Farewell”.
Un ramo estrellado de amor para Roberto
Thiago de Melo
• Brasil
Entre las grandes alegrías que he tenido como traductor sobresale mi trabajo de verter al idioma de mi pueblo los poemas de este Retamar: hablo del retamarísimo poeta que me hizo llorar cuando leí en voz alta, ante centenares de jóvenes universitarios de mi tierra, los versos que él escribió para su padre Fernández.
Una estatura añadida
Juan Madrid
• España
Podría ser inglés por la educación si no se llamara Fernández ni Retamar, pero entonces no sería Roberto ni tampoco inglés. Desde luego, tampoco un galimatías. Es lo que es. Un sabio poeta, o al revés, un poeta sabio que parece reírse siempre, escondido detrás de algo. Un árbol quizá, o una columna —una de esas de las tantas que hay en La Habana—, parapetado en la ironía, para disimular que le emocionan aún las cosas, como cuando uno es joven y todavía no se ha inventado.
Fervor de Roberto
Miguel Bonasso
• Argentina
Cuando conocí personalmente a Roberto —en casa de Volnovich, precisamente—, llevaba ya años de leerlo, de reírme con sus salidas irónicas, de emocionarme con sus poemas. Amigos entrañables, que habían caído por la libertad de América, me lo habían reencarnado al detalle, como Paquito Urondo.
El escritor y la persona
Keith Ellis
• Jamaica
Es a su papel de poeta al que echo la culpa de confundir su persona con su obra, de no saber distinguir entre cosas que sé de él personalmente e información contenida en las imágenes de sus versos. En este campo no recuerdo si primero había conocido a la persona a quien admirar por su absoluta fidelidad a la Revolución, su entrega hasta el punto de heroísmo a sus valores, su alabanza de los méritos de los de sus compatriotas que son especialmente virtuosos, su capacidad de verse como uno entre su pueblo, identificándose con el otro mientras mantiene su individualidad, apareciendo a menudo su nombre en los poemas.
Roberto
Nancy Morejón
• La Habana
Roberto es una sabia flecha, de carne y hueso, que da siempre en el blanco de una ética rigurosa y humana, llena de amor a la patria, llena de amor a sus semejantes y al acto de fe que es el arte y la belleza como formas de desarrollo y mejoramiento. Ahora, en sus 80, inmerso en un mar de oficios y voluntad, volvemos a desearle, junto a Adelaida, Laidi, Valladares, Teresa, Leyden, Robin y Rubén, que siga alentando su poesía, reino autónomo, y, por supuesto, la mayor de las felicidades cotidianas.
Para que la canción no se haga cenizas
Daniel Viglietti
• Uruguay
Desde mi primera llegada a Cuba, para el legendario Encuentro de la Canción Protesta, en julio de 1967, Roberto Fernández Retamar ha sido un referente fundamental para mi comprensión del proceso revolucionario cubano durante estos, ahora, casi cuarenta y tres años transcurridos. El rigor pensante de Roberto y la lealtad a principios que se anudan en tres nombres, Martí, Che Guevara y Fidel, son un ejemplo de lo que un intelectual puede enseñar a los demás.

“Retamar posee las admirables cualidades típicas del pueblo cubano”
Rubem Fonseca • Brasil

Abrazo siempre fraterno
Poli Délano • España

Las gracias por un talismán
Roberto Burgos Cantor • Colombia

historia de la teoría crítica latinoamericana
Grínor Rojo • Chile

Un hombre con un amor a toda prueba hacia su pueblo
Claribel Alegría • Nicaragua

Siempre me ha guiado
Ivan A. Schulman • EE.UU.

Tiempos inolvidables
Jorge Ruffinelli
• Uruguay
Al menos durante cuatro décadas, Roberto ha estado en mi memoria, a veces en mis cartas, alguna vez en mis líneas (como cuando escribí su biografía “precoz” para un diccionario de literatura), y siempre, permanentemente, en mi afecto. Si bien muchas veces los escritores e intelectuales se distancian y otras veces vuelven a encontrarse, eso no me ha sucedido jamás con Roberto. La amistad ha sido permanente.
A través de Retamar conocí a Alfonso Reyes, a Ángel Rama, a Miguel Unamuno, a Domingo Faustino Sarmiento, a Gayatri Spivak, (apenas conocía yo los poemas obligatorios de Borges), e incluso a José Martí. Sin saberlo yo, RFR me fue muy útil cuando debí cumplir en mi tesis el ritual de todo alumno “culto”: situar mi tema en el contexto de la “posmodernidad” y discutir con todos los autores franceses del momento, aunque yo estuviese tratando la figura del Contrato Civil.
Felices los no normales
Belén Gopegui
• España
Debajo del título, el poema tenía una dedicatoria: a Antonia Eiriz. Soñé con ella muchas veces. Años más tarde supe que era pintora, que tuvo polio de pequeña y desde entonces usó muletas, que pintaba con furia caras y cuerpos surgidos como debajo de un puñetazo y que había nacido en 1929. Yo la imaginaba de mi edad. Y no la imaginaba pintora, “de las que hacen los mundos y los sueños”, sino parecida a mí.
Dos pasiones comunes: la poesía y el cine
Julio García Espinosa
• La Habana
Con Roberto he pasado momentos inolvidables de nuestras vidas, sin embargo, no es la memoria algo que me privilegie. Por eso no recuerdo dónde y cómo fue nuestro primer encuentro; debió ser a mi regreso de Roma por allá por el año 1955. Lo cierto es que desde siempre nos unió una inalterable presencia de nuestro país, la defensa de la cultura nacional y la sensibilidad con el destino mayor de América Latina y el Caribe; todas ellas fundidas en nuestras dos pasiones comunes: la poesía y el cine.
 
 

CON LAS MISMAS MANOS
(POEMAS DE Roberto Fernández retamar)

 

 

1. Felices los normales
2. Con las mismas manos
3. ¿Y Fernández?

Concierto homenaje a Haydée Santamaría.
Sala Che Guevara, Casa de las Américas (mayo 22, 2009)

Roberto: una fiesta para la cultura cubana
Eduardo Heras León
 • La Habana
Hace un tiempo, con motivo de recibir un alto galardón, te escribí que “no siempre el placer del sacrificio va acompañado de la ingratitud probable de los hombres. A veces ocurre que los hombres saben expresar su gratitud”. Me dijiste, entonces, que la frase te había conmovido. Con esa misma emoción vuelvo a expresar ahora mi gratitud: es la gratitud de la cultura cubana por el hermoso regalo de tus 80 años.
Materiales para una carta a Roberto Fernández Retamar
Tres recuerdos (con descubrimiento)
Rosalba Campra
• Argentina
Lo que yo encontraba, lo que aprendía de tus trabajos era esa idea de apertura y por lo tanto, de propuesta: "una" teoría, que acepta su provisionalidad y sus límites, y los ofrece como un espacio de discusión. Encontraba la idea de pensamiento siempre en gestación, la idea de que toda meta alcanzada se transforma, a su vez, en nuevo punto de partida. Pienso que tanta insistencia (me gustaría saber si voluntaria o no) muestra cómo aun en elementos mínimos del discurso se hace manifiesta la posición de quien escribe. Tanto más cuando quien elige estos usos es un poeta que, como todo poeta, acepta ―y tal vez padece― una relación de amor, de juego y de combate con la palabra.
La integridad intelectual de Roberto
Gilberto López y Rivas
• México
Retamar me había impactado con la lectura de Calibán y siendo (hasta la fecha) un activo apoyador de la Revolución Cubana, deseaba conocer personalmente a ese agudo analista de nuestra realidad latinoamericana que representaba con talento extraordinario a la intelectualidad cubana consolidada por ese proceso transformador que conmovió al mundo. 
Roberto se me aparecía como más afianzado cada día o año, con más prestancia y presencia, como si en la faz literaria de la Revolución él fuera un representante conspicuo, estimado por la oleada de visitantes que andaban por ahí emitiendo exclamaciones de fervor o bien haciendo preguntas o bien tratando de vincular el fascinante encanto de la Isla con el nuevo mundo que se estaba construyendo.
por Liborio Noval
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un sabihondo atravesado por Reynaldo González
 

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Las leyes del tránsito
con sangre entran

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Un puñetazo por cruzar mal en un paso de peatones. Es lo que ocurrió en Seattle cuando un policía propinó un puñetazo a una chica negra de 17 años y detuvo a otra.

El incidente fue grabado por varias personas en sus móviles y subido a Youtube.com. Los activistas de derechos civiles están indignados y han recordado la brutal paliza a Rodney King en Los Ángeles, en 1992.

Carl-Henric Svanberg
Presidente del directorio de British Petroleum

"He oído comentarios acerca de que las grandes compañías petroleras son empresas codiciosas que se desentienden de los damnificados por sus acciones, pero ese no es el caso de BP. Nosotros sí nos preocupamos por la gente humilde".

N.E.: La generosidad de los no humildes.

 

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Roberto Fernández Retamar
(La Habana, 1930)
Me levanto, aún a oscuras, para llevar a / arreglar unas ruedas del auto, que sigue / roto, / Y al regreso, cuando ya ha brotado el / hermoso y cálido día, / Te asomas a la ventana que da al pasillo / de afuera, y me sonríes con tus ojos  / achinados del amanecer. / Poco después, a punto de marcharme / para ir a revisar unos papeles, / Te veo cargando cubos con nuestras / hijas, / Porque hace varios días que no entra / agua, y estamos sacando en cubos / la poca que haya en la cisterna del / edificio...
 

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Un recuerdo
Roberto Fernández Retamar (La Habana, 1930)
Poeta, ensayista e investigador cubano. Exponente de lo más avanzado del pensamiento intelectual cubano. Desde 1995 es miembro de la Academia Cubana de la Lengua. Es fundador de la Revista Unión, director de la Revista Casa de las Américas y Premio Nacional de Literatura, 1989. Entre sus estudios y ensayos sociohistóricos de mayor relevancia se encuentran: Idea de la estilística (1958); Caliban (1971), e Introducción a Martí (1978). Actualmente es Presidente de la Casa de las Américas.
 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2010.
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