Año VIII
La Habana
2010

Regresar a la Página principal

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

LA OTRA CUERDA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

 
Luis Casas Romero
Josefina Ortega • La Habana
Foto: Cortesía de la autora


Difícil resulta no emocionarse cuando se escuchan las notas plenas de cubanía de la criolla “El mambí”, de Luis Casas Romero: “Allá en el año noventa y cinco, / y por la selvas del Mayarí/ una mañana dejé el bohío,/ y a la manigua salió un mambí./ Una cubana que era mi encanto,/ y a quien la noche llorando vio,/ al otro día con su caballo,/ buscó mis huellas y me siguió… ”.

Su compositor, prominente figura de nuestra cultura y, sin embargo, como apuntó recientemente el escritor Roberto Méndez Martínez “su legado está todavía por aquilatar en su totalidad”.

Excelente músico, del que se dice fue en sus días uno de los más notables flautistas de América, Luis Casas Romero, a quien se le reconoce también, por si fuera poco, como fundador de la radio en Cuba.

Nacido en Puerto Príncipe el 24 de mayo de 1882, desde muy pequeño, según cuenta la historia, mostró excepcionales dotes para la música. Su primer maestro en esa disciplina fue el español Gregorio Cánova. Siendo un niño integra la orquesta de la Sociedad Popular Santa Cecilia. En su adolescencia, cautiva a sus coterráneos al interpretar complejas obras de concierto.

Su pasión por la música no lo apartó de sus ideales independentistas; muy por el contrario. Con apenas 15 años se incorporó a las filas del Ejército Libertador bajo el mando del general López Recio. En la manigua, fue nombrado corneta de orden. La guerra le dejó una profunda herida en la pierna derecha.

Al terminar la contienda, en su Camagüey natal, el joven Casas Romero fundó la Banda de Música Infantil y con ella comenzó a dar retretas en los parques. También ofreció recitales muy elogiados por la crítica y el público, como el del 5 de junio de 1904 cuando interpretó con el flautista Manuel Mateo y acompañado al piano por José Molina, el “Dúo de concierto”, de Krakamp, opus 78, para flauta, y como solista la “Fantasía” sobre motivos de la ópera Hernani, de Verdi.

A poco se establece en La Habana donde ejerció en un principio como flautista de la orquesta del célebre teatro Alhambra, dirigida por Jorge Anckermann. No pasó mucho tiempo para que estuviera al frente de las orquestas de los teatros Martí, Payret y Molino Rojo, entre otras.

Impartió clases de flauta, solfeo, teoría de la música y composición, entre otras especialidades, nada menos que en el muy prestigioso Conservatorio Hubert de Blanck, entonces la más importante de las instituciones de ese tipo en el país.

Llegó a ser director además de la Banda del Estado Mayor del Ejército, cargo que ocupó hasta su muerte, ocurrida en La Habana el 30 de octubre de 1950.

Una de sus creaciones, de la que muy poco se habla, por cierto, fue la primera fábrica electromecánica de rollos de pianola, fundada por él en 1918, y en la que participaron músicos de la talla de Ernesto Lecuona, Moisés Simons, Nilo Menéndez, Jaime Prats y Vicente Lanz.

Luis Casas Romero fue miembro de número de la Academia Nacional de Artes y Letras y secretario de su Sección de Música.

En su amplio quehacer como compositor que incluye los caminos de la suite y del poema sinfónico, sobresalen con luz propia los géneros típicos de nuestro cancionero, caudal que logró engrandecer al crear uno nuevo: “la criolla”, siendo “Carmela” la primera que escribió dentro de esa variante genérica, y la más conocida, sin duda, “El mambí”.

Asumo como propias, pues, las palabras de Roberto Méndez Martínez quien califica al camagüeyano Casas Romero como “una de las figuras más audaces y emprendedoras de su tiempo, que espera por el pronto estudio y difusión popular de lo mejor de su labor creativa”. Que así sea.

 
 
 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2010.
IE-Firefox, 800x600