Año VIII
La Habana
del 11 al 21
de FEBRERO
de 2010

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

LA OTRA CUERDA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

ENREDOS

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

Reynaldo González en El Patio de Baldovina:

“Todo lo convierto en un libro”

Rachel Domínguez • La Habana

Fotos: Jorge (La Jiribilla)

 

El Patio de Baldovina brinda su espacio cada día de Feria. Reynaldo González, a quien junto a María del Carmen Barcia ha sido dedicada la presente edición del más grande evento literario del año, presenta nuevamente, al ritmo del Septeto Habanero en sus 90 años, sus libros La fiesta de los tiburones y Conversación en las terrazas. Música y literatura, todo en uno.


En la zafra de los 70 se fue a vivir a un barracón de solteros: tomó la gualfarina del central, jugó dominó con ellos y salió con un libro. La fiesta de los tiburones comenzó a circular en el año 1978. “Había ido a buscar información sobre los primeros 30 años de la República. Sabía que allí había cosas interesantes, y yo todo lo convierto en un libro”, relató el escritor.

A propósito, Julio Cortázar escribió: “La fiesta… es una verdadera fiesta. Qué placer abrirlo en cualquier parte y encontrar tanta vida, tanta savia. Hay el horror y la ignominia, claro, pero por encima de eso está la fuerza y la belleza de Cuba, su indestructible vitalidad. Entra de lleno en la realidad, en la poesía popular, en el humor, en la rebeldía contra la alienación”.

Se reponía de ese libro, cuenta Reynaldo, cuando se incorporó a un grupo de “locos amigos” y llegó al Plan Sierra del Rosario. Allí nació Conversación en las terrazas. Ahora la palabra terraceros define a los campesinos que allí viven. Pero antes eran solo unos campesinos pobres que luchando por vivir erosionaron la montaña, y esos locos amigos querían llenarla de árboles.

“Ya tenía la técnica de testimonio coral del libro anterior, una especie de contrapunteo entre los testimoniantes. Pero no les preguntaba sobre política. Les preguntaba, por ejemplo: ¿Cómo conociste a tu mujer? ¿Qué comes? Porque la política también se refleja en esas cosas”, afirmó el Premio Nacional de Literatura 2003.

Antes que resonara el melódico lamento “¡Ay Aurora!”, del Septeto de La Habana, Reynaldo González informó que será entregado, a cada familia de Las Terrazas, un ejemplar de su libro, el cual fue ilustrado por sus propios hijos.

 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2010.
IE-Firefox, 800x600