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Aitana Alberti

Tras siete décadas de exilio republicano

Mabel Machado • La Habana

Fotos: Cortesía de la entrevistada

 

Entre 1939 —fecha que marca el fin de la Guerra Civil española— y 2009, transcurrieron siete décadas de exilio republicano español. Miles de personas se vieron forzadas a abandonar el país en el año en que Franco se hizo del poder en toda España. América Latina, Francia y la URSS fueron los principales destinos de los emigrados, gente de todas las edades; anónima o reconocida. La intelectualidad de la época, que fuera uno de los principales blancos de las arremetidas del bando franquista, quedó dispersa por el mundo, pagando con el destierro, el precio de su fidelidad al gobierno de la II República.

La recuperación de su legado literario y artístico fue por muchos años una iniciativa pospuesta; y aún hoy, el rescate de esas memorias continúa produciéndose de manera aislada. Una de las acciones recientes, que pretendió erigirse como reconstrucción de ese fragmento de la historia del país ibérico, fue la celebración en diciembre de 2009 de un Congreso Internacional convocado por GEXEL, grupo de investigación del Centro de Estudios sobre Franquismo y Democracia de la Universidad Autónoma de Barcelona (UBA). El evento que ya se había realizado en 1995, 1999 y 2003 en su cuarta edición versó sobre el exilio republicano de 1939 y la segunda generación.
 

 

Expertos, escritores y otros testimoniantes compartieron allí los resultados de sus estudios o su experiencia como exiliados. Desde Cuba lugar que se convirtiera en una de las segundas patrias mayores para los españoles luego del 39 llegaron a Barcelona los investigadores Nuria Gregory y Jorge Domingo Cuadriellos, del Instituto de Literatura y Lingüística; M. Victoria Suerio, de la Universidad de Cienfuegos; Mady Letamendi, del Centro Provincial de Artes y Diseño de La Habana, así como Aitana Alberti, hija del poeta Rafael Alberti y de la escritora María Teresa León. La autora de Pupila al viento, conversó en exclusiva con La Jiribilla sobre lo ocurrido por aquellos días en el campus universitario de Bella Terra.

 


“El grupo GEXEL, que desarrolla una labor extraordinaria sobre la cual habla una biblioteca conformada por decenas de libros del exilio, logró reunir en este congreso a muchos testimoniantes. Entre ellos, la propia Nuria, que trasladó allí sus vivencias como descendiente de una familia de emigrados. También me conmovió muchísimo la intervención de una profesora francesa sobre Antonio Machado, titulada “Dolor de campo, amor de vida”, así como los espacios dedicados a abordar el devenir de los niños españoles que fueron a la Unión Soviética, entre los que destacó la exposición de un director de teatro que nació en Cuba, estuvo en la península durante la Guerra Civil y luego se trasladó a Moscú, donde se hizo amigo de Tarkovsky, Einseintein, entre otras figuras del arte.”

Aitana, a quien María Teresa y Rafael nombraran así haciendo alusión a la sierra española que divisaban desde el avión que los sacara de su patria, contó también durante el congreso parte de su vida como fruto del exilio republicano: “Compartí con los participantes una correspondencia que mi padre nos enviara a mi madre y a mí entre 1941 y 1942. Yo tenía tres meses de vida y mi papá me incluyó en aquellas cartas, como lectora. Denominé mi ponencia “Remontando los ríos” porque mi padre había partido a dar unas conferencias a lugares ribereños del Paraná y el Uruguay y desde ahí nos escribió. Desde la primera carta hizo un esbozo de un poema dedicado a mí: Para ti niña Aitana/ remontando los ríos/ este ramo de agua/ de agua dulce ramito. Después nos hizo llegar el poema completo que se publicó más tarde sin ningún cambio en el libro Pleamar.

“En las cartas, mi padre narra las pequeñas situaciones que se dan en su viaje. Este epistolario, apasionante como todos, es un vistazo a la vida en movimiento de una persona. Lo que tiene de peculiar es que él habla de las dificultades económicas y de su voluntad de  ahorrar dinero para comprarme unos trajecitos, hace cuentas, pregunta por mis dientes, que salieron de golpe. Son unos textos muy tiernos”.
 

Desde el umbral de un sueño me llamaron…
Era la buena voz, la voz querida.

Antonio Machado

Los 70 años del exilio republicano de 1939 implican además, la conmemoración de la muerte del poeta Antonio Machado. La recordación al sevillano constituyó, según Aitana Alberti, uno de los momentos más emotivos del congreso de la UBA. “En la última jornada del evento nos trasladamos a Colliure, un pueblo marítimo cerca de la frontera entre Francia y España. Ese día, que resultó ser muy desapacible, con sol, pero también con un viento muy fuerte, nos reunimos ante la tumba de Machado. Allí evocamos el via crucis del poeta y su madre anciana y enferma, junto con su hermano y cuñada, en el peregrinaje a través de los Pirineos, un recorrido que hicieran a  pie luego de que se rompiera su auto, hasta que pudieron finalmente tomar un tren que los llevó a Colliure.

“En ese lugar se rememoró cómo Machado y su familia fueron acogidos en un pequeño hotel, gracias a la compasión de su dueña, de apellido Quintana, quien no conocía al escritor español. Machado vivió allí aproximadamente un mes, hasta que se lo llevara la muerte, pero se conservan testimonios muy conmovedores de aquella estancia breve en la voz o la letra de la gente humilde, impresionada por aquel hombre que había salido al exilio huyendo del monstruo tremendo que fue la alianza entre franquismo y las figuras de Hitler y Mussolini.

“Supimos de un libro, firmado por un autor que en 1939 tenía 27 años. Este joven conoce en Colliure a Machado y se percata de cuán importante es porque recuerda que en la escuela secundaria había estudiado uno de sus poemas. A partir de ahí dedicó su vida a estudiar al padre de los personajes Abel Marín y Juan de Mairena.

“En este pueblo el poeta fue depositado primero envuelto en un sudario y cubierto por la bandera republicana, sin tumba, “desnudo como los hijos de la mar”, igual que dice en uno de sus textos. Lo entierraron provisionalmente en un nicho de una familia amiga de Madame Quintana. Ahí permaneció hasta que se hizo una campaña internacional que provocó una colecta popular para construir la tumba que nosotros visitamos.

“Este encuentro con Machado fue muy conmovedor porque Manuel Aznar, el director de GEXEL, pronunció unas palabras; yo leí un poema que mi padre le dedicara a Machado y Nuria Gregory leyó unos versos que el cubano César López envió para ese momento. Salimos cautivados de aquel cementerio, no sin antes ver un Buzón que la fundación Antonio Machado decidió colocar allí porque quienes venían a rendirle tributo al sevillano dejaban cartas sobre la cripta.”

El exilio en Cuba: un viaje de retorno

La presencia de los exiliados españoles de 1939 en Cuba y su arribo a la Isla no tuvo un carácter organizado como en el caso de México y Chile. Sin embargo, el vínculo que se establece luego de la Guerra Civil con Cuba en este aspecto es interesante porque muchos de los que emigran a la mayor de las Antillas habían nacido en ella y por el carácter de colonia que mantuvo el país durante siglos—, muchos de los exiliados tenían familiares o conocidos de este lado del Atlántico.

Durante el Congreso de Barcelona, el investigador Jorge Domingo Cudriello presentó el libro El exilio republicano español en Cuba (Editorial Siglo XXI) que contiene más de 500 fichas de españoles ánimos que vivieron en la Isla.

Para Aitana, “todo lo que se dijo en el evento fue un reflejo de la importancia que se le concede a Cuba en el exilio republicano. Es bien sabido que alrededor de mil 200 combatientes cubanos fueron a la Guerra Civil y que este fue el país con mayor número de personas en las brigadas internacionales”.

La emigración republicana sigue siendo un capítulo poco conocido del siglo pasado, sobre todo, porque la recuperación de sus memorias dispersas resulta una tarea compleja luego de tantos años de condena al silencio por el franquismo…

“En la actualidad, el Ministerio de Cultura de España está haciendo una labor verdaderamente extraordinaria, rescatando y digitalizando los archivos que se encuentran fundamentalmente en Moscú y en otros países. Próximamente se pretende presentar la primera parte de estos archivos recuperados; pero en realidad hay material para años de investigación. Por ejemplo, solamente de mi padre y mi madre, hay un montón de cosas que ni yo misma sé sobre qué tratan.

“Recientemente se encontró la primera parte de una novela de mi madre que parece haber tenido la intención de haberse enviado como relato, titulada Contra viento y marea. Apareció también el comienzo de la segunda parte, que resulta interesante porque lleva como subtítulo: Episodios internacionales. La primera parte de la novela transcurre en Cuba y la que le sigue, en la Guerra Civil. Se trata de un personaje cubano que va a España a combatir por la República.  Este texto se editó solamente una vez en Argentina y va a ser reeditado ahora por la Universidad de Cáceres en España.

“En general, las investigaciones sobre el exilio se están reactualizando, el tema se está moviendo bastante. Hay una voluntad de rescate de la memoria histórica, aunque se ha tardado mucho, si pensamos en que la guerra terminó hace 70 años. Siempre hay fuerzas que tratan de minimizar y de opacar la historia.

“Pienso en un documental sobre el salvamento del tesoro artístico del exilio donde se dice algo muy interesante: solo hace unos cinco años se colocó una tarja muy modesta en el Museo del Prado reconociendo el valor de quienes contribuyeron al salvamento de ese patrimonio. Esta historia y los sucesos alrededor de la tumba de Lorca, entre otros, revelan que, aunque un sector grande de la población se preocupa por el exilio, nadie sabe todavía lo suficiente, aún es poderosa la quinta columna, el enemigo dentro del propio país, que ya no está oculto”.

El IV Congreso internacional “El exilio republicano de 1939 y la segunda generación” quiso contribuir al rescate de esa memoria velada, apoyándose en la reflexión crítica sobre la historia de la literatura, el pensamiento, las ciencias y las artes en la emigración. Además de la valiosa contribución de expertos como los hispanistas  Nigel Dennis (U. Saint Andrews), Mary Vázquez (Davidson College, EE.UU.) y Maryse Bertrand de Muñoz (Université de Montréal), el poeta Tomás Segovia y Federico Álvarez (UNAM) ambos representantes de la segunda generación, se presentó una obra de teatro inspirada en la obra de José Martín Elizondo y la titulada  Último viaje de Antonio Machado, con la participación de Francisco Vidal y Charo Soriano.

Otras acciones, como las jornadas dedicadas a María Teresa León en La Rioja durante los primeros días de diciembre (presentación del libro Las peregrinaciones de Teresa, de María Teresa González de Garay, e inauguración de la exposición fotobiográfica Sencillamente María Teresa León al mismo tiempo que en el Palacio de Junco, Cuba), se suman a la lista de esfuerzos que evitan la muerte por olvido de este exilio fecundo.

 

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La Habana, Cuba. 2010.
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