Año VIII
La Habana
18 al 24
de JULIO
de 2009

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Sentirse ante todo poeta de la poesía

Alfredo Guevara • La Habana

Fotos: R. A. Hernández

 

Yo quería en esta sala, y recordando siempre a Yeyé, decir algo solo de pasada, y es que hay dos razones para que yo me sienta parte de la Casa de las Américas.

Una: yo terminé mi vida de revolucionario activo, es decir, en el enfrentamiento con la dictadura y la lucha por la concientización antimperialista, bajo el mando de Yeyé. Creo que siempre he estado bajo su mando. La otra inspiración para que me sienta bajo su mando y su inspiración considero que es el ICAIC que por muchos años fue la obra que fundé y dirigí, y ahora el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, que es en realidad el Festival Latinoamericano del audiovisual.

Siento que somos parte complementaria de Casa de las Américas ya que la Casa se dirige a la literatura y ha extendido siempre su acción hacia otras artes. Veo ahí un cuadro de Mata que fue amigo de la Casa y personal, y también aquí se produjeron los primeros encuentros de la Canción protesta, que así se llamaba entonces,  y que está en una de las raíces de la Nueva trova y de mi amor supremo al grupo de Experimentación Sonora y sus protagonistas los que viven y los desaparecidos los que se aman y los que ya no se aman, son todos mis hijos.

Pero qué curioso. ¡Son los hijos de Casa de las Américas! Nosotros somos el Festival, en lo que trabajo ahora y que trato de inspirar y lo que me toca en el movimiento del Nuevo Cine Latinoamericano al que está dedicado, yo creo que somos la otra ala junto con Casa de las Américas.

Sin haber dicho lo anterior no podría comenzar a hablar, no sé la composición de ustedes, cómo se expresan ustedes o cómo comienzan a expresarse, pero quisiera y no sientan ninguna afectación en lo que voy a decir, lo ruego  decirles ante todo que toda vuestra obra si no es, debe tener un sustento fundamental, el único posible para un artista: la poesía. Esa es la única forma en la que los revolucionarios cuando nos dirigimos a los jóvenes podemos pedirles militancia a los artistas, a los escritores, a todos los que se expresan a través de estos caminos, que no son los únicos del humanismo. Tienen que militar, pero no con una banderita, sino con la autenticidad como escritores y como artistas. Y no hay autenticidad posible si el punto de partida no es la poesía, no estoy hablando solo de la poesía que se escribe como tal, si no de la sustancia misma de la expresión del ser humano.

Siempre pienso que la verdad no existe, el hombre llega a la verdad por aproximación. No hay valores absolutos. Creo que siempre que uno se acerca a algo no es nada más que para llegar a un punto que se convierte a su vez en punto de partida, es decir, que arrancamos un fragmento de la realidad, al saber y a la naturaleza que es simplemente para ir un poco más lejos si somos realmente auténticos; pero como he subrayado para mí la militancia es la militancia en la poesía, creo que ese es el modo en que el artista de cualquier carácter es un verdadero revolucionario. Revolucionario no es estar inscrito en el Partido o en la Juventud, revolucionario es revolucionar la realidad con los medios que se tengan y en el papel en que estemos.

La naturaleza no se presenta al ser humano para ser contemplada, ella no espera, pero tiene que soportar la acción del ser humano y el ser humano no puede sino siempre arrebatarle un trozo de su autonomía, porque la autonomía suprema, la única válida es la del ser humano.

Se acaba de recordar una frase mía, algún fragmento de una carta en que yo afirmé y vuelvo a afirmar aquí que el individuo no es un fragmento de la muchedumbre. La muchedumbre es la suma de los individuos si estos han alcanzado verdaderamente autonomía intelectual y espiritual y, por tanto, la capacidad de pensar sus decisiones es la única forma de ser realmente ciudadano.

A mí no me gusta la frase "política cultural", me gustaba antes muchísimo, antes de ser miembro de la dirección de la UNESCO y embajador de Cuba en la UNESCO. Era constantemente contratado por la UNESCO para asesorar como especialista en políticas culturales, y me sentía orgulloso de eso porque partía de la fundación del ICAIC y de la concepción no solo ideológica, sino estructural que tuvo el ICAIC, pero esa frase ha acabado por no gustarme a fuerza de que el concepto "política cultural" ha devenido estrecho, y eso les pasa a las palabras y a los conceptos, y es que a veces se desgastan por el mal uso, y entonces no quiero utilizar dicha frase, pero a veces no hay otro recurso que tomarla para sinterizar lo que quiero expresar.

La política cultural, el diseño y la evolución del trabajo cultural en la Revolución parte de la alfabetización, no de estos encuentros ni de los otros, parte de la llegada de cientos de miles de jóvenes y adultos a una formación más completa y que da acabado por ser universitaria.

Esto de que un país como Cuba tenga un millón de universitarios mínimos implica que también, por desgracia, tenemos algunos universitarios que no merecen ese nombre, no por culpa de ellos, sino por culpa nuestra, por algunas cosas que hicimos en la enseñanza y que ya van siendo rectificadas. Pero lo cierto es que, como señalaba Alexis de Tocqueville, las revoluciones triunfantes tienen una desgracia: todo lo que ya está logrado se da como natural y, por lo tanto, no produce adhesión apasionada y suficiente. Es un gran logro de la Revolución que tengamos más de un millón de universitarios o millones de ciudadanos con una cierta formación que rebasa lo que llamamos formación media todo lo cual nos deja en condiciones en un momento dado de dar el salto hacia la cultura en su más alta forma.

Yo soy de los que cree que debemos rebasar ciertos niveles que también los universitarios tienen y que conciernen a otras formas de comportamiento en la vida impuestos por la situación de nuestro país en el que salario y producto no se corresponden, entonces hay que dedicar parte del tiempo y de la vida, que no me toca a mí analizar aquí no porque no pueda ni porque no lo haya hecho, sino porque quiero aprovechar el tiempo en otras cosas.

Creo firmemente que el pensamiento y el uso del idioma sea hablado o escrito, el pensamiento y el lenguaje son lo mismo. No voy a remontarme en los instantes en que el hombre salta de niveles de cercanía a la naturaleza prácticamente sometido, no quiero ocupar el tiempo en eso.

Pero a partir de cierto desarrollo del idioma y a partir de cierto instante en todos los países y civilizaciones, el lenguaje siempre es clave porque es cuando el pensamiento se sirve de un instrumento para nombrar las cosas, para identificarlas y utilizar la memoria como un resorte de su propia acción sobre la naturaleza y sociedad que le haya correspondido vivir. Si el lenguaje se deforma, si mal se utiliza, si somos educados en la destrucción del idioma, y eso es una referencia desde luego a la televisión también, pero no es la única. En nuestro país hay quienes no parecen dirigidos por la Revolución Cubana sino por nuestros enemigos porque destruyen sistemáticamente el trabajo por la concientización ideológica, que no es enseñar el marxismo-leninismo, sino enseñar a pensar en términos filosóficos, y también entonces el marxismo por allá y el leninismo por acá, y quiera dios y su ayuda que los marxistas-leninistas que ayer nos impusieron líneas estalinistas no encuentren en la confusión filosófica, en la confusión de la terminología y en la comodidad de no analizar los juegos y valores de las palabras y su relación con la filosofía y con su uso que nunca llegue de nuevo a jugar un papel, de eso algunos de los que tenemos la posibilidad de expresarnos mejor en ese combate, no porque seamos más inteligentes, sino porque por razones históricas tenemos chance  de abordar.

Insisto en que la palabra poesía para mí es un resorte interno que anda o no anda en el alma, en  el cerebro, y en la conciencia de cada eventual creador.

Esta y otras muchas más razones, esto lo he dicho porque tenía ganas de decirlo, hacen que sea tan importante salvar el idioma. Si salvamos el idioma salvamos el pensamiento, quien no se expresa bien, no piensa con claridad, y quien entre artistas de distintos rangos, como son ustedes, algunos ya expresándose en la mente y otros potencialmente, no serán militantes de nada si no se sienten ante todo poetas de la poesía.

Fragmentos de la transcripción de las palabras del encuentro con jóvenes asociados a la AHS. Casa de las Américas, miércoles 15 de julio de 2009.
 

 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2009.
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