Año VIII
La Habana
4  al 10
de JULIO
de 2009

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

LA OTRA CUERDA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

ENREDOS

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

 

Pensar en los niños

Rachel Domínguez Rojas • La Habana

 Fotos: La Jiribilla

 

Los niños son siempre impresionantes, tienen una respuesta para todo. Creo que los adultos nunca llegamos a comprender el alcance de sus razonamientos. Son las cinco de la tarde. La avenida 23, entre pequeñas abejitas y su numeroso público, está en este instante repleta de ellos. El gran pretexto es La Noche de los Libros, pero sin duda han sido los infantes, y nadie más, los protagonistas de esta fiesta.
 

Los pequeños de La Colmenita multiplicaron sus cuentos y personajes y colmaron de rayas negras y amarillas cada parque a lo largo de 23, desde la calle 12 hasta el Pabellón Cuba. Los disímiles talleres y grupos de niños que pertenecen a esta compañía acaparan con gran facilidad la atención de los chicos y los grandes.

Uno de los parques "tomados" era el de El Quijote, ubicado en 23 y H. Allí el grupo a cargo de "Nenita" presentaba a La cucarachita Martina bien original y contemporánea, que evaluaba en sus pretendientes valores muy distintos a los que consideró la cucarachita del cuento con el que muchos crecimos.

También en 23 y G se preparaba el Ajiaco de sueños de las laboriosas abejas que, dice Elizabeth, de siete años, "pone a todos los niños contentos". El espectáculo incluyó cuentos como La caperucita roja y El gato con botas, además de decenas de canciones, juegos y concursos de disfraces que organizaron con la ayuda de Yanet Rodríguez, integrante del grupo de adultos que les siguen a todos lados.

"Cuando nosotros actuamos para muchos niños ellos se ríen y sus papás también. Los que no se ríen parecen esqueletos y a los niños no les gusta parecer esqueletos", explicó Alejandrito, de cinco años, que da la impresión de ser un sabelotodo. ¿De dónde habrá sacado lo del esqueleto?

Nada de preocupaciones. Cantar, bailar y jugar. Una fiesta de los niños para los niños. Verdaderamente esa felicidad tan sana es ya envidiable cuando se ha pasado de los 15 años y, quizá por lo precoz de las nuevas generaciones infantiles, hasta de los 12. A partir de ahí supongo que toca disfrutar de la nostalgia que dejan esas cortas edades.

Por supuesto, siempre hay excepciones. Sino, ¿quién bailaría a su lado en las congas por el medio de las calles? ¿Quién saldría disparado detrás de ellos cuando quieren correr? O, sobre todo y gracias, ¿a quién se le hubiera ocurrido organizar una compañía semejante?

"Hay que estar loco", afirmó, como le dicen, "Tim" Cremata. Ojo: loco, pero no un loco cualquiera. Hay que pensar en los niños; qué quieren, a dónde van, qué les gusta. Eso es lo principal.

"Creo que sí tienen a dónde ir —continúa—, que sí hay espacios infantiles variados. Pero, por ejemplo, los teatros donde se presentan obras infantiles nunca llenan ni la mitad de sus salas. Pienso que el principal problema en todo es la difusión. Nadie se entera de esas opciones y, sin embargo, el teatro infantil que se hace en Cuba tiene mucha calidad y puede compararse con cualquiera en el mundo".

Con más de seiscientas abejas bajo su dirección y cuidado, precisa de un gran equipo de adultos. No de esos que pierden la paciencia y la amnesia les ha devorado los recuerdos de cuando también hacían mucha bulla, sino de aquellos "alternativos" que todavía pueden jugar.

Así, una barrera de "grandes" los rodeó, los fotografió y les hizo coro  cuando pasaron bailando, montados en zancos, por toda 23 hasta el Pabellón Cuba. Eran los "pasacalles", sumando entusiastas a su paso. Ya lo digo, enamoran a todo el mundo.

 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2009.
IE-Firefox, 800x600