Año VII
La Habana

29 de NOVIEMBRE al 5 de DICIEMBRE
de 2008

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¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

 

Un hombre llamado Armin habla sobre Fritz

Rachel Domínguez Rojas • La Habana

 

Esa tarde Armin Petras ya había tenido una semana para caminar la ciudad y aprender algunos de sus vericuetos. Sin saber ni una palabra de español, como él mismo confesara en el transcurso de toda una jornada dedicada al teatro alemán, se aventuró a las puertas de algunos museos y repasó los pasos de otros tantos y tantos visitantes, también alucinados con bloques centenarios e historias infinitas y cíclicas en su existencia.

Vio sus obras en escena interpretadas por artistas cubanos ―siempre con la duda merodeando cada pensamiento sobre la fidelidad de los textos. Algo como, ¿qué estarán diciendo en realidad? ―, asistió a las representaciones de sus colegas en la misma posición indefensa y honesta y compartió sus experiencias con todos los que quisieron acercarse, intérprete de por medio, claro, como sucedió en la tarde que nos incumbe.

Este joven director vino en realidad con la misión de representar a Fritz Kater, un talentoso dramaturgo germano. Su manera de referirse a este personaje deja al final de todo encuentro una misteriosa sensación, como en los sueños, cuando no sabemos si dos son dos o sin son la misma persona. En ocasiones se puede pensar que Fritz Kater se ha convertido en una especie de alter ego con vida propia, principalmente en el momento sublime de la creación. En otras no se sabe si existe esa persona un tanto dependiente, que se  puede dejar encerrada en una habitación y que te permite viajar a otro país para representar su obra.

Lo que sí queda claro es que Armin Petras y Fritz Kater, imaginario alguno de ellos o ambos de carne y hueso, se llevan muy bien. Los hechos acontecidos en el Centro Ludwig esa tarareada tarde lo demuestran. Cada personaje, como en una obra sin ensayo previo, ni montaje de escenografía, ni sonido estudiado, fue testigo de lo que digo. Será mejor que hablen ellos mismos.

 

 

 

Personajes

Armin Petras

Reinaldo Montero

Muchacho del público 1

Actriz invitada (a la lectura, previa al diálogo, de una obra de Fritz Kater)

Muchacha del público 1

Mujer del público 1

Omar Baliño

Mujer del público 2 (alemana invitada)

Muchacha del público 2

Philip Löhle  (dramaturgo, periodista y realizador de documentales y cortos de ficción)

Muchacha del público 3

Mujer del público 3

Acto único

Todas las intervenciones tienen lugar en el último piso del Centro Ludwig, una habitación con grandes ventanales de un lado y cristales desde el piso hasta el techo por el otro. Estos últimos dan a una terraza con vistas a la ciudad y al mar sentado en su regazo. La tarde es fría y clara y los cristales funcionan como filtros para la luz que se hace más pura dentro de la habitación. El ambiente está cargado de preguntas y los presentes se miran unos a otros escudriñando la identidad del invitado especial.

Reinaldo Montero: ¿Por qué no nos habla sobre su relación con Fritz Kater? En definitiva estamos aquí para eso, ¿verdad?

Armin Petras: (De manera muy escueta) Bueno, en realidad no hay mucho que decir al respecto, se trata simplemente de una persona muy amiga mía que cada año me regala una pieza. Por otro lado me gustaría agradecer mucho la posibilidad de asistir a esta bella lectura y sobre todo el trabajo de los actores que participaron.

Reinaldo Montero: ¿Ya? ¿Solo eso?

Armin Petras: Ya.

Risas

Reinaldo Montero: ¡Estos alemanes que han venido!...

Muchacho del público 1: (Interrumpiendo la frase de Reinaldo, que se queda a mitad de una frase) ¿Qué le molesta a Armin Petras de Fritz Kater?

Armin Petras: Lo que no me gusta de Fritz Kater es que las piezas de él son tan difíciles que resulta muy complicado llevarlas a la escena. Como director de sus piezas normalmente lo que hago es fracasar.

Reinaldo Montero: ¿Y eso es una tradición con las piezas de Fritz Kater?

Armin Petras: Sí, parece que sí.

Muchacho del público 1: ¿Entonces por qué es recurrente el montaje de Armin sobre las obras de Fritz?

Armin Petras: Es una buena pregunta. (Pensativo) Después de todo uno crece fracasando, ¿no?

Reinaldo Montero: Cuando leí las críticas sobre las obras de Fritz Kater algo me llamó la atención. We are Camera /material de Jasón es la obra que más me gusta de este autor y creo que ha tenido una crítica muy favorable. Si no me equivoco es una obra del Fritz Kater joven y de algún modo todo lo demás que he leído de él es como si esta obra fuera el sol y las otras giraran alrededor sobre un mismo tema ¿Es esta una idea errada?

Armin Petras: Por lo menos es, en todo caso, una idea muy poética.

Risas

Reinaldo Montero: Ahora me siento como si estuviera representando una escena del bufo, creo que a mí me ha tocado el papel del negrito catedrático. Aunque bueno, el gallego sale peor parado.

Risas

Traductor: Creo que no entiende lo que ha querido decir porque no conoce lo que es el teatro bufo, tendría que ponerme a explicárselo.

Actriz invitada: (Presurosa en su pregunta, como para evitar una disertación sobre el bufo que desperdicie tiempo tan valioso para otras preguntas) Yo ya había leído algunas obras de Fritz y ahora me tocó estudiar y leer delante de un público esta que hemos escuchado hoy ―Fight city Vineta―. Creo que hay en la obra una temática muy cercana a nosotros, pero para los actores, al menos para mí, ha resultado muy trabajoso entrar dentro de la obra, entenderla. Le quiero preguntar si se trata de un problema de estructura dramática, de continuidad o frecuencia entre las escenas, ¿o qué?

Armin Petras: Yo sinceramente no sé cuáles sean las características del problema que ustedes tienen con la pieza. Creo que Kater intenta combinar una serie de estructuras en una sola idea: textos dialógicos, textos épicos, canciones, sueños y…no sé, cualquier otra cosa que ustedes hayan podido descubrir. Y esto resulta quizá un poco difícil de comprender, pero bueno, ya yo lo acabo de decir, a nosotros los directores alemanes no nos resulta fácil tampoco.

Reinaldo Montero: Déjeme explicarle que la que acaba de hablar es una de las buenas actrices del teatro cubano, (Dirigiéndose a la actriz) después le puedes dejar el teléfono, correo y dirección…

Risas

Muchacha del público 1: Cuando leí por primera vez We are Camera… me acosté en el sofá a morirme de la risa con la obra. Era de las risas que te dejan un sentimiento profundo dentro y que te hacen reflexionar. Luego quise saber quien era Fritz Kater y solamente me enteré de que era técnico de televisión. No sé si es verdad o mentira pero me encantó. Luego, con la semana de teatro alemán me enteré además de que vivía en la parte oriental de Alemania y que se muda a la occidental para representar a Heiner Müller. También supe que Fritz Kater no solo era Fritz Kater sino que también era Armin Petras, lo cual también me encantó. Aun así sigue siendo We are Camera… la obra que más me gusta porque desgraciadamente el instituto Goethe no me acaba de mandar las obras que me prometió por internet. A diferencia de Reinaldo Montero creo que We are camera… es una obra muy simpática y que lo que se sigue observando en las demás es esa bipolaridad que también se observa en su carácter.

Reinaldo Montero: Lo que te puedo garantizar es que el Instituto Montero te va a mandar las obras.

Muchacha del público 1: Entonces yo quisiera que me hablara de esa bipolaridad y que me dijera quién es más joven si Fritz Kater o Armin Petras.

Armin Petras: ¡Caramba, son tantas preguntas de una vez! Me gustaría empezar por el técnico de televisión. Yo creo que en nuestros países ser técnico de televisión es una buena profesión. Hoy cuando venía para acá tuve la oportunidad de ver a dos hombres que cargaban encima de unas bicicletas dos televisores que evidentemente estaban rotos y llevaban a arreglar. Yo creo que aquí en Cuba hay muchos televisores viejos que requieren una reparación, de ahí que ser técnico de televisión en este país sea una profesión muy buena.  

En Alemania también es muy bueno, porque allí ya no existe esa profesión. Simplemente cuando se rompe un televisor lo que se hace es botarlo y comprar uno nuevo… de pantalla plana y esas cosas. Entonces, por esta razón, Fritz Kater dispone de mucho más tiempo para escribir.

En cuanto a We are Camera…, creo que es una pieza para nada seria, sino muy divertida, excepto cuando aplastan a los hámsteres por supuesto. Claro, el mundo es bastante grande y entre Alemania y Cuba hay casi 7 000 kilómetros de distancia para la conformación de los gustos, por eso me asombra tremendamente todo lo que ustedes quieren saber de Fritz Kater que yo mismo no sé. Y creo que en algún lugar leí que él es un poco más viejo que yo.

Mujer del público1: La caída del muro de Berlín causó estragos a nivel internacional. Ahora, ¿Cómo cree Armin Petras que esto cambia la estructura dramática de las obras de Fritz Kater y de los demás autores de Alemania?

Armin Petras: Yo creo que la caída del muro de Berlín fue el acontecimiento más importante a nivel mundial antes de la caída de las torres gemelas. Por supuesto es un punto elemental a la hora de escribir y ha influido mucho en el teatro y en la literatura en general.

Mujer del público 1: ¿Cree que exista una generación que ya no tome este tema de manera tan recurrente como sus contemporáneos?

Armin Petras: Creo que sí, que existe una generación para la que este punto ya no es para nada importante. Simplemente porque tienen problemas totalmente nuevos. En este sentido el año 1989 fue tan importante como lo fue en su momento el año 1968. Lo que quiero decir es que todo poco a poco se va volviendo historia.

Omar Baliño: ¿Conoce alguna relación de Fritz Kater con la obra de Thomas Bernhard, sea de admiración o de rechazo?

Armin Petras: Creo que no se conocen, ni nunca se conocieron. Pero sí creo que Fritz Kater sabe valorar el lenguaje de Thomas Bernhard, aunque nunca ha sentido su influencia como sí le ha podido pasar con Heiner Müller o Rainald Goetz sobre su escritura.

Mujer del público 2 (alemana invitada): Lo que creo que quería decir la muchacha con respecto a la pregunta sobre lo que ella llamó bipolaridad es que la manera de verlo como un doble suelo, como un doble carácter, toca de alguna forma el mito griego ¿no? En este sentido está dentro de la línea de la tragedia griega. Por otro lado toca el tema de la mujer, un tema sumamente importante para las generaciones actuales en Alemania. En este punto lo que me parece interesante es que la muchacha lo entiende como el rejuego entre la condición de tragedia griega de la pieza por un lado y la tematización del problema de la mujer, como ya dije, fundamental para los autores contemporáneos. Por lo menos así creo que lo entendió ella y yo estoy de acuerdo.

Armin Petras: La condición mítica no tiene que ver directamente con We are Camera…,  sino que en realidad está presente en toda la obra de Fritz Kater, no solamente en esta obra. En el caso de Vineta, por ejemplo, se trata del mito de la ciudad de Vineta. Es una ciudad supuestamente desaparecida hace miles de años, hundida, y que debió haber estado situada en las cercanías de Frankfort, donde casualmente los habitantes tienen la idea de que la ciudad se está hundiendo. En el caso de Heaven (A Tristán) se trata de una isla mítica. Antiguamente era una isla danesa que el rey de Dinamarca regaló una vez a un astrónomo que a su vez, la quiso convertir en un feliz reino, solo que los pescadores que vivían allí tenían más interés en comer todos los días que en aprender astronomía, entonces la isla también desapareció, se hundió.

Muchacha del público 2: Bueno, esta era una pregunta para Fritz Kater, pero se la haré a Armin Petras para ver si puede responderla. En esta obra que acabamos de escuchar hay una frase que dice que la patria puede ser una imagen y cuando leo la dramaturgia alemana esa es una de las cosas que más me interesan. Se trata, en mi opinión, de ver la memoria simbólica de un país construida a través de la ficción. Sobre todo de un país que yo sitúo en la era del pos comunismo, lo cual para mí como cubana es más interesante aún.

En la obra leída ayer, de Philip Löhle, y en la de hoy hay dos espacios que se me conectan en este imaginario que es la prisión como espacio físico. En el caso de algunos personajes es el único espacio donde se encuentra la realización, como en el personaje del entrenador en Fight city Vineta. La pregunta es: ¿Cómo se conecta la prisión como espacio físico en esa memoria de recomposición de la Alemania actual y por qué hacia este espacio van las intencionalidades de los personajes?

Armin Petras: (Mirando entre risas al colega alemán) Yo creo que ni Fritz Kater ni Philip Löhle se pusieron de acuerdo al respecto, a lo mejor Philip dice otra cosa, que lo veo riéndose por allá atrás.

Philip Löhle: Prefiero no hablar sobre eso.

Risas

Armin Petras: Me parece muy interesante porque yo no lo había visto así. Realmente es cierto que en las dos piezas hay prisiones y casualmente es la prisión como oportunidad. Como lo dijera un destacadísimo director alemán, el fracaso como oportunidad. Y yo sí pienso que, efectivamente, en el no poder llevar las cosas hasta el final existen oportunidades en nuestra vida, porque el fracaso lleva implícita la revolución permanente y eso me parece muy bien.

Reinaldo Montero: ¿Alguna vez Fritz Kater se afilió al partido de los trotskistas?

Armin Petras: No tengo la menor idea. Hoy en el Museo de Bellas Artes tuve la oportunidad de ver a pintores cubanos que copiaron a Francis Bacon (pintor británico de origen irlandés, expresionista) y me detuve a pensar en las series de papas que él hizo.

Reinaldo Montero: Que los pintó Velásquez y que Bacon los repitió después.

Armin Petras: ¿Bacon copió a Velásquez?

Reinaldo Montero: Sí.

Armin Petras: ¿Seguro?

Reinaldo Montero: Sí.

Risas

Armin Petras: (Entre risas) La idea me parece genial, que todo el mundo copie a todo el mundo. Bueno, en aquel momento, pensando en la serie copiada, analizaba que el coche del papa, al cual le llaman el papamóvil, es a la vez su hogar y su prisión. Aunque yo sigo manteniendo las esperanzas de que pronto haya un papa cubano.

Risas

Armin Petras: De todas formas se trata de una especie de idea virtual de patria y de hogar, a mí me interesa porque el tema de lo que es la patria y el hogar siempre me ha llamado mucho la atención. Pienso que patria y hogar son cada vez más espacios mezclados, espacios reales, espacios virtuales, espacios históricos. El mejor ejemplo en este sentido es Galicia, la cual existe en dos lugares distintos: la Galicia española y la Galicia del centro de Europa hacia donde huyeron en su momento muchísimos judíos europeos y que, como todos sabemos, luego fueron expulsados de allí y encerrados en campos de concentración. Actualmente allí habitan personas que disfrazadas de judíos se dedican a hacer música y a vivir de eso. Entonces la pregunta que hay que hacerse es, ¿cuál es la verdadera Galicia? ¿Dónde está el hogar verdadero, la patria verdadera?

Silencio prolongado

Armin Petras: La noche es espléndida, podemos ir a tomar algo.

Risas

Reinaldo Montero: Me gustaría que contaras una última cosa, ¿cómo fue que se encontraron el viejo Müller y el joven Kater y qué se dijeron?

Armin Petras: Sí, tuve la oportunidad de conocer a Heiner Müller, lo cual fue una gran felicidad para mí. Cuando yo era joven era tan tonto y tan cobarde que no me atrevía a dirigirme a la gente grande, prefería hacer cosas yo solito encerrado en mi cuarto, lo cual era tremenda tontería. Entonces él vino a mí porque alguien le dijo: “Oye ve a ver a fulano de tal que creo que vale la pena ver algo de lo que está haciendo”. Y bueno, tuvimos la oportunidad de hacer algo juntos. Yo como director hice el estreno de una obra suya en la antigua República Democrática Alemana. Luego me invitó a su casa. Él vivía en un edificio muy alto que quedaba frente al jardín zoológico de Berlín, era en el piso 23. Enseguida que llegué fue a buscar una botella de whisky porque él siempre vivía tomando whisky. Todo el tiempo mientras tomábamos yo estaba oyendo a osos y leones rugir al frente. Era invierno y todas las ventanas estaban cerradas, pero estábamos en un barrio de construcciones nuevas que no estaban bien hechas, pues entre un piso y otro quedaban ranuras que por las cuales podía oír la conversación de los animales del frente. Entonces dije: Que va, muchas gracias pero me voy para mi casa.

Muchacha del público 3: ¿Y quién fue el que conoció a Müller, Fritz Kater o Armin Petras?

Armin Petras: Fui yo, pero sin dudas puedo afirmar que Fritz Kater también lo conoció, lo leyó además. La prueba es que existe una pieza de Fritz Kater titulada Mi pequeña carretera de Volokolanks 6 y existe La carretera de Volokolanks 1 hasta la 5 de Hainer Müller.

Muchacho del público 1: ¿Cómo ha reaccionado Fritz Kater ante los fracasos de Armin Petras?

Armin Petras: Bueno,  simplemente envía una más cada año a ver que ocurre.

Risas

Armin Petras: Él también ve el fracaso como oportunidad.

Mujer del público 3: ¿Nunca ha hecho Fritz Kater alguna concesión a Armin Petras sobre algo que este quiera hacer?

Armin Petras: No, creo que eso sería una tontería porque Fritz Kater es mucho mejor que Armin Petras.

Risas

Reinaldo Montero: Bueno, la noche es joven y hoy tenemos un estreno extraordinario, aunque todos lo son. Entonces Armin, ¿por qué no dices algo definitivo, extraordinario, estremecedor?

Armin Petras: Es que yo no soy Fritz Kater.

Risas

Reinaldo Montero: Ok, muchas gracias a todos ustedes por venir y, cómo no, a Armin Petras.

Aplausos

FIN

 

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La Habana, Cuba. 2008.
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