Año VI
La Habana
5 al 11 de ENERO
de 2008

 

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¿DÓNDE QUIERES QUE TE PONGA EL PLATO?

EL LIBRO
Ámbito de Hipermestra

ilustración: Polo
1959: cambio de vida
Fabián Alfonso
La Habana
El Primero de Enero de 1959 fue un verdadero parteaguas: por primera vez en la historia la inmensa mayoría de los cubanos tenían la posibilidad de ser dueños de su destino. Y no solo del Destino como nación, sino también del pequeño y gran destino de cada quien.
 

Tanto al escribir de expresiones del ayer como al caracterizar la producción de sus contemporáneos, Lisandro exponía un equilibrado ajuste de las aristas estéticas, filosóficas, contextuales y hasta mundanas que convivían en los hacedores artísticos.

SE HABILITARÁ LIBRO DE CONDOLENCIAS EN HONOR DE LISANDRO OTERO

Lisandro Otero en La Jiribilla

Artículos, reseñas y entrevistas

 
2007 en retrospectiva
Vamos caminando (V)
Fundaciones cotidianas (IV)
Memorias y nuevos puntos de partida (III)
El peso de una isla (II)
Encuentros cercanos de primera clase (I)
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¿Si Dios quiere?

En el último año, un total de 18 610 civiles perdieron la vida violentamente en Iraq, lo cual eleva a 1 millón 200 mil los muertos iraquies desde el inicio de la agresión. Las bajas del imperio tampoco fueron pocas. De hecho es el año en que más soldados estadounidenses murieron: 901. Ante ello el comandante en Iraq, general David Petraeus, ha sentenciado que en lo adelante “habrá duros combates, más días duros y más semanas duras, aunque pocos, si Dios quiere”. Si Dios quiere… ahora resulta que según este general, Dios es el culpable.

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Cómo vivimos el 1ro. de enero
Roberto Fernández Retamar
• La Habana
En realidad ‘ese fue una especie de día inmenso que solo vino a terminarse el 8 de enero de 1959, cuando Fidel entró en La Habana’. Fue una especie de luminoso día encantado y encantador que empezó en el amanecer del 1ro. de enero de aquel año 1959, y que no llegó hasta su fin sino hasta la memorable entrada de Fidel en La Habana.
En 1959 la pasión por la pulcritud retornó a la vida cívica. Se debía combatir por los mejores intereses de la nación —en alto el sentido del deber—, vigilando la pureza de los ideales. La generación que accedía al poder estaba imbuida de su tarea: impulsar al país hacia la modernidad.

Lisandro Otero: “La Habana se despertó con la alegría de la libertad”

El mundo ideológico cubano de 1959
Fernando Martínez Heredia
• La Habana
Es un error creer que hubo una fase “democrático-burguesa” de la revolución en el poder –que iría del 1º de enero de 1959 al otoño de 1960--, aunque a la clasificación se le sustraiga el mote de burgués y se le agreguen apellidos “progresistas”. El triunfo de la insurrección fue el que destrozó el aparato militar, represivo y político del Estado burgués, pero además desmoralizó a los sostenedores y beneficiarios de ese Estado –hubieran sido o no batistianos—y les hizo imposible desempeñar ningún papel en negociaciones o en maniobras ulteriores.
Una nueva etapa
Julio García Espinosa
• La Habana
Empezaba otra etapa. Como un gran revolico. Esa cuota de anarquismo que todos llevamos dentro se consumió ampliamente en ese primer año de la Revolución. El mundo se ponía al derecho, no al revés. Al fin íbamos a hacer cine.
Por primera vez a la luz del día, según mi madre, ella se recreó en la contemplación de los bonos del 26, más otros objetos que a partir de ese momento comenzarían a ser reliquias. En ese deleite andaba cuando alguien, que podía saberlo, se asomó por la ventana del cuarto y le dijo en susurro que Fidel y los barbudos iban a entrar por Malecón, pero que torcerían a la izquierda para trepar por 23 y seguir recto hasta el campamento militar de Columbia.
La posibilidad de realizarse como persona humana frente a la necesidad de realizarse como mercancía laboral fue la primera gran enseñanza que recibí de la Revolución Cubana, al margen o más exactamente quizá gracias, también, al proceso desordenador que las revoluciones producen. Así podría sintetizar lo que viví en 1959.
En el cielo con diamantes
Senel Paz
• La Habana
No eran los jóvenes como yo los que triunfaban ni los que reclamaba el momento. El propio Fidel, en sus discursos, se encargaba de decir que se necesitaban jóvenes alegres y profundos, dispuestos a grandes hazañas y sacrificios. Incluso en mi casa, donde éramos muy apagados, de pronto sobraba energía.
Suena un teléfono cercano y me despierta. Suenan otros y otros. Me levanto al oir un rumor creciente. 0 10’ más tarde; Suena nuestro teléfono. Contesta mi tío Manolo (quien me crió)… grita: ¡Se fue Batista! Corre al cuarto. El griterío es emocionante. Mi tío sale con su pistola y dispara al aire. 
Un primero de enero diferente
Humberto Arenal
• La Habana
A la una de la madrugada, algo aburridos, nos marchamos de allí. Y a las dos una llamada desde La Habana me dijo a gritos que el tirano había huido. La Revolución Cubana había triunfado. El futuro era mío, nuestro, de todos los hombres de buena voluntad. Empezaba un tiempo nuevo, precioso, útil, generoso, del que todos los cubanos, de una forma u otra, nos hemos beneficiado. Aquí estamos y estaremos.
Encontrar el gran camino
César López
• La Habana
Una revolución es cosa muy seria, y yo creo que en aquel momento estábamos de acuerdo que era el hecho cultural por excelencia. Un prodigio tiene que ser visto desde muchos puntos de vista. El proceso sigue avanzando. Es un trabajo en progreso. Y que lo que nos faltó en un momento ya lo tenemos, pero cuidado, no nos sintamos triunfadores, contentos, sino alertas.
Prisionero del agua (fragmento)
Alexis Díaz-Pimienta
• La Habana
Pasaban huyendo los chivatos, llorando las mujeres, gritando los niños, rompiendo los hombres y alzando letreros enormes de ¡Viva Fidel! ¡Abajo Batista!, riéndose, abrazándose, aprendiendo allí mismo a usar el arma que les habían dado esa mañana, porque a partir de ahora tú eres soldado y tú eres guardia y tú eres miliciano.
“El primero de enero de 1959 lo tengo bien grabado en mi memoria. Bien temprano, en la mañana, escuché un ruido que salía de todas partes, un ruido que iba in crescendo hasta convertirse en un estruendo formidable. Era una especie de explosión colectiva, inolvidable”.
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Estadística
Tania Bruguera

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La nueva escuela
por Kaloian
 
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En seis entregas (PDF)

 
Amenazada ceremonia de entrega del Globo de Oro
por huelga de guionistas
por Joel del Río
 
Mensajes de compañía
por Amado del Pino
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Reforma institucional:
desafíos para la integración de la UE

Raynier Pellón Azopardo • La Habana

Una nueva edición cubana
de Cien años de soledad

Jaime Gómez Triana • La Habana

Presentación de La Gaceta de Cuba No. 6 del 2007
La arquitectura cubana actual
Rafael Acosta de Arriba • La Habana

Un portento del lenguaje nombrado
Alejo Carpentier

Jorge Risquet Valdés Jiménez • La Habana

Cuba no está en las geografías del capitalismo salvaje
Paquita Amas Fonseca • La Habana

El problema de la basura
Stefania Mosca • Caracas

 

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Tanto va el cántaro a la fuente…
www.hoy.com

Una ex empleada británica de correos cuya primera novela fue rechazada por 20 agentes literarios del Reino Unido antes de que una editorial se diera cuenta de sus posibilidades ha sido galardonada con el premio Costa Book Awards.

Linda Simoni-Wastila
y Mark Pletcher

Associated Press

“La brecha racial podría revelar las sospechas entre algunos médicos de que los pacientes de minorías podrían abusar de las drogas y mentir sobre el dolor que padecen para recibir narcóticos.”

N.E: “Me matan si no me quejo
           y si me quejo me matan.”

 

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El primer año, después del deslumbramiento y la certidumbre de la patria, / Ya sabíamos que los fuegos apagados en la Sierra / Volverían a encenderse, para que la isla se conservara / Como la habíamos soñado, como la habíamos conquistado. / El segundo año nos encontró con las armas en la mano, felices / De poder compartir el riesgo y la gloria / Que conocieran apenas ayer los hombres mejores
 

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La situación
Lisandro Otero (La Habana, 1932 - 2008)
Novelista, diplomático y periodista cubano. Una de las voces más importante de la narrativa cubana contemporánea. Fue Presidente de la Academia Cubana de la Lengua, miembro de la Real Academia Española y de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Premio Nacional de Literatura 2002 y Premio Nacional de Periodismo Cultural.
 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2008.
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