Año VI
La Habana

15 al 21
de SEPTIEMBRE
de 2007

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Entrevista con Eva Golinger

El gobierno estadounidense jamás va a aceptar
al gobierno del presidente Chávez

Eliades Acosta Matos • La Habana

 

Eliades Acosta Matos: Nos encontramos en Caracas, Venezuela, participando en el Primer Encuentro Mundial de Artistas e Intelectuales en Defensa de la Humanidad. Ayer en la noche, el presidente Hugo Chávez, en las palabras inaugurales del encuentro, mencionó un nombre y la acción de una persona que estaba presente en el teatro y que al levantarse fue ovacionada por los participantes. Todos sentimos una inmensa curiosidad por saber a qué se debía ese amor del pueblo venezolano, de las fuerzas progresistas y populares por una abogada norteamericana llamada Eva Golinger y nos interesó mucho saber cuál había sido la acción que había provocado ese reconocimiento. ¿Quién es Eva Golinger?

Eva Golinger: Bueno, gracias por tus palabras. Yo soy abogada de Nueva York, también de familia venezolana. Mi mamá es oriunda de la región de los Andes, en Venezuela, de apellido Calderón. Viví, por cierto, cinco años en Mérida, aquí en Venezuela. Me especialicé y trabajo en temas de Inmigración y Derechos Humanos Internacionales. Por cierto, participé en la formación de la Corte Penal Internacional. Estuve como Observadora en la selección y nominación de los jueces y del fiscal, algo que tuvo lugar en Naciones Unidas, allá en Nueva York. Y he estado trabajando sobre el caso de Venezuela.

Bueno, ya cuando ganó el presidente Chávez por primera vez en el año 98, escribía para periódicos comunitarios y medios alternativos de Estados Unidos y después del golpe de estado de abril de 2002, comencé un trabajo más fuerte a nivel político primero, intentando construir un movimiento de solidaridad en Nueva York, para informar mejor sobre lo que estaba pasando en Venezuela y, más que todo, sobre el golpe de estado.

Luego, después de escuchar bastante los rumores sobre alguna participación estadounidense en el Golpe, decidí buscar pruebas, ver si existían evidencias. Porque, claro, el Golpe tenía los rasgos y las características de una participación estadounidense, pero no teníamos pruebas, eran solo rumores.

E.A.M.: Así fue como empezó a vincularse con este tema. ¿Qué oportunidades aprovechó en la legislación norteamericana para poder hacer esto?

E.G.: Bueno, primero que todo debo advertir que yo tengo una larga experiencia anterior en la lucha por la justicia social. O sea, esto no fue algo nuevo para mí. Estudié bastante e investigué bastante sobre otras intervenciones estadounidenses en América Latina. También investigué en la universidad acerca de intervenciones dentro del propio Estados Unidos, o sea, sobre la manera en que destruyeron los movimientos sociales en Estados Unidos, en los años sesenta y setenta.

E.A.M.: En programas como Cointelpro (Contraintelligent program).

E.G.: Exactamente, eso ha sido siempre un tema de interés para mí. Y cuando pasó aquí en Venezuela, fue algo tan cercano también a mi familia y a mis raíces, por los dos lados, o sea, por Estados Unidos y por Venezuela, que sentí el deber de hacer algo. Yo no podía quedarme sin hacer nada en vista de lo que estaba pasando, tenía que buscar una manera de colaborar. Usar los privilegios de estar en Estados Unidos y tener acceso a las herramientas de ser abogada de allá para contribuir a este proceso.

E.A.M.: Ahora, le preguntaba específicamente, ¿qué oportunidades usó de la legislación para poder hacer el trabajo?

E.G.: Bajo la ley de Libertad de Información, que se llama Freedom of Information Act, los ciudadanos estadounidenses tienen el derecho de solicitar información del gobierno estadounidense, sus agencias y sus departamentos, sobre el uso de fondos públicos y sus acciones, en general. Ahora, el gobierno estadounidense y la Ley FOIA, que es como se llama en inglés, impone excepciones, por supuesto; ellos pueden censurar, no entregar información que clasifican dentro de los intereses de seguridad nacional.

E.A.M.: Es interesante que exista la ley de Libertad de Acceso a la Información para los ciudadanos norteamericanos. Pero yo sospecho que a esa Ley no se llegó por buena voluntad de los gobiernos norteamericanos, ni de las agencias de inteligencia, ni de las fuerzas que actúan siempre en la sombra y que detestan que la luz pública alumbre sobre sus acciones. Sería interesante, para entender exactamente cómo usó esa oportunidad, que nos dijera cómo se llegó a la aprobación de esa ley; por qué existe esa ley en Estados Unidos, que quizás ahora se muestre como una ventaja o una superioridad del sistema y que su origen demuestra posiblemente todo lo contrario, que fue un logro de luchas por poder tener acceso a la información.

E.G.: Sí, fue sobre todo la obra de periodistas que buscaban el acceso a la información, y salió después de los setenta, del golpe en Chile, después que el Congreso estadounidense realizara una investigación bastante profunda llevada a cabo por el Senador Frank Church y que este sacara un informe, el famoso Church Report, que detallaba una participación bastante íntima del gobierno estadounidense en el golpe en Chile.

Claro, siempre hay juegos y luchas políticas dentro del propio Congreso estadounidense. Eso no quiere decir que los congresistas del lado demócrata estén a favor de hacer pública toda la información, sino que, en ese momento, por lo menos, querían demostrar lo que estaba haciendo el Gobierno Republicano y publicaron información y promovieron e hicieron posible que se aprobara esa ley, porque después de aquello aprobaron también una ley que le prohibía a la CIA intervenir de esa manera en la sociedad civil, sin la autorización previa del Congreso estadounidense.

Eso no quiere decir que la CIA dejara de hacerlo, porque de aquella investigación que realizó el Congreso salieron muchas cosas diferentes. Salió la Ley FOIA y también nació el National Endowment for Democracy, el Fondo Nacional para la Democracia, establecido para realizar de forma pública aquellas actividades que antes realizaba la CIA de manera clandestina, para intervenir en la sociedad civil de una manera abierta y con la autorización del Congreso y con los fondos del Congreso. Buscaron la manera de seguir haciendo las mismas acciones, pero a través de otra forma.

Pero la ley era también una manera de garantizar que las agencias estadounidenses y el gobierno supieran que sus actividades iban a estar sujetas siempre a la luz pública, así, en teoría, en principio, eso es lo que la ley requiere y la ley dice....

E.A.M.: Es el resultado de un rejuego político, pero demuestra que el establishment no es una formación monolítica, que en ella hay fracturas, divisiones, escisiones, que fuerzas y figuras como las que usted representa pueden moverse en ese entorno y lograr un uso positivo de la ley, del marco legal. Ya sabemos cómo surgió FOIA, ya sabemos que un ciudadano norteamericano, no sin restricciones, puede hacer uso de la misma para poder demostrar, o defender una causa. ¿Cómo es el proceso?

E.G.: Tampoco es así de fácil. Uno tiene ese derecho, pero un periodista tiene más derecho que el ciudadano común. O sea, que hay varias excepciones para periodistas, ellos pueden solicitar la información sin tener que pagar para recibirla, porque los demás tenemos que pagar por página y por fotocopias. También los periodistas pueden solicitar la información de una manera más oportuna, pueden exigir la información más rápido, diciendo que es de interés público hacer conocer esa información porque "tal asunto está pasando" y esa información es pertinente al tema político de su investigación.

El primer caso de uso de esa ley, el más conocido, fue lo de Chile y la solicitud que se hizo para desclasificar los documentos que el Congreso había elaborado para su investigación, y la publicación de un volumen con el informe de Church, pero existían muchos otros documentos clasificados sobre el tema y comenzó un movimiento para desclasificarlos. Se logró bastante, pero veinte, treinta años después, ya cuando la mayoría de las personas que había manejado el tema de Chile no estaba en el gobierno.

E.A.M.: Cuando la información ya no era peligrosa.

E.G.: Exacto. Aunque hay una parte que todavía está sin desclasificar, y que seguramente va a quedarse así, quién sabe, durante muchos años más. Y hay casos como el de Nicaragua también. O sea, que hay otras intervenciones estadounidenses, en lo referido al tema de la CIA y a ese tipo de documento secreto, clasificado, que normalmente no se desclasifican sino veinte años después.

E.A.M.: Ahora, ¿el uso de ese derecho no acarrea riesgos para el ciudadano, molestias para el ciudadano, peligros para el ciudadano?

E.G.: Siempre hay un riesgo cuando uno está buscando la verdad y la hace pública. Realmente, yo creo que uno, si quiere trabajar sobre el sistema, tiene que asumir el riesgo. Y lo peor que pueden hacer –bueno, no es lo peor que pueden hacer, pero hablo en cuanto a trabajo–, es impedir que llegue la información y frustrar tu trabajo, hacerlo muy difícil. Tienes que manejar una burocracia muy grande y más en la investigación que estoy realizando yo. Yo no estoy pidiendo documentos de una sola agencia, sino de todas las agencias, departamentos, cualquier organización vinculada con el gobierno, que reciba fondos, o sea, es mucha información y da bastante trabajo manejar esa burocracia.

Veamos cómo funciona. Por lo menos vamos a tomar el caso de la CIA. Dentro de la CIA tienen una oficina, un despacho de FOIA y ahí tienen a sus empleados que solo trabajan con este tema y son personas administrativas. Normalmente esas personas, según lo que yo he descubierto en esta investigación, son jóvenes de veintipico de años, progresistas, la mayoría, es un trabajo, y uno puede buscar la manera de manejarlos a ellos para que entreguen más información. Siempre hay maneras de hacerlo para que uno salga ganando un poco más.

E.A.M.: Ahora, en el caso concreto suyo, Eva, ¿ha sentido alguna presión aparte de lidiar con la burocracia? Siempre es difícil, las burocracias son complicadas en todas partes del mundo y este tema de la información es un tema alérgico para las burocracias. No quieren compartir información porque es compartir poder. Pero, al margen de una mala respuesta, al margen de una dilación innecesaria, al margen de una mala cara, en un momento dado, ¿qué otras presiones ha sentido usted en este trabajo?

E.G.: Bueno, he recibido muchas amenazas, pero son fundamentalmente de venezolanos a los que no les gusta el trabajo que estoy haciendo. Del gobierno estadounidense, absolutamente nada. Ahora, yo he comprobado que por lo menos mis vías comunicacionales, el teléfono y el correo electrónico, están intervenidos, pero creo que eso simplemente es parte de este trabajo. Y es que he podido llegar directamente a los niveles más altos del gobierno venezolano y que el propio presidente Chávez ha reconocido la importancia de los resultados de la investigación y ha asumido también el trabajo como suyo y lo ha anunciado al público. Ese vínculo directo es lo que seguro ha iniciado la intervención en...

E.A.M.: Y esta intervención de su correo electrónico, de su teléfono, ¿sobre qué basamento legal puede hacerse en Estados Unidos, con un ciudadano, y cuál es su opinión sobre eso?

E.G.: Bueno, aunque yo creo que lo hubiesen podido hacer antes del 11 de septiembre de 2001, antes de que aprobaran el Patriot Act, que realmente quitó una cantidad de derechos a los ciudadanos estadounidenses, uno de ellos es el derecho de la privacidad y el derecho a estar informado si te están interviniendo, lo que se llama el "Search Warrant", o vigilancia, "surveillance". Y bajo el Acta Patriótica, si encuentran un vínculo aunque sea muy lejano –o sea, que yo conozca a alguien, que conoce a alguien, que conoce a alguien, etcétera, que está vinculado con algún grupo, que de repente tiene que ver algo con el terrorismo, lo que Estados Unidos clasifica como terrorismo–, tienen el derecho de intervenir todo y vigilar y monitorear todas las comunicaciones. En mi caso, y según sus criterios, el vínculo es bastante cercano. Yo tengo una relación directa con el presidente Chávez y ellos han acusado al presidente Chávez de estar vinculado con las FARC y el ELN de Colombia, que son dos organizaciones en la lista de terroristas que tiene Estados Unidos. Entonces, bajo este hecho, pues tienen "el derecho", entre comillas, de invadir mi privacidad cuando quieran.

Mi opinión es que... yo no soy inocente, conozco a ese gobierno, no me sorprende y tampoco me afecta. No me gusta, pero no me va a parar, para nada. Ellos lo pueden hacer, además, realmente no me importa. Ellos son los que me están entregando la información. Ellos saben lo que yo tengo. No saben lo que está en mi cerebro, lo que yo estoy analizando, ni lo que estoy viendo, ni lo que estoy conversando con el gobierno venezolano, a menos que me tengan implantado algo que yo no sepa…

E.A.M.: Pero es una prueba más de cómo se maneja un doble lenguaje en la política del gobierno norteamericano, que condena a otros países por violar la libertad de expresión, o el libre acceso a la información, o acusa a otros de ser sociedades "orwellianas", Cuba por ejemplo, de ser una sociedad tipo "1984". Sin embargo, lo que me cuenta es precisamente una muestra de cómo funciona el Acta Patriótica, no en vano tantas fuerzas en Estados Unidos se oponen, entre ellas, por ejemplo, recuerdo ahora a los bibliotecarios que han librado una lucha larga contra el Acta Patriótica, porque permite, según la Sección 215, incluso vigilar los records de lectura de las personas que asisten a las bibliotecas. Todo lo que usted dice es realmente muy elocuente.

E.G.: Imagínate, que yo estaba haciendo un posgrado cuando aprobaron esa ley, en una universidad pública de Nueva York, y como las universidades públicas reciben fondos del estado, mandaron a decir que no se podía criticar a Bush ni al gobierno estadounidense en la universidad pública. Es una gran mentira que en Estados Unidos existe libertad de expresión y una democracia, porque los medios están también muy controlados por el estado.

E.A.M.: Hay un proyecto en la Universidad de Sonoma, que se llama "Projects Censores", que todos los años denuncia cuáles fueron los veinticinco temas más censurados en la prensa, y uno de los grandes temas siempre es el de la libertad de expresión, el del libre acceso a la información; se ve cómo censuran los temas que no le convienen al gobierno. Pero, bueno, entrando ya de lleno en el Caso de Venezuela. Ya sabemos el marco legal, ya sabemos lo que cuesta aprovechar el marco legal, ya sabemos cómo funciona el sistema. Ahora, se sintió motivada, hizo uso de sus derechos como ciudadana de Estados Unidos a la libertad de expresión, según FOIA, empezó a pedir información a las agencias del gobierno y, ¿qué descubrió?

E.G.: Bueno, ha sido muy interesante, y más rápido de lo que había pensado. Primero, los documentos que me llegaron eran del Fondo Nacional para la Democracia, la National Endowment for Democracy, que llamamos NED.

E.A.M.: En Cuba la conocemos muy bien. La NED.

E.G.: La NED me entregó unas dos mil páginas de sus actividades aquí en Venezuela. Yo creo que en el momento que me entregaron la información no tenían idea de lo que yo haría. Bueno, al comienzo me llamaron la atención ciertas organizaciones que reciben ese financiamiento de la NED; ustedes ya conocen a esa organización y ya mencioné que fue formada cuando el Congreso estadounidense quiso limitar las acciones de la CIA, para darles una cara legal. La NED fue establecida por una ley del Congreso estadounidense en el año 83. Es financiada cien por ciento por el Congreso.

E.A.M.: En la era Reagan.

E.G.: Tiene que reportar todos los años al Congreso con un informe. Todo el financiamiento que dan a grupos y organizaciones en otros países, en el exterior, todo lo que ellos hacen, está sujeto a una autorización previa del Departamento de Estado. A pesar de todo eso, dicen que es una Organización No Gubernamental y Privada.

E.A.M.: Es una broma macabra.

E.G.:Entonces, aquí en Venezuela, estas dos mil páginas de documentación demostraron un esquema de financiamiento muy interesante, que era exclusivamente al sector de la oposición. Y lo que llamó la atención a primera vista fue que una de las organizaciones que recibía el financiamiento era SÚMATE...

Yo recibí ese documento en febrero de 2004 y SÚMATE estaba jugando un papel muy importante en Venezuela, en ese momento, porque estaba haciendo la campaña para el Referendo Revocatorio contra el presidente Chávez. Entonces, al ver que ellos recibían financiamiento del gobierno estadounidense, me pareció un tema de importancia para el gobierno venezolano.

Sin leer todos esos otros documentos, le hice llegar esa información al gobierno y fue el presidente mismo, no me acuerdo de la fecha exacta, creo que fue el 3 de febrero, quien lo anunció en su programa "Aló Presidente", el hecho de que era un grupo financiado por el gobierno estadounidense.

E.A.M.: Una pregunta, para entender mejor. Usted recibe la información legalmente del gobierno norteamericano, como ciudadana norteamericana, y lo que haga con la información no le interesa al gobierno. ¿Puede compartir la información donde, cuando y con quien lo decida?

E.G.: No hay reglas diciendo lo que yo puedo hacer con la información. Pero, sí les interesa.

E.A.M.: Bueno, sí, les interesa, incluso que estemos sentados aquí conversando. Todo les interesa, pero quería precisar que con ese traspaso de información, legalmente obtenida, usted no ha violado ninguna ley escrita.

E.G.: No. En lo absoluto. Incluso yo contrato a un periodista para hacer las solicitudes. Porque el periodista lo obtiene gratis y más rápido. Y lo que hice fue que antes de entregar los documentos al gobierno venezolano, hice una página en Internet y publiqué esos mismos documentos. O sea, para evitar cualquier acusación de que yo entregaba información a un gobierno extranjero... Una información que no se había publicado antes a los estadounidenses y al mundo. Hice la página en Internet, publiqué los documentos e hice llegar después la información al gobierno venezolano. Cuando el presidente leyó el documento que demostraba el financiamiento de la NED a SÚMATE, ya esa información estaba en Internet, para que todo el mundo tuviera acceso a ella.

E.A.M.: Quisiera saber su opinión sobre la moralidad, no ya la legalidad, sino sobre la moralidad de ese accionar de la NED, que recibe inmensos presupuestos para influir en la política en otros países independientes y soberanos y financiar en esos lugares "quintas columnas" o fuerzas internas que representan, qué casualidad, los intereses del gobierno norteamericano.

E.G.: Bueno, la NED supuestamente fue establecida para promover la democracia en el mundo. Su trabajo es en el exterior, no en Estados Unidos, y es interesante que en la legislación que estableció la NED se especifica que no puede financiar ni partidos políticos, ni campañas políticas. Entonces, ¿qué se inventaron? Porque la intención es, precisamente, financiar partidos políticos y campañas políticas. Pues formaron cuatro grupos claves. Uno ya existía, que era el de los sindicatos, vinculado con el FLCIO, el sindicato más grande de Estados Unidos y ellos tienen una historia...

E.A.M.: …terrible, vínculos con la mafia, con la CIA, todo eso.

E.G.: Ellos formaron parte de estos cuatro grupos principales de la NED. Otro es el Centro de Empresas Privadas Internacionales (CIPE), otro es el Instituto Republicano Internacional y el otro es el Instituto Demócrata Internacional. Son como brazos también de los dos partidos políticos de Estados Unidos. Y a través de esos grupos, constituidos en la misma época, o sea en el año 83, también con esa intención –que sí pueden financiar partidos políticos y campañas y son también financiados completamente por el gobierno estadounidense–, realizan sus operaciones. O sea, que han buscado la manera de filtrar el mismo dinero para llegar a hacer lo que realmente quieren hacer.

Ahora, el primer caso en que fue implementado este nuevo sistema de promover "democracia" a nivel mundial fue en Nicaragua y ese caso es muy importante para entender lo que está pasando en Venezuela. La NED surge en ese momento porque el gobierno estadounidense no quería financiar más las actividades armadas en Nicaragua. Y es que Reagan ya había llegado al punto de la desesperación y por eso empezó a vender armas... por eso fue el escándalo del Irán-Contra. Vendían armas para financiar las actividades armadas en Nicaragua.

Nació la NED para salvar todo y entonces comienzan a construir un movimiento de oposición en Nicaragua. Realmente, a darle forma, y es interesante que se llamara la Coordinadora Democrática Nicaragüense, una formación de empresas, sindicatos, partidos políticos y movimientos sociales que fueron financiados por ellos. Más de un billón de dólares entró en Nicaragua en los años ochenta.

E.A.M.: Y hubo no pocas fortunas particulares fomentadas a partir del dinero que se usaba aparentemente para la democracia, dinero que terminó en cuentas particulares.

E.G.: Sí. También. Incluso en Venezuela. O sea, ya para finales de los años ochenta, cuando vienen en Nicaragua las segundas elecciones. Es interesante, porque Venezuela tuvo un papel muy grande en eso. Carlos Andrés Pérez, que era el presidente de Venezuela en esa época, ofreció el país y sus fundaciones para filtrar el dinero estadounidense de la NED para Nicaragua, para que el dinero pareciera que llegaba de un país latinoamericano y que no fuera un dinero estadounidense. O sea, a través de una fundación aquí en Venezuela, filtraron el dinero que financió a la Coordinadora Democrática Nicaragüense, a la prensa, sí...

E.A.M.: A la señora Chamorro.

E.G.: Y Carlos Andrés Pérez tenía una relación con la familia Chamorro y con todos los demás que estaban vinculados con esto. Esa fue la época en que la NED comenzó a trabajar también aquí en Venezuela. Y bueno, lo que pasa en Venezuela puede entenderse según el ejemplo de Nicaragua, porque ellos trabajaron casi diez años para sacar a los sandinistas y lo lograron. Un billón de dólares. Seguro que fue más, porque hay dinero de la CIA y nunca se va a saber cuánto dinero invirtieron allá. Pero en ningún momento estaban buscando promover la democracia, sino los intereses estadounidenses. Nicaragua es un país pequeño y pobre. Un billón de dólares y una década de intervención fuerte para salir de un gobierno que ya en el año 84 había ganado a través de elecciones, certificadas por observadores internacionales. O sea, que era un gobierno democrático.

Entonces se ve que la NED no está promoviendo democracia, está promoviendo intereses estadounidenses. Y está financiando actividades para asegurar que existan gobiernos subordinados a los intereses estadounidenses.

E.A.M.: Porque quien paga ordena la música.

E.G.: Exacto. Ellos traen sus condiciones.

E.A.M.: Claro. Y eso explicaría también la relación carnal de Carlos Andrés con los intereses norteamericanos dentro de la oposición venezolana.

Por lo que me dice, coincidimos en que hay una gran mancha de inmoralidad y de hipocresía en la forma en que se maneja el dinero de la NED hacia el exterior, que además está en contradicción con la filosofía de la propia legislación norteamericana, porque, en Estados Unidos, si algún ciudadano norteamericano representa los intereses de un poder extranjero hostil y trata de influir sobre la política norteamericana, puede sufrir penas de prisión de hasta diez años. Porque a estos personajes en Venezuela, en SÚMATE, o los grupúsculos de la oposición contrarre­volucionaria en Cuba, que reciben dinero de la NED a través de muchas formas, igual que lo ha explicado usted, no se les puede tocar ni con el pétalo de una rosa, porque son "grandes demócratas", incomprendidos en sus países, pero que si hicieran lo mismo en Estados Unidos, de la misma forma, estarían probablemente ya en prisión.

Ahora, usted recibió dos mil páginas de documentos, encontró precisamente ahí los nexos entre la NED y los movimientos de oposición interna en Venezuela. ¿Qué fue lo que más le llamó la atención –si tuviera que resumir– de la documentación estudiada hacia el interior de Venezuela?

E.G.: Bueno, estamos hablando solo de los documentos de la NED. Porque yo tengo mucho más. En el caso de la NED, lo más llamativo era que del año 2000 al 2001, aumentó la cantidad de dinero que estaban entregando aquí a grupos venezolanos, de 200 000 dólares para el año 2000, a 877 000 dólares para el 2001. Cuatro veces más. ¿Qué pasó en esa época? Entró el gobierno del presidente George W. Bush, de 2000 a 2001 y cambió la política completamente. La política exterior y la política con Venezuela, y bueno, en el 2001, después del 11 de septiembre, porque el presidente Chávez fue uno de los líderes que más condenó a nivel público las acciones estadounidenses en Afganistán y su manera de responder al acto terrorista en Estados Unidos, comenzaron a enfocar más su mirada en Venezuela. Y entonces se apreció un aumento de la inversión en el movimiento de la oposición interna. Y es que exclusivamente financian a grupos antichavistas. O sea, a grupos totalmente vinculados con la oposición. No hay ni un solo grupo que de alguna manera esté vinculado al gobierno venezolano, ni que sea, digamos, neutral. Hasta la propia NED lo ha admitido.

E.A.M.: Ahora, ¿ha encontrado usted pruebas o evidencias que le permitan pensar que existe un nexo también con grupos violentos terroristas internos en Venezuela?

E.G.: Bueno, muchos de esos grupos que recibían el finan­cia­miento antes del golpe aquí, en 2002, fueron los que promovieron el golpe de estado. Y si solo ves esos documentos, uno podría decir: "Bueno, de repente, la NED no sabía que esos grupos estaban planificando el golpe de estado." Pero justamente después del golpe, en el mismo mes, abril de 2002, el Departamento de Estado de Estados Unidos aprobó un fondo especial a la NED de un millón de dólares para sus proyectos en Venezuela. Special Venezuela Funds, se llamaba. ¿Y qué hizo la NED? Entregó ese dinero a los mismos grupos que habían participado en el golpe de estado. O sea, ellos no dijeron: "Bueno, vamos a buscar grupos que trabajen dentro del marco democrático en Venezuela para financiarlos." Buscaron a los mismos grupos y aumentaron la cantidad de sus convenios y buscaron, incluso, a otros grupos. Y en eso salió SÚMATE también, porque SÚMATE nació después del golpe de estado.

E.A.M.: Le preguntaba sobre los grupos violentos, terroristas, porque, por ejemplo, ahí están los cinco cubanos que guardan prisión en Estados Unidos por oponerse al terrorismo, por tratar de evitar que esos grupos violentos realicen acciones terroristas en Cuba, por tratar de evitar víctimas en Cuba y en Estados Unidos. Y es interesante, porque una acción como la de esos hombres ha sido tergiversada hacia el interior de la propia sociedad norteamericana. Son presentados como personas que trabajaban contra la sociedad norteamericana, contra el gobierno norteamericano. Me gustaría una breve reflexión suya sobre ese tema.

E.G.: Bueno, primero, casi nada se sabe sobre el tema a nivel público en Estados Unidos. O sea, hay que estar vinculado con grupos que trabajan sobre el tema para enterarse, o con movimientos de la izquierda progresista.

Ellos estaban realizando un trabajo que uno justamente podría valorar en la misma línea de los propios estadounidenses, de combatir el terrorismo, por supuesto. Pero puedo hacer el paralelo con el caso venezolano. Porque ahorita en Miami hay una concentración de venezolanos que no solo se ha declarado en contra del gobierno de Venezuela, sino que en varias ocasiones ha pedido por televisión el asesinato del presidente Chávez.

Y, por cierto, he estado recolectando artículos e información sobre esos grupos extremistas, el "Comando F4" y la "Junta Patriótica Venezolana", hay uno que se llama así. Tengo ya una compilación de artículos aquí, de estos personajes, por lo menos aquí hay una foto de un venezolano entrenando para derrocar a Chávez. En el Wall Street Journal apareció un artículo sobre esta gente. ¿Y cuál fue la reacción del gobierno estadounidense? Dijeron que eran actividades de recreo de fin de semana.

E.A.M.: Un campismo, o una especie de picnic. Ahí seguramente va a saltarle el nombre del Jefe de los Comandos F4.

E.G.: Aquí está él.

E.A.M.: De Frómeta, personaje siniestro que también ha estado preso en Estados Unidos, no precisamente por luchar contra el terrorismo, sino por ser terrorista. Lo cogieron en el momento en que intentaba comprarle a un agente encubierto del FBI, un cohete antiaéreo para atentar contra Fidel.

E.G.: Este es un volante de ellos que dice: "Los Comandos F4 y la Alianza Cívico-Militar y los grupos opositores al régimen venezolano de Hugo Chávez, hacen un enérgico llamamiento a nuestro pueblo a reconquistar la libertad de nuestra patria de la única forma posible. La respuesta digna es la insurrección." Y hay puras imágenes de ellos apuntando sus armas.

E.A.M.: Entrenando. Hay una lógica capitalista detrás del sistema: unir a los grupos terroristas cubanos y venezolanos, porque se hace una sola inversión y se obtiene un fruto. Por lo tanto, hay una inversión rentabilizada. Estamos hablando de que haya más dinero para quienes se benefician. Estos comandos podrían llamarse cómodamente, no F-4, sino C-4, que es el explosivo utilizado casualmente para asesinar al fiscal Danilo Anderson, aquí en Venezuela.

Bueno, ha encontrado pruebas interesantes, sumamente preocupantes, sobre la marcha y la escalada de las acciones del gobierno estadounidense contra un presidente electo, refrendado por la voluntad popular, como nunca en la historia de América Latina, refrendado por el apoyo de su pueblo, reconocido por la comunidad internacional, reconocido por el gobierno norteamericano, que tiene una embajada aquí. Me dice usted que no solamente de la NED ha encontrado documentación. ¿De qué otros aspectos de la guerra sucia ya se puede hablar así?

E.G.: Tengo muchos. Bueno, vamos a quedarnos por un momento en el lado del financiamiento. La otra agencia que financia a los grupos opositores en Venezuela es la Agencia Internacional del Desarrollo de Estados Unidos, la USAID. Ellos llegaron en junio de 2002. Después del golpe, establecieron una Oficina de Transición, así se llama, en la embajada estadounidense en Caracas. Y la intención de esta Oficina de Transición es resolver el conflicto político. Ellos no vienen con ningún pretexto de que van a promover la democracia, declaran abiertamente que van a resolver la situación.

Llegaron en junio y tenían un presupuesto de más de dos millones de dólares, más de lo que estaba dando la NED anualmente. Y eso, para seis meses. En el año 2003 aumentó a seis millones de dólares. En el año 2004, eran cinco, un poco más de cinco y ya han pedido, para el 2005, cinco millones más. Era un proyecto, según lo que decían ellos en esa época, para dos años. Eso quiere decir que era del 2002 al 2004. Han solicitado cinco millones para el 2005, porque no han cumplido su objetivo aquí en Venezuela.

Ahora, el trabajo de USAID es interesante, tienen la Oficina de Transición aquí en la embajada. También ha contratado una empresa que se llama Alternativas al Desarrollo Inc., Development Alternatives Inc.

E.A.M.: ¿Una empresa norteamericana?

E.G.: Una empresa norteamericana que trabaja con USAID, que está ahorita en Irak, en Afganistán, en Bolivia, o sea, en los puntos de interés.

E.A.M.: En los puntos calientes.

E.G.: Sí. Y la Oficina de Transición firmó un contrato de 10 millones de dólares con esta empresa estadounidense que está ubicada aquí, en El Rosal, un sector aquí de Caracas, para manejar y entregar fondos y financiamiento a proyectos y grupos aquí en Venezuela, para resolver el conflicto político.

Ahora, ellos no me han entregado toda la documentación sobre cómo ha sido distribuido ese dinero. He recibido 67 convenios que son 2.3 millones de dólares, pero esta vez tacharon todos los nombres de las organizaciones que recibían dinero. Pude ver, por lo menos uno interesante, un documento en el que aparece un nombre que se les olvidó tachar: SÚMATE. Es interesante que saliera ese documento en particular, porque SÚMATE ahora es un tema de mucho interés aquí. Pero se veía por los nombres de los proyectos que casi todos eran otra vez asuntos vinculados con la oposición.

Estamos hablando ahora de más de 20 millones de dólares desde el año 2002. O sea, en los últimos dos años. Y el año pasado, de 2003 a 2004, dieron más de dos millones específicamente para la Campaña del Referendo Revocatorio.

Usaron también las mismas organizaciones que trabajan con la NED: el Instituto Republicano Internacional y el Instituto Demócrata Nacional, para filtrar el dinero.

E.A.M.: O sea, 20 millones es una inmensa cifra. Con 20 millones probablemente se logre sacar de la pobreza a millones de personas y mejorar su calidad de vida.

E.G.: Y eso es dinero público de los estadounidenses.

E.A.M.: O sea, que cada norteamericano, independientemente de su opinión sobre el gobierno de Chávez, quiera o no, está contribuyendo indirectamente, por unilateral decisión de su gobierno, a este tipo de acciones.

E.G.: Yo estoy contribuyendo a mantener a la oposición aquí.

E.A.M.: Usted está contribuyendo. Esas son las ironías de la forma en que se maneja la política de la superpotencia y su relación con los demás pueblos. Mucho dinero en juego. Mucho dinero por vías de difícil control. Porque esas cantidades inmensas, es una especie de oleoducto que está bombeando constantemente combustible para mover maquinarias de subversión.

Cuando hay tanto dinero subterráneo, cabe la tentación y ocurre y ha ocurrido en Venezuela y ha ocurrido con la contrarrevolución cubana, que es el único "exilio patriótico", entre comillas, del mundo, que se ha hecho millonario en el exilio. Generalmente los luchadores por la libertad son personas muy humildes que terminan sufriendo por sus ideas: Mandela, Ghandi, etcétera. Sin embargo, estos se han vuelto millonarios. ¿Le parece que también eso ocurre en el escenario venezolano?

E.G.: Por supuesto, aquí hay mucha gente viviendo del conflicto.

E.A.M.: De la industria de la contrarrevolución.

E.G.: Exacto. Les interesa también seguir así con la campaña de desestabilización. A pesar de que se ha reafirmado tantas veces el mandato de este gobierno y que ya se ha demostrado que la mayoría del pueblo apoya al gobierno, hay muchas personas que ya viven de estos millones que están entrando de Estados Unidos para financiar conflictos, y que reciben sueldos. Yo tengo copias de sueldos, de recibos de pago del gobierno estadounidense a miembros de la oposición.

E.A.M.: Que su trabajo es ser miembro de la oposición. Y a lo mejor algún día reciben una jubilación por sus largos servicios brindados por ser miembros de la oposición. Ha descubierto, usted, todos esos caminos, esos senderos que intentan penetrar y atomizar a la sociedad venezolana. Ha denunciado, con pruebas contundentes, irrefutables, el accionar del gobierno y también de los grupos internos. ¿Sigue buscando? ¿Cuál es la línea actual de investigación que lleva?

E.G.: Bueno, he solicitado muchísimos más documentos. Ellos me llegan cada semana de distintas agencias, de departamentos diferentes. El dinero de USAID, una parte va a financiar las actividades políticas de la oposición ya establecida, otra parte, y es lo más preocupante, va a una inversión en la formación política de la sociedad de base. Encontré que seis convenios de esos 2.3 millones, fueron invertidos en proyectos de formación política. Proyectos con nombre y apellidos, de desarrollo político en un sector, en un barrio de Caracas, Petare. Y había alrededor de 300 mil dólares in­vertidos en ese proyecto el pasado año, antes del referendo. Y lo interesante fue ver después los resultados del referendo, ya que hubo una cantidad más alta de personas votando, hubo un porcentaje bastante alto que votó para revocar el mandato de Chávez.

E.A.M.: Donde se estaba invirtiendo ese dinero, en el sector Petare, concretamente.

E.G.: Exacto. Yo veo que es una intervención sofisticada. Meterse en la base, en la formación política de la base. O sea, entran, dan talleres y proyectos, y quién sabe qué más, para formar los valores "democráticos", aquí en los barrios, y buscan personas que bajo sus términos no tienen una formación política. No digo lo que yo creo, sino lo que ellos piensan y deciden: "Nosotros vamos a entrar en la base a formar", cómo: "Vamos a hacer los textos de la escuela." Así es como hacen en Estados Unidos, por eso el pueblo es tan ignorante, no sabe lo que pasa en el mundo, porque los textos esconden la historia.

E.A.M.: Hay uno reciente, que salió publicado, donde aparecía un mapa del Amazonas de Brasil como si perteneciera a Estados Unidos.

E.G.: Yo me acuerdo, sí.

E.A.M.: Y eso está formando la mentalidad de los niños y de los jóvenes que serán líderes políticos y ciudadanos del mañana. Y se van acostumbrando a esa imagen, de forma tal que dentro de seis o siete años, si hay una intervención militar allí para asegurar los recursos, esas personas lo ven como lógico. Han sido formados en esa imagen.

Eso que me dice de Petare es muy interesante, porque puede estar dándoles aliento a los especialistas y estrategas de USAID, del National Endow­ment for Democracy, de la CIA, en fin, a todos los especialistas en guerras sicológicas y de subversión, de las agencias de inteligencia del gobierno norteamericano. Les puede estar dando estímulo para seguir accionando. ¿Usted percibe que siguen accionando?

E.G.: Oh, claro. El gobierno estadounidense jamás va a aceptar al gobierno del presidente Chávez. Eso es sin duda. Ellos pueden hablar de mejorar las relaciones, pero, por debajo, siguen aumentando incluso sus actividades para derrocarlo. Eso es sin duda. Yo creo que la intervención en Petare y lo que está haciendo USAID, en otras partes, seguro, yo creo que fue como un experimento exitoso... Ellos se dieron cuenta de que hay que entrar a formar a la gente para que no piensen así, para que no apoyen al presidente, pero no porque les estamos dando dinero, o les estamos facilitando un golpe de estado, sino porque estamos enseñándoles cómo pensar.

Por eso yo creo que es muy importante entender que el financiamiento no es solo para pagar el sueldo, para que la persona siga marchando en la calle, entiendes, para salir de Chávez, sino que es muy sofisticado. Va mucho más allá de un simple financiamiento a Primero Justicia, o a un partido.

E.A.M.: Martí decía: "A un plan del enemigo, un plan nuestro", y a un plan subversivo, un plan de defensa de la Revolución. Yo creo que en ese rejuego está el futuro de la Revolución Bolivariana. ¿Cómo ve el futuro de la Revolución Bolivariana?

E.G.: Bueno, yo creo que hay muchísimo trabajo por hacer y, como digo, estas intervenciones no van a terminar aquí. O sea, ya que se ha descubierto también la participación, el conocimiento que tenía la CIA del golpe de estado, en los documentos que recibí hace poco, porque desclasificaron documentos secretos de bastante fuerza que han tenido un impacto aquí en Venezuela y en Estados Unidos. Así como muchísima otra información que he recibido del Departamento de Estado, que demuestra el nivel de esa intervención. O sea, que ellos están en todas partes. En varios niveles distintos. Al lado del financiamiento está la CIA, fomentando conflictos. Existe una intervención en las Fuerzas Armadas Venezolanas, pero sumamente profunda. Me acaba de llegar información, que ni siquiera he podido analizar aún, pero es muy preocupante.

E.A.M.: Usted ha llevado una lucha silenciosa que va a ser un ejemplo para muchos ciudadanos norteamericanos también, que quieren la paz, la justicia; que quieren el respeto y la convivencia; que quieren que las mejores ideas triunfen y que no está de acuerdo con este mundo tenebroso que tratan de imponernos por métodos inmorales, ilegales, como los que hemos analizado.

De todo lo que me dice, yo creo que pudiéramos concluir diciendo que es tan importante la lucha en el terreno de la información, como la lucha en cualquier otro terreno de defensa de las conquistas de un pueblo y creo que ese es el mensaje final que se puede recibir.

E.G.: Claro, estas son herramientas. Esta información va a ayudar y a dar poder y más fuerza para formular argumentos y para seguir en esta batalla. O sea, esto es como leer un libro. Hay que entender y tener esa base de conocimientos para poder salir con las ideas en la lucha.

E.A.M.: Si Eva Golinger tuviera hoy que decidir entre seguir haciendo esto –aunque le tengan intervenido el teléfono, el correo electrónico, y haya momentos desagradables en el futuro– o volver a hacer música de jazz en Nueva York, como antes, música en español. ¿Qué haría?

E.G.: Sin duda yo sigo con esta investigación y esta batalla. Es mi deber, y, por cierto, aunque quisiera no podría dejar de hacerlo.

E.A.M.: Muchas gracias, Eva.

Diciembre de 2004

Por la izquierda. Veintidós testimonios a contracorriente. Selección y prólogo de Enrique Ubieta Gómez. Ediciones ICAIC-Editorial José Martí, 2007

EVA GOLINGER: Abogada estadounidense-venezolana. Especialista en derechos humanos internacionales y en derecho de inmigración. Participó en la formación de la Corte Penal Internacional.

ELIADES ACOSTA MATOS (Santiago de Cuba, 1959). Historiador, ensayista y narrador. Director de la Biblioteca Nacional entre 1997 y 2007 y actualmente, jefe del Departamento de Cultura del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Entre sus libros más recientes se encuentran: Los colores secretos del Imperio (2002), El Apocalipsis según San George (2005) y De Valencia a Bagdad. Los intelectuales y la defensa de la humanidad (2006). Su novela Hotel Tampa Bay ha sido publicada en Cuba y España.

                                            
 

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La Habana, Cuba. 2007.
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