Año V
La Habana
2006

Página principal

Enlaces Añadir a Favoritos Enviar correo

EL GRAN ZOO
NOTAS AL FASCISMO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

LIBRO DIGITAL

GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
MEMORIAS
APRENDE
POESÍA
EL CUENTO
POR E-MAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
LA BUTACA
PALABRA VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
LA JIRIBILLA DE PAPEL



RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ


Corales con sabor a batucada
Joel del Río La Habana


Se esperaba el triunfo, pero tal vez sorprendió la abarcadora dimensión del mismo, cuando se supo que filmes de Brasil habían sido elegidos como ganadores en los principales rubros competitivos de un Festival que concluyó el viernes 15, con el estreno en Cuba de Volver, el reconocido filme de Pedro Almodóvar.

Un drama femenino e intimista, El cielo de Suely, dirigido por Karim Aïnouz (Madame Satá) alcanzó el Coral máximo en la competencia de largometrajes de ficción, además del galardón a la mejor actriz, para Hermila Guedes; el tercer Coral fue para Los 12 trabajos, de Ricardo Elías, mientras que el Premio Especial del Jurado se entregó a Se prohíbe prohibir, de Jorge Durán. Curiosamente, estos tres títulos coinciden en cuanto al protagonismo que confieren a los jóvenes, convertidos en vehículos idóneos para analizar grandes contrariedades del Brasil moderno.

También alcanzaron Corales los largometrajes de ficción Antonia, un musical atípico conducido por Tata Amaral (mejor sonido); El más grande amor del mundo, del veterano Carlos Diegues (mejor música, por la banda sonora a cargo de Chico Buarque).

El jurado de Ópera Prima no vio méritos suficientes a los filmes brasileños para colocarlos en la tríada ganadora, que integraron El Benny, de Cuba, primer lugar; Que tan lejos, de Ecuador, y Madeinusa, de Perú, en el segundo y tercer puestos respectivamente, pero en los renglones de documentales y animación resultó también preeminente la calidad del audiovisual verde-amarillo, pues Eduardo Coutinho se agenció el Premio Especial del Jurado por El fin y el principio, una mención especial alcanzó el hermoso cortometraje Los restos y soledades, de Petrus Cariry, en tanto dos animaciones de Brasil ocupaban el tercer puesto y una mención especial: Los tres cerditos, de de Claudio Roberto Guimaraes y Salió en el periódico, de Yanko del Pino.

Argentina también conquistó varios de los principales premios Coral en la competencia de largometrajes de ficción: segundo lugar por El camino de San Diego, de Carlos Sorín; el premio a la mejor dirección para Rodrigo Moreno por El custodio, que también se adjudicó el premio al mejor actor para Julio Chávez; mejor guión para Daniel Burman, por Derecho de familia y mejor edición para Alberto Ponce, por Crónica de una fuga. También alcanzaron el primer lugar en animación (M’ Appelle, de Javier Mrad), el favor de la prensa especializada internacional (Nacido y criado, de Pablo Trapero) y el Premio Signis para Crónica de una fuga, de Israel Adrián Caetano. A la vista queda el predominio de los realizadores noveles, aquellos que hace cinco o diez años le dieron forma al llamado nuevo-nuevo cine argentino.

Los cubanos se agenciaron cuatro galardones principales: el de mejor ópera prima para El Benny, de Jorge Luis Sánchez, como ya mencionamos arriba; mientras que La edad de la peseta, de Pavel Giroud, fue elegida la película con mejor fotografía y dirección de arte, elementos que han coincidido en celebrar al unísono especialistas, prensa y público. Páginas del diario de Mauricio fue objeto de una mención especial del jurado de ficción, mientras que en cortometrajes se alzó triunfador Gozar, comer, partir, de Arturo Infante, y como mejor filme experimental fue laureado Existen, de Esteban Insausti.

Tanto Pavel Giroud como Arturo Infante y Esteban Insausti pertenecen a la tercera oleada generacional del cine cubano, integrada por aquellos que cuentan treinta y tantos años y arribaron al audiovisual luego de los fundadores (Alea, Solás, Santiago Álvarez) y de la llamada generación intermedia (Fernando Pérez, Juan Carlos Tabío, Orlando Rojas).

El premio al guión inédito fue para Peter Pan Kids, del cubano Arturo Sotto, quien dirigió en la segunda mitad de los años noventa Pon tu pensamiento en mí y Amor vertical, pero desde entonces no ha materializado ningún otro largometraje de ficción.

Otros galardones muy importantes fueron a manos de artistas mexicanos (En el hoyo, fue primer premio documental, como se había vaticinado; La leche y el agua alcanzó mención especial de cortometraje), aunque quizás haya quedado un ligero sabor de decepción, pues se esperaba que los filmes aztecas escalaran más alto en el reparto de los premios principales.

SUBIR

 


Página principal

Enlaces Añadir a Favoritos Enviar correo

© La Jiribilla. La Habana. 2006
 IE-800X600