La Jiribilla | DOSSIER             
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

CUBA EN EL MUNDO

BUSCADOR

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
CALLE DEL OBISPO
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
TESTIMONIOS
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
NOTAS AL FASCISMO
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

VERSIÓN PARA IMPRIMIR

PALABRAS DE INAUGURACIÓN DEL
24 FESTIVAL INTERNACIONAL
DEL NUEVO CINE LATINOAMERICANO

 
La ética precedió a la estética; y si en aquellas obras primeras que nos hicieron conocernos y, mejor, descubrirnos, sería injusto decir que no andaba presente vocación artística y logros respetables de carácter estético y renovador, habrá que reconocer que ante todo nos sentíamos protagonistas, y presentíamos a Che como símbolo y el nacimiento de una nueva época para América Latina.


Alfredo Guevara |
La Habana


Queridos cineastas de América Latina y del mundo, queridos cinéfilos de América Latina y del mundo:

Son ya treinta y seis años. Tres decenios, y poco más de un lustro han pasado, desde el día en que los cineastas de toda América Latina, no todos, pero suficientes para hacer resonar con validez lo que poco después comenzamos a conocer como Nuevo Cine Latinoamericano, nos dijimos, que el compromiso para con nuestros pueblos, en defensa de identidad y libertades, deber ético, era el más urgente.

Éramos entonces muy jóvenes y Viña del Mar, su Festival, en Chile, nos había dado la oportunidad de conocernos. Muy jóvenes éramos, y creo que, en las circunstancias de entonces, 1967, en la frontera de Bolivia, podrá comprenderse que fijáramos toda nuestra atención y pasión en lo que tendría que ser, ya para siempre, la eticidad del Nuevo Cine. Pero los años pasan, y esos treinta y seis años que acabo de mencionar, subrayándolos, pasaron también sobre nuestras vidas, las de aquellos, los de Viña del Mar, los fundadores, que reconocían sus raíces en la marea de amor combatiente que recorría nuestros países y en los Encuentros cinematográficos que nos llamaron a descubrirnos en Sestri-Levante y Santa Margherita Ligure, con la impronta del padre Arpa. De este modo se entrelazan proyectos diversos, instancias de la historia, de nuevo origen y ambición, manifestaciones cinematográficas en las que aparece el género documental testimoniando cambios en la realidad y en la óptica con que resulta abordada. Y esa óptica documental, directa, sin afeites, invade el cine de ficción, lo transforma, y se transforma dramatúrgicamente a sí misma.

La ética precedió a la estética; y si en aquellas obras primeras que nos hicieron conocernos y, mejor, descubrirnos, sería injusto decir que no andaba presente vocación artística y logros respetables de carácter estético y renovador, habrá que reconocer que ante todo nos sentíamos protagonistas, y presentíamos a Che como símbolo y el nacimiento de una nueva época para América Latina. Los cineastas de entonces y las generaciones que siguieron y se entrelazaron entre sí, continuaron por decenios, de uno u otro modo, ese compromiso moral con sus pueblos y para con toda América Latina, y lo hicieron con espíritu fraternal y solidario ejemplar, pero también, también ejemplarmente, han enriquecido sin tregua, con obras y búsquedas, el acervo estético, la riqueza de un cine que ya no es de chanchadas, rancheras o bufonería, y que ha sabido, superando estas limitaciones populistas, rescatar de aquellas, los elementos de ese carácter o del folklore que, con la pátina del tiempo puedan encontrar otro valor.

El Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano ha testimoniado, y testimoniará en su 24 manifestación, de lo que resulta cada año; y recoge, en colaboración con SGAE y bajo la responsabilidad cinematográfica-intelectual de su equipo de investigadores de la Casa del Festival, todo ese repertorio y más, es decir, la historia de nuestras cinematografías en lo que será el Diccionario Enciclopédico de las Cinematografías de América Latina y España. Los amigos españoles que me perdonen la licencia, pues ellos, como podrán ustedes suponer, le llamarán de España y América Latina. El Festival, y ese mismo equipo de la Casa del Festival ya tiene en el aire ¿será aire?, ¿el éter, antes se decía?, ¿regiones inefables?, tiene, por ahí, por el no sé qué, por esos caminos invisibles que nos unen a todo lo que sirve y a lo que no sirve en el mundo real e imaginario que llamamos virtual, tiene el Festival, en concertación con Portal Latino, un Sitio Web, y en él, ya puede accederse a nuestro inmenso Archivo sobre el Nuevo Cine Latinoamericano, Archivo que, pese a ser el más completo, se desbordará a sí mismo para serlo del cine latinoamericano a secas y desde sus inicios.

En el Festival 24, que dejaré inaugurado en unos minutos cuando lo diga explícita y ceremonialmente, pero que, como todos sabemos, ya está en marcha, se presentan dos Exposiciones significantes. La dedicada a Cesare Zavattini y el Neo-realismo italiano, que encarnó Zavattini como escritor poeta en una de sus vertientes estéticas y que dejó, sin duda, huella en algunas de nuestras cinematografías y realizadores; y la que consagramos a Glauber Rocha que, en Brasil y para toda América Latina, laberíntica pero muy lúcidamente, contribuyó al nacimiento del Cinema Novo, y hay que decirlo, a fundir Brasil con la Latinoamérica de habla española y de otras mil lenguas. Estas dos Exposiciones-homenajes nos recuerdan y confirman, en uno y otro caso, la vocación ética y el esplendor de las búsquedas y aportes de carácter estético, en las obras y en la teoría, en el pensamiento y en la pantalla.

No puedo referirme a todo el programa pero quiero recordar, porque sería imposible olvidar, que incluye este Festival una Retrospectiva de la obra de Raymundo Gleyzer, cineasta argentino, amigo querido, héroe nacido en nuestras filas, desaparecido por las hordas que asesinaron a miles, torturaron, segaron una generación de jóvenes que mucho tenía que dar a sus pueblos y también al Nuevo Cine.

Sé, por experiencia, que cuando somos ambiciosos, cuando queremos fundar y fundar, hacer obra, servir, hacer tanto y tanto, a veces escapa una punta de la alfombrilla que hemos tejido, y que, en ese hilillo suelto, algún pie sensible pudiera enredarse. Puedo asegurar que tan pronto sea posible, si necesario fuese,  religaremos tal hilillo.

Llego a la Ceremonia...

Declaro abierta la fiesta del espíritu, de la cultura, del cine, que queremos resulte, el 24 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Bienvenidos a La Habana, la Ciudad del Festival. Bienvenidos a Cuba, porque el Festival llegará también, por todos los caminos, por innúmeras pantallas, a todo el país. Bienvenidos.
 

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR





© La Jiribilla. La Habana. 2002
 IE-800X600