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LAS CONTROVERSIAS CAMPESINAS

Enrique Núñez Rodríguez | La Habana

En mi niñez disfruté de las controversias campesinas. Chanito Isidrón, repentista de moda, raptó a una joven alumna del colegio "Padre Varela", lo cual provocó un escándalo sensacional. Clavelito, también repentista, se dedicó a curar enfermos por la radio, mediante un vaso de agua magnética, que sus oyentes colocaban sobre el receptor, mientras él ordenaba cantando: "Pon tu pensamiento en mí". Clavelito llegó a obtener un acta de Representante a la Cámara gracias a sus milagrosas curaciones.

Había otros repentistas de menor categoría. Y hubo, en Sagua la Grande, una famosa controversia entre un trovador blanco y un decimista negro, que quedó en la historia por el abrupto final que coronó la competencia. Eran tiempos en que los prejuicios raciales se mostraban al rojo vivo en cualquier manifestación artística o cultural. Aquellos trovadores se enredaron en una pugna en la que cada cual defendía el color de su piel, y ofendía, de paso, a su interlocutor, mientras el público dividido en dos bandos, aplaudía o abucheaba al poeta, según sus simpatías o antipatías. Así las cosas, el trovador blanco cantó:

Yo hago gárgaras de plomo
Y con sangre me alimento,
Y si me pongo violento,
Mato un negro y me lo como.


La controversia terminó a guitarrazos.
Hace poco conté, en Santiago de las Vegas, esta simpática y dolorosa anécdota. Un viejo campesino, que me escuchaba, se me acercó para confiarme otra sucedida en San Antonio de los Baños, que no me resisto a trasladar a mis lectores. Competían, según él, el Sinsonte de Jaruco, trovador negro, y el Poeta de Ariguanabo, blanco. Las ofensas personales iban subiendo de tono. El público rabiaba de entusiasmo. Después de una décima del Sinsonte de Jaruco, cargada de ironía contra el Poeta de Ariguanabo, éste, el poeta blanco, comenzó su décima diciendo:

Este poeta no es de aquí
Este poeta no es del monte
Y el que le llame sinsonte
Jamás ha visto un totí


La controversia, valga la redundancia, terminó a guitarrazos.

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